Grandes sectores de la población mundial viven en situaciones de marginalidad y abandono, literalmente no tienen qué comer. Las poblaciones con grandes márgenes de actividad delictiva suelen ser las mismas que están sometidas a la pobreza y a una vida sin perspectivas futuras, presa fácil para actividades ilegales tales como el robo, el narcotráfico o prostitución, etc. Ya sea por raza, s**o, reli
gión, nacionalidad u orientación sexual, se basa en la segregación de una población no deseada, o sea, en no darle a todo el mundo las mismas oportunidades, por razones de prejuicio. El más grande de los problemas económicos, sociales y económicos, y el que más problemas sociales engendra a su vez. No tiene que ver simplemente con la falta de dinero, sino con la total exclusión del sistema productivo. Se estima que casi la mitad de la población mundial vive en algún margen de pobreza, y que 400 millones de niños viven en pobreza extrema. La convivencia en una sociedad de clases sociales enormemente separadas, es decir, de pobres muy pobres y ricos muy ricos, con pocas oportunidades de movilidad de clase. Este tipo de sociedades son caldos de cultivo para el resentimiento social, la violencia y la exclusión de clases. EN MÉXICO
Como muchas otras naciones del llamado Tercer Mundo, la sociedad de México se ve aquejada por males sociales, algunos sumamente críticos a juzgar por sus estadísticas de incidencia. Los principales de ellos son:
Pobreza. Un amplio sector de la población mexicana (alrededor del 50%), especialmente la población rural, vive bajo el umbral internacional de la pobreza. De ellas, alrededor de unas 100 mil viven en pobreza extrema, y también con inseguridad alimentaria. La sociedad mexicana ha padecido desde su pasado colonial de grandes desigualdades en torno a la diferencia racial de su población, desfavoreciendo siempre a sus poblaciones indígenas o descendientes de indígenas. Este fenómeno es aún mayor a medida que se combina con la pobreza, asociando así la condición racial con el estrato socioeconómico. Por otro lado, la población homosexual también manifiesta a menudo su sensación de opresión y discriminación, en una sociedad mayormente católica y comúnmente conservadora. La violencia de género y hacia la mujer es un factor de enorme preocupación en la sociedad mexicana, aquejada por altísimos índices de feminicidio, y casos tan tristemente célebres como las desaparecidas de Ciudad Juárez. Un mal común a la mayoría de las naciones del Tercer Mundo, la corrupción en México es uno de los problemas socio-políticos más arraigados, según el Índice de Percepción de la Corrupción, según el cual México es uno de los 70 países más corruptos del mundo, y el más corrupto de todos los que integran la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE).