19/08/2026
“Pisotear la fe de nuestros vecinos”
“Acabar con los actos religiosos”
“No nos quite nuestras tradiciones”
“Desligar las fiestas de la fe cristiana”
“Eliminar de facto las fiestas patronales”
“Privar a los trabajadores de celebrar su fe”
“Cambio de fechas sin contar con la oposición”
“Instrumentalizar políticamente las tradiciones”
“Usar la política en contra de la fe de nuestro pueblo”
Gruesas palabras del partido popular de nuestro pueblo para instrumentalizar la religión y la devoción a nuestro Patrón en un enfrentamiento político sin sentido.
El portavoz del grupo popular en nuestro ayuntamiento está siendo utilizado por un grupo residual y extremista por intereses puramente de confrontación y enfrentamiento que no cabe en la realidad cotidiana de nuestro pueblo y nuestras vecinas y vecinos. Entre otras cosas, porque en lugar de asistir a los plenos de la Corporación (cabe suponer que se entera de los acuerdos plenarios por la tele) y exponer y debatir los asuntos y propuestas del equipo de gobierno, se deja presionar, a posteriori, para poner de relieve un enfrentamiento que en la realidad cotidiana de nuestro pueblo no existe.
El equipo de gobierno no ha alterado ni el horario ni las fechas de ningún acto religioso, ni misas, ni procesiones, ni tradiciones relacionadas con la fe de nuestros vecinos y vecinas. Entendemos y respetamos que la fe es un sentimiento íntimo que cada persona vive a su modo y, por supuesto, con su libertad.
Nuestra propuesta desde hace años, ha sido cambiar las fechas de nuestras fiestas con la intención de ensalzar más si cabe nuestras tradiciones, tanto religiosas como paganas. Entendemos que las tradiciones y la devoción a nuestro patrón merecen ser vividas por todos aquellos que, de alguna manera tienen sus raíces en nuestro pueblo y por diversas razones tienen dificultades para vivir su fe y su devoción al Patrón.
La devoción a nuestro Patrón es un sentimiento que ningún grupo político, religioso o social se puede apropiar de él. Más bien, es un sentimiento íntimo y personal y estamos en la obligación de favorecer que cada vecino y devoto lo pueda “vivir”, disfrutar y expresar.
Un simple cambio de fechas aproximando las celebraciones al fin de semana más cercano al día 4 ensalzaría más nuestras expresiones de devoción y nuestras tradiciones, tanto más cuando la despoblación es un estigma que año tras año está mermando nuestra población y, por ende, nuestra capacidad para impedir que esas tradiciones desaparezcan en el corto o medio plazo.
Las tradiciones, la devoción al Patrón, la fe religiosa y el sentimiento de pertenencia a nuestro pueblo sin innegociables y ningún grupo se va a apoderar de ellos por ninguna razón. Y menos aún por razones políticas o electoralistas. Da igual que insultéis, mintáis o inventéis historias de miedo para apoderaros de algo que no es vuestro.
Nuestro pueblo no lo permitirá y lo sabéis.