03/10/2026
Hoy la vida me enseñó sus dos caras en un mismo día.
Por un lado, la inmensa alegría y satisfacción de haber logrado, junto a mi equipo, la repatriación de una mamá y de su bebé, una guerrerita que luchó por su vida desde las 24 semanas de gestación. Verla vivir es recordar por qué elegí esta dirección: porque cada latido que logramos sostener es un milagro.
Entre la vida que empieza y la vida que se va, entiendo que nuestro paso por aquí es frágil y a la vez sagrado. Hoy lloro y agradezco.
Lamento la partida de mi hermana, a quien amaré siempre. Y agradezco a Dios por permitirme ser instrumento para que una madre y su hija tengan una nueva oportunidad.
Así es la vida y la muerte, dos hilos del mismo tejido. Q.E.P.D. mi hermana, Carmen Cruz Pérez.