10/10/2026
La historia no quiso que hubiera ni traición ni confusión, siempre habrá un Emilio
Carlos Manuel Serpa Maceira
Haber nacido un 10 de octubre, me ha comprometido mucho con la Patria. Llevar el nombre Carlos Manuel me ha comprometido mucho con la Patria y la Revolución.
Tuve en el contexto de la vida que asumir acciones donde mostré los valores. Durante años tuve que aparentar una imagen de ser enemigo de la Revolución; fueron momentos muy difíciles por los cuales transité, donde la fe siempre me acompañó.
Tras hacerse público mi verdadera identidad revolucionaria, el 26 de febrero de 2011, uno de los lugares a donde me llevaron para recibir el homenaje del pueblo por la labor desarrollada durante una década en la defensa de las conquistas de la Revolución desde las filas del enemigo, fue precisamente La Demajagua, Manzanillo, donde el 10 de octubre de 1868 el Padre de la Patria, Carlos Manuel de Céspedes dio el grito de Independencia O Muerte.
Allí en el acto me dijeron a Ud la Historia lo sigue, nació un 10 de octubre, se llama Carlos Manuel, vivió en el poblado de La Demajagua, en la Isla de la Juventud, pero el esclavo negro que portaba la bandera junto al Padre Carlos Manuel de Cespedes se llamó Emilio, que fue el nombre de combate que utilicé dentro de las filas del enemigo como agente de los Órganos de la Seguridad del Estado.
Lo único que atiné a decir fue que la historia no quiso que hubiera ni traición ni confusión. Haber nacido un 10 de octubre, me ha comprometido mucho con la Patria. Llevar el nombre de Carlos Manuel, me reafirmó la defensa de mis doctrinas e ideas.