23/10/2026
GALICIA NO PUEDE VOLVER A LA KALE BORROKA NI AL OSCURANTISMO POLÍTICO
Hay cosas que, sinceramente, me preocupan. Y lo ocurrido estos días en A Coruña me hace preguntarme hacia dónde estamos llevando la política gallega.
¿De verdad esto es lo que queremos para Galicia? ¿Más enfrentamientos, más radicalismo, más división y los mismos políticos de siempre, incapaces de entender que la ciudadanía está cansada?
PP, PSOE, Vox y BNG pueden tener ideas diferentes. Eso es la democracia. Lo que no podemos aceptar es que la política se convierta en una batalla permanente entre bandos, donde parece que el adversario es un enemigo al que hay que destruir.
Me preocupa el radicalismo, me preocupa la falta de respeto y me preocupa que sigamos anclados en debates de otra época. También me preocupa la corrupción, la falta de transparencia y que algunos parezcan más pendientes de conservar su poder que de resolver los problemas de la gente.
Y quiero decir algo muy claro: la violencia, las amenazas y la intimidación no tienen cabida en una democracia. Vengan de donde vengan. Lo sucedido debe esclarecerse y, si existen responsabilidades, que se asuman. Pero no podemos normalizar la confrontación política ni justificarla según quién la protagonice.
Mientras tanto, la gente sigue teniendo problemas para pagar la vivienda, llegar a fin de mes, conseguir una cita médica o encontrar oportunidades para sus hijos. Esa es la realidad de la calle. Esa es la Galicia que me importa.
Después de tantos años trabajando por otra forma de hacer política, tengo cada vez más claro que necesitamos una regeneración profunda. Menos discursos vacíos, menos guerras entre partidos y más sentido común. Menos ideología impuesta y más soluciones.
Yo no creo en una política de trincheras. Creo en una política cercana, municipalista, transparente y con personas que escuchen antes de hablar y trabajen antes de prometer.
No quiero una Galicia enfrentada. Quiero una Galicia libre, moderna, plural y con futuro.
Y no pienso renunciar a decirlo, aunque a algunos les incomode.
Porque Galicia está por encima de cualquier partido, de cualquier sigla y de cualquier interés personal.
Menos radicalismo. Más respeto. Menos confrontación. Más soluciones.
— José Luis Calo