11/09/2026
Desde lo más profundo de mi corazón…
El mundo va tan rápido, tantas muestras de Sanación en pastillas, en viajes dimensionales, en el amoroso honguito, en la plantita santa, en el rezo, en el mantra, en la respiración, con el cuarzo, el incienso, la alabanza, el cacao, el tabaco, el la iglesia, en el niño interior… tanta belleza en todo ello, todas hermosas herramientas disponibles para el alma que aún busca.
En mi camino por esta nueva existencia, dentro de este cuerpo, con esta personalidad y mi despertar espiritual hace 26 años lo he experimentado casi todo. Y por ello quiero compartirte mi sentir por si toca el tuyo.
En todo corazón esta Dios. En todo corazón no hay dolor, no hay error. Donde hay carencia es en la memoria energética vivida que guarda tu cuerpo.
Mi amado Maestro Ascendido Desoto me dijo una vez: “Muchachita, si usted anhela la maestría espiritual puede lograrlo en 3 años, para ello olvídese de aprender cosas, de trabajar cosas, enfóquese en pensar con amor, sentir con amor, actuar con amor, ser el mismo amor en su materia y así lo logrará”. 25 años después comprendí esta consejo.
Me enfoqué en trabajar lo que duele, en sanar las heridas, mi niña interior, en mirar desde la víctima, desde lo que temía porque el que anda buscando sanar las carencias y el miedo y esta energía hace que uno vibre en el dolor. Aprendí técnicas que ayudaron a soltar esas carencias del cuerpo, y está bien pero el Alma pedía lo suyo, elevarse. Uno no se eleva sanando, se eleva siendo amor.
El amor es la clave. Es la energía base, la virtud que gesta todas las virtudes divinas. No hay nada que el amor no logre sanar, perdonar, curar. Eso es la espiritualidad.
Y cómo puedo pensar, sentir, obrar desde el amor?… en mi experiencia trabajando 1. La humildad, 2. La inocencia 3. Amar y 4. Perdonar
Cuando abandoné el escarceo de fallas y me enfoqué en trabajar mis virtudes, comencé a entrenar la mente, mi energía y mi corazón a vibrar en amor.
Voy caminando mi anhelo, mi deseo en esta vida de conquistar un pensar, un sentir y actos llenos de amor divino. Anhelo que Dios se pueda manifestar a través de mí sin interferencia. Algún dia, lo lograré. En Dios