10/10/2026
NUESTROS SUEÑOS TIENEN EL COLOR DE LA REVOLUCIÓN
Llegamos miles de mujeres y disidencias del pueblo a una provincia atravesada por históricas luchas de dignidad: el Cordobazo y el Vivorazo, la fuga de 26 presas políticas más grande de la historia Argentina, la victoria de las Madres de Ituzaingó contra las corporaciones agrotóxicas y la expulsión de Monsanto. Pisamos la tierra donde la lucha conquistó la libertad de Paola Ortíz, encarcelada trece años por una emergencia obstétrica; y de Micky, presa por defenderse de su agresor.
Pero, como en cada rincón del que venimos, se profundiza la miseria capitalista y patriarcal. En este 39° Encuentro Plurinacional volvemos a afirmar con claridad: frente a la avanzada fascista y liberal del gobierno de Milei y las clases dominantes, la bronca no se canaliza en las instituciones del sistema, se organiza en las calles.
¿HASTA CUANDO?
Entender el papel que cumplimos para la economía capitalista es crucial para desarrollar nuevos y mejores métodos de lucha que golpeen con un solo puño al sistema. Para el capitalismo, las mujeres y disidencias somos un engranaje esencial en la economía, pero al mismo tiempo somos lxs primerxs en ser despedidxs del mercado laboral formal y lxs últimxs en ser contratadxs. ¿Por qué? Porque la precariedad que impera en la división sexual del trabajo nos condena a los rubros más “baratos” pero no por eso menos importantes para la generación de ganancia.
Según cifras oficiales del Estado argentino (y esto tomado con pinzas ya que bien sabemos que siempre son a la baja) se estima que las tareas reproductivas y de cuidados en el país representan aproximadamente el 15,9% del PBI, convirtiéndose en uno de los sectores con mayor aporte, por encima de la Industria (13,2%) y el Comercio (13%). Sin el trabajo reproductivo no hay ninguna empresa, fábrica o escuela que funcione.
La desigualdad de ingresos en mujeres y disidencias va en aumento, el endeudamiento de los hogares pobres, deudas que se contraen para el sostenimiento de la reproducción cotidiana de la vida (alimentos, servicios básicos, salud). La deuda en estos tiempos actúa como un mecanismo de control y disciplinamiento hacia la clase trabajadora. En esas condiciones se sostienen empleos de alta vulnerabilidad, hay una mayor dependencia financiera, lo que también hace más difícil la separación en relaciones violentas a través de compromisos compartidos, impidiendo por ejemplo el acceso a una vivienda, contribuyendo al crecimiento de la violencia de género.
¿Y EN CÓRDOBA QUÉ PASA?
Nos encontramos en una provincia marcada por múltiples hechos de violencia que no podrían darse sin la convivencia y el perfeccionamiento del mecanismo de opresión de quienes gobiernan.
En Córdoba hay más de 70 pibas desaparecidas, entre ellas una estudiante de 25 años, Delicia Mamani, a quién buscamos desde el 25 de noviembre del 2025.
En un país con al menos 200 víctimas fatales por femicidios y trans-travesticidios. Uno de los casos que más resonaron a nivel nacional fue el femicidio de Agostina Vega, que con apenas 14 años fue asesinada por un puntero del PJ, Claudio Barrelier, quién hace un año fue liberado tras una denuncia de secuestro y abuso sexual. La situación dejó en evidencia la complicidad del poder político, entre ellos con el Intendente Daniel Passerini, el poder judicial con fiscales como Raúl Garzón, Iván Rodríguez (lento para la búsqueda de Delicia y rápido para dejar libre a Barrelier) y la policía a la hora de encubrir femicidas, transas y violadores.
Hace unas semanas, el poder judicial condenó a 12 años a Max y Lulen, dos compas trans que fueron encarceladxs y juzgadxs por defenderse de las agresiones de uno de sus progenitores. Una condena que pretende aleccionar a quienes entendemos la autodefensa como una herramienta más que legítima cuando el sistema pone constantemente en jaque nuestra vida a través del odio y la violencia. Esta condena supera por mucho incluso a la de varios represores responsables de cientos de secuestros y desapariciones de militantes de los ´70.
Otro caso histórico es el de Flavia Saganías, quien está condenada a 23 años de prisión por denunciar al abusador de su hija en facebook. El resultado fue un fallo que busca amordazar a las madres protectoras que luchan a diario contra los violadores amparados por el poder judicial.
NUESTRA FUERZA NACE DE LA ORGANIZACIÓN
Mientras el sistema busca dividirnos, aislarnos, tenernos trabajando y produciendo para ellos, de este lado generamos encuentros, para construir en conjunto, y hacernos fuertes a partir de valores como la solidaridad.
El movimiento de mujeres y disidencias, tomó fuerza en las calles y cuestionó puntos neurálgicos de la matriz del patriarcado en Argentina. Pusimos en discusión el acceso gratuito al ab**to, el trabajo doméstico no pago, la educación sexual integral y la convivencia de los partidos patronales con la policía en negocios como la trata y el narcotráfico. Aun así, existe una contradicción enorme que debemos clarificar: no podemos exigirle al propio sistema capitalista y patriarcal que sea el garante de nuestros derechos. Separar la lucha de las mujeres y disidencias de la lucha general de la clase trabajadora debilita nuestra capacidad de transformación.
Es una farsa sostener que las trabajadoras podemos aliarnos con empresarias, patronas o mujeres de las fuerzas represivas en nombre de una "igualdad de género" dentro de la democracia burguesa sostenida por la desigualdad social. No podemos sentarnos a esperar a que el cambio surja de reformas institucionales o de apuestas electorales.
La salida vendrá de la mano de la fuerza colectiva, del compromiso y la solidaridad entre oprimidxs, de la unidad en la calle con los sectores en lucha. Se vuelve imperioso enfrentar el ajuste brutal, y cada uno de los planes de saqueo y dominación a los que intentan someternos en nombre de la democracia. Por eso, te invitamos a construir una organización que luche decididamente por el socialismo. Es momento de consolidar el poder del pueblo organizado y contribuir a una sociedad verdaderamente libre.
TENEMOS QUE ECHARLOS A TODOS!