Nos identifica la necesidad de contribuir a la continuidad y recreación del Movimiento Nacional y Popular (M. N. c) El M. y P. El E.
"Constituímos un grupo de militantes, provenientes de organizaciones políticas y sociales; colectivos culturales; del campo sindical, territorial, universitario y juvenil, con distintos fundamentos teóricos e ideológicos, practicas sociales (...) ENCUENTRO NACIONAL Y POPULAR
DECLARACION FUNDACIONAL
a) Constituimos un grupo de militantes que provenientes de organizaciones políticas, sociales, col
ectivos culturales, del campo sindical, territorial, universitario y juvenil, con distintos fundamentos teóricos e ideológicos, prácticas sociales y políticas diferentes. y P.); que consideramos la construcción histórica más eficaz para conducir a la Nación Argentina hacia una sociedad sin excluidos, basada en la equidad, la justicia social y la libertad, en un marco de respeto por los Derechos Humanos. Y junto a los pueblos hermanos de Latinoamérica, a la definitiva liberación nacional y social. b) La diversidad de origen político-ideológico, las distintas prácticas o la extracción social originaria, no son impedimentos para una práctica común, sino que la enriquecen. La unidad en la diversidad es posible y necesaria en la lucha por el objetivo que nos proponemos con la participación de vastos sectores de la sociedad argentina. Lo afirmado no significa ignorar las dificultades que se pueden presentar, y se presentarán, en la construcción de la unidad, sino que expresa la firme voluntad de superarlas apelando a la tolerancia y amplitud de miras. Tenemos conciencia de los fracasos y triunfos, parciales todos, sucedidos en 200 años de Nación en busca de su independencia y en casi 600 como colonia signada por la conquista y la explotación, aún sin fin. Por ello debemos aprender que la rigidez y la falta de adecuación a los tiempos, crean divisiones intolerables que impiden construir unidad y organización, que junto a un programa, constituyan los instrumentos aptos para una praxis liberadora. Estas diferencias de enfoque en la construcción, si no se respetan, si no se toman en cuenta, si no aportan al M. y P., benefician al enemigo, o son manipuladas y alentadas por ellos, o por quienes involuntariamente o no juegan para ellos, a pesar de encontrarse en el campo popular. La unidad de las fuerzas populares constituye el único camino posible hacia la construcción del poder, que permita lograr y garantizar la victoria del Pueblo. sólo podrá ser recreado, garantizada su continuidad y asegurada su práctica, si es capaz de dotarse de un Programa Nacional y Popular (PNyP) de mediano y largo plazo. Este Programa gestado en experiencias y prácticas construidas a lo largo de nuestra historia por diferentes actores sociales, (organizaciones sociales, movimientos villeros, cristianos de base, vecinales, ecologistas, ambientalistas, organizaciones gremiales, universitarias políticas, intelectuales) debe encontrar las mejores y más diversas soluciones a los problemas de las mayorías. Y es el que determinará los horizontes de justicia y equidad a alcanzar y constituirá la agenda de nuestro accionar político. Tenemos que rescatar y actualizar la biblioteca de Programas Nacionales que en los últimos 50 años se han elaborado en el país, por parte de organizaciones gremiales, políticas, universitarias, etc. (CGT de Los Argentinos; La Falda)
d) En este proceso de continuidad y recreación del M. y P, nuestra propuesta concurrirá en convergencia con las que, en múltiples puntos de la Nación se están gestando. Debemos mantener relaciones con todas las organizaciones del Campo Nacional y Popular con las que se observen coincidencias. Sin precipitaciones ni demoras, la búsqueda de unidad debe primar en el marco de un trato igualitario y respetuoso de cada opción. Para ello, la claridad, precisión y razonabilidad de los objetivos políticos que se elaboren a medida que la unidad se consolide, serán centrales para avanzar a metas más ambiciosas. e) Es indispensable pensar nuestro espacio político como un espejo de lo que queremos para el país y la sociedad; no es posible avanzar en la concreción de nuestras aspiraciones, si no está presente el protagonismo popular como basamento democrático. De allí que los principios básicos del E. N.y P, sean construcción colectiva y la participación popular en las decisiones políticas. f) Afirmamos que el capitalismo es un sistema incapaz de asegurar la vida digna de los habitantes de este planeta; en su lógica irracional e inhumana avanza hacia su destrucción; por lo tanto abogamos por un cambio revolucionario que modifique de raíz la ecuación del poder y la riqueza para construir un mundo sustentable con equidad, democracia y libertad. Nuestro accionar estará destinado en todo momento a construir la fuerza material que garantice este cambio y al mismo tiempo ayudar a consolidar aquellos pasos concretos que signifiquen avances en esa dirección. g)Esta tarea de construcción se da en el marco de excepcionales condiciones históricas para Latinoamérica. En una docena de países, incluido el nuestro, se iniciaron procesos de desmonte de las estructuras neo-liberales forjadas en los últimos 30 años; se avanza hacia la recuperación y resignificación del rol del Estado; del control sobre los sectores estratégicos de la economía; de la redistribución de la riqueza; del respeto por los derechos humanos y la recuperación de la memoria histórica; del control sobre los modos de acumulación, la preservación del medio ambiente y la cooperación y asociación en el marco regional. Somos parte de ese proceso y debemos contribuir a sostener y profundizar este proceso revolucionario en Latinoamérica. h)Las transformaciones económicas, sociales y políticas iniciadas desde el gobierno de Perón durante la mitad del siglo pasado, significaron un hecho histórico insoslayable que marcó y condicionó la política argentina hasta el presente; muchos de los avances materiales de ese proceso fueron destruidos por las políticas neoliberales posteriores, pero quedó, como señal de su fortaleza, una impronta cultural que constituye el punto de partida inevitable a la hora de pensar la construcción de una herramienta política revolucionaria. debe avanzar en la reformulación y actualización de esos postulados de cambios profundos, dar respuesta a las nuevas condiciones históricas, que no solo deben partir de considerar la realidad de un mundo multipolar sino de la metamorfosis de las relaciones sociales de producción, de la nuevas formas de hegemonía y dominación. i)Consideramos a los trabajadores como la fuerza principal en la construcción de nuestra sociedad y de nuestro movimiento, alrededor de la cual deben organizarse los estudiantes, los intelectuales, los pequeños productores de la ciudad y el campo, los desposeídos de tierra y trabajo, los grupos originarios organizados y todos aquellos a los que el neoliberalismo nos ha marginado de las decisiones principales y de la vida en nuestro país, para constituir una fuerza que sea capaz de llevar adelante las transformaciones sociales, económicas y políticas necesarias para construir un país inclusivo y justo en lo social, participe del proceso liberador latinoamericano, solidario e independiente. j) Los documentos de los Encuentros Iº y IIº son parte constitutiva del ideario del E. Córdoba, 14 de noviembre de 2009