08/10/2026
ANGAMOS 🫡🇵🇪
El combate de Angamos fue un encuentro naval de la Guerra del Pacífico (1879-1884) librado entre unidades de las armadas de Chile y Perú frente al cabo de Punta Angamos, el 8 de octubre de 1879. La acción fue el punto culminante de una campaña naval que duró unos seis meses, en los cuales el monitor peruano Huáscar había logrado entorpecer la logística chilena imposibilitando el inicio de las acciones terrestres. Por este motivo la Armada de Chile se trazó como prioridad la eliminación del buque peruano. En el encuentro, dos fragatas blindadas, el Cochrane y el Blanco Encalada, comandadas por el Capitán de Navío Juan José Latorre (de padre peruano) y el Comodoro Galvarino Riveros, batieron y luego capturaron al Huáscar, al mando del Contralmirante Miguel Grau Seminario.
Después de la pérdida de la fragata blindada Independencia en la acción de Punta Gruesa, Grau había buscado desafiar a la flota chilena que la superaba en número y poderío de naves adoptando una estrategia de hostigamiento, enfocada en infligir el mayor daño posible y evitar un enfrentamiento a gran escala. A medida que Grau evolucionaba a lo largo de la costa del Pacífico sur, fue perseguido por el almirante Juan Williams Rebolledo, a quien se le había ordenado atrapar a Grau sin importar nada. Su fracaso, empeorado con la captura del transporte Rimac, le costó su comisión y fue reemplazado por Galvarino Riveros.
Con otra estrategia, mucho más elaborada, Riveros logró cercar a Grau en Punta Angamos, a unos 80 kilómetros al norte de Antofagasta. Al encontrarse rodeado por dos divisiones navales enemigas, el peruano se vio obligado a presentar batalla luego de ordenar a la corbeta Unión que escapara a Perú.
Latorre, a bordo del Cochrane, se enfrentó primero a su rival. Aprovechando sus potentes baterías tipo Armstrong, bombardeó el Huáscar, y Grau cayó en su puesto de mando. Sin embargo, el buque peruano continuó tenazmente la lucha y permitió que Riveros lo enfrentara también con el Blanco Encalada. Después de ser vapuleado durante casi hora y media por los dos blindados chilenos, el Huáscar, incapaz de sostener el combate por tener a la mayor parte de su tripulación herida y su artilleria principal dañada, fue abordado y capturado, antes de que su tripulación pudiese hundirlo, y la batalla terminó.
El resultado fue un completo éxito para los chilenos y aseguró su posición dominante por el resto de la guerra. Chile consiguió el control definitivo del mar para poder lanzar sus fuerzas terrestres sobre territorio peruano.
El Huáscar fue reparado y sirvió bajo bandera chilena hasta que fue dado de baja, y ahora se encuentra como un museo flotante en el puerto chileno de Talcahuano.
🎨 Pinturas de Thomas Sommerscales y Teófilo Castillo.