09/04/2025
El poder de la Literatura Infantil y Juvenil.
Diecinueve años atrás, descubrí el valor de la LIJ en mi nueva vida. Mi madre falleció cuando yo tenía 15 años y fue en el momento de convertirme en madre, cuando más la extrañé. Gracias a Ricardo VM redescubrí la LIJ en una ciudad lejana, en un país extraño, lejos de la familia, y fueron los libros y las mediadoras de lecturas quienes me acompañaron en el nuevo camino de ser madre. Allí, inicie mi camino como mediadora, sin querer. Una tarde la mediadora responsable me invito a leer un libro en español para los demás asistentes al grupo y simplemente me encantó.
Cuando regresé a México, intenté continuar el camino de los Story Times con mi bebé de 1 año, pero no había nada parecido, lo llevaba a visitar la Biblioteca Central y recuerdo que al pedir una credencial de préstamos bibliotecario para él me contestaron ¿para qué?, si el niño no sabe leer.
Ricardo creció entre libros, legos y rompecabezas, su secuela de prematuro al nacer le hizo padecer 5 años de alergias y asma. Así que en los libros encontrábamos el consuelo en esos días
Escuchar tres cuentos, pedía para ir a dormir.
Ahora el escribe y diseña sus propias historias.
Cuando nació Sofía muchos años después, sentí miedo a que Ricardo se sintiera desplazado, y fueron nuevamente los libros quienes nos rescataron.
En el 2012 inicié un club de lectura infantil en el colegio Ricardo, pedí cita con la directora, armé una presentación y pedí permiso, me lo concedieron, y así un grupito de compañeros de mi hijo y sus mamás, nos juntábamos cada viernes al final de las clases en la Biblioteca a leer, la condición era que no desacomodara la Biblioteca, no se fueran a maltratar los libros. Entonces llevaba nuestros libros y los compartíamos. Y así por primera vez medie un libro sin saber lo que estaba haciendo, un espacio que me ayuda a vincular con mi hijo mayor, con otras madres y a él con sus compañeros.
Para el 2015 con ayuda de una mamá experta en mediación de lectura Carla Monsiváis, iniciamos un club de mamás y papás lectores y fueron años llenos de aprendizaje, camaradería, descubrimientos y así llegué al Programa Nacional Salas de Lectura. En el 2017 lo intenté en el parque, en la cochera, en el panteón y casi nadie venía. Empecé a visitar Bibliotecas y escuelas públicas, y conocí a Claudia Aurora, ella dirigía un Jardín de Niños Público. Recuerdo que tenía una hermosa Biblioteca, que no se usaba por que los libros se iban a romper, y nuevamente mis libros hicieron su quehacer.
Al año siguiente ella cambio de escuela y me volvió invitar, el problema, aquí era que no había Biblioteca, bueno, en el turno de la mañana, que era el de ella, porque había un librero con acervo muy lindo que no podían usar porque era de la Directora de la tarde y se enojaba. Y así que RUN RUN y Ricardo, ahora ya un joven adolescente, nos dimos a la tarea de hacer una. ¡lo logramos!, 120 títulos nuevos para esa escuela.
Todo caminaba bien, pero llegó el 2020, COVID, todos a casa, ¿y ahora?... Claudia me contactó con Víctor de Distrito Tec, quien me invitó a RED UNIDOS para Trascender que trabajan en el Cerro de la Campana.
Y ahí encontraron mis libros su segundo hogar, y yo una gran familia con quien compartirlos.
Un gran camino recorrido, lleno de amistad, aprendizajes, alianzas, gestiones, ilusiones y desilusiones, un camino leyendo, amando y viviendo.
Ahora sueño que estos 8 años se vayan consolidando en una gran acción que siga haciendo RUN RUN, muchos años más. Barrio Cerro de la Campana A.C.Programa Nacional Salas de LecturaSecretaría de Cultura de Nuevo LeónSalas de Lectura Noreste
https://youtu.be/orpgv9EDwPE