18/04/2026
Trabajé años creyendo que el amor se construía aguantando. Que si yo daba más, él algún día cambiaría. Me acostumbré a sus silencios, a sus ausencias, a sentirme sola incluso cuando estaba a su lado. Me repetía que todo iba a mejorar… pero los días pasaban y yo me iba apagando.
Dejé de verme al espejo como antes. Ya no me arreglaba, ya no sonreía igual. Perdí amigas, dejé sueños, olvidé quién era. Todo por sostener algo que, en el fondo, ya estaba roto. Él seguía ahí, pero su cariño no. Y aun así, yo me quedaba, esperando migajas de lo que antes creí amor.
Una noche entendí todo. No fue por una pelea, ni por una traición grande. Fue por el cansancio. Ese cansancio que pesa en el alma, que te hace llorar sin ruido. Me di cuenta de que dolía más quedarme que irme. Y por primera vez, me elegí a mí.
Me fui con el corazón roto, pero con un poco de dignidad en las manos. No fue fácil… aún hay días en que duele. Pero ahora sé que el amor no debería doler así. Y aunque todavía estoy sanando, al menos ya no me estoy perdiendo a mí misma por alguien que nunca supo valorarme.
- Anónimo

03/04/2026
10/02/2026
09/02/2026
09/02/2026
08/02/2026
08/02/2026
07/02/2026
06/02/2026
06/02/2026