17/10/2026
Compartimos con mucha gratitud la entrega de tres paquetes alimenticios en las comunidades de La Bolsa, Guayucalí y El Zancudal.
Esta labor es posible gracias a personas de buen corazón que, con generosidad y confianza, continúan apoyando esta iniciativa de Proyecto Cobija.
Quiero destacar algo muy importante: nuestro proyecto es solamente un puente entre quienes tienen la voluntad de ayudar y quienes necesitan recibir esa mano amiga. No somos los protagonistas de esta obra; lo son esas personas que, muchas veces desde el anonimato, comparten un poquito de lo que tienen para aliviar las necesidades de otros.
Trabajamos en coordinación con los delegados de las diferentes comunidades de la Iglesia Católica, quienes nos ayudan a identificar y llegar a las familias y personas que atraviesan situaciones de mayor vulnerabilidad.
Nuestra ayuda no distingue religión, raza ni creencias. Porque la necesidad humana no tiene distinciones y la solidaridad tampoco debería tenerlas.
Damos especial prioridad a nuestros adultos mayores en condiciones de extrema necesidad, personas que viven solas y quienes, debido a enfermedades o limitaciones físicas, no tienen la posibilidad de trabajar para garantizar su alimentación.
Quizás para algunos sea solamente un paquete de alimentos, pero para quien lo recibe puede significar varios días de tranquilidad, un alivio en medio de sus dificultades y, sobre todo, la certeza de que no está olvidado.
Gracias a cada persona que sigue confiando en este proyecto. Cada aporte, por pequeño que parezca, tiene un valor inmenso cuando llega a las manos correctas.
Que Dios bendiga a quienes comparten de corazón y nos siga permitiendo ser ese puente de solidaridad entre quienes pueden ayudar y quienes más lo necesitan.
🙏❤️ Alvarito Zeledon