05/10/2020
INSTITUTO NO AVANZA (con pandemia o sin pandemia siempre lo mismo)
El pasado Jueves se reunió el Consejo Académico Irresolutivo del Instituto Julio César NO AVANZA.
El CAI (Consejo Académico Institucional), devenido en Consejo no resolutivo, es el órgano paradójicamente de autodeterminación de los institutos, en el cual a partir de la conjunción de estudiantes, docentes y directivos deberían resolverse los problemas que las resoluciones de Provincia no abarcan, y las complejidades propias y particulares de cada Instituto Docente, que merecen ser tratadas dentro del contexto de los mismos. La reunión arrancó con la Directora del Instituto siguiendo el modelo Alferdezok, es decir, haciéndose los magister tirando estadísticas berretas, mostrando cuadritos, haciendo de cuenta que se ha hecho muchísimo, que se ha “trabajado” muy duro, cuando en realidad, justamente la realidad, dista demasiado de esa imagen de orden que quieren dar y nos enseña que las cosas son todo lo contrario. Al igual que lo que sucede a nivel nacional, con un país en llamas, los contagios por COVID disparados y una economía cada vez más alarmante y empobrecedora, se quiere tapar el sol con un dedo, a través de discursitos adornados y exposiciones de filminas del manual del mal docente conductista. En nuestro instituto sucede lo mismo, según las estadísticas exhibidas, casi el 50 por ciento de estudiantes de primer año, han abandonado la carrera o han dejado de conectarse, creemos que en los demás años (a partir de sondeos propios del Centro de Estudiantes), casi un 30 por ciento de compañerxs tenían problemas de conexión o falta de recursos tecnológicos para acceder a las clases (situación que ni el “AVANZA” ni la provincia han resuelto al día de hoy a mes y medio de cierre del año académico), pero aun así, esas estadísticas son exhibidas con liviandad, diciendo “que no estamos analizando nada, sólo son los números”. Bueno, claro, que no les conviene sentarse a analizar nada, porque la realidad es alarmante, pero en parte si se pusieran a analizar la deserción (para la cual como para todo se utilizará como chivo expiatorio a la “pandemia”), deberían replantearse las decisiones que siguen tomando, o las cuestiones de tercera importancia en que ponen énfasis, en lugar de dedicarse a las fundamentales y urgentes. ¿Las decisiones tomadas? En este caso, además de intrascendentales cuestiones burocráticas, la más preocupante es la eliminación de los llamados de Diciembre y de Marzo, quieren tomar solamente un llamado a fin de año y otro a principio de año, porque como ya venimos escuchando con PANDEMIA, sin pandemia, con Luna en venus, júpiter o en años bisiestos, “es MUCHÍSIMO TRABAJO para dirección y preceptoría ORGANIZAR LAS MESAS, Y ESTÁN SOBRESATURADXS”. Nada nuevo bajo el sol, la excusa de siempre para todo escenario. Respecto a esto nos preguntamos, ¿por qué no demandan entonces al Estado mayor personal laboral para que entonces puedan cubrir todas las tareas y necesidades de uno de los Institutos de Formación más grande la Provincia y el sur del país? Bueno, al Estado no se le exige nunca nada, porque sería exigirle a sus cómplice, y si dedicaran el tiempo invertido en difundir charlitas online que bajan de provincia o lavarle la cara a los burócratas provinciales que cobran sueldos millonarios por no hacer ABSOLUTAMENTE NADA, ese tiempo invertido en resolver los problemas que tenemos, y en exigir ante las autoridades pertinentes que comiencen a solucionar las cosas, la realidad sería otra. Por otro lado no sería la primera vez que los estudiantes se ofrecen a realizar tareas que les corresponde a dirección (en 2019) desde el FAI y el CEIA nos dimos la tarea de organizar las mesas de Mayo ante la negativa de los directivos que decían era imposible organizar algo que ellxs mismxs aprobaron en CAI, y cuando no, desde Dirección y a través del CAI amedrentan a estudiantes con que su función en dicho órgano es realizar las tareas que les corresponde a ellxs, incluso en la última Asamblea pretendían tener unx secretarix de actas del claustro estudiantil, ¿nos preguntamos para qué? Si nunca se resuelve nada como para pasar en limpio y gastar el preciado papel. La lógica del patrón, la de pagarte miseria y exigirte que hagas los trabajos que no te corresponden. Y es más, a la hora de decidir arbitrariamente protocolos o quita de llamados como han hecho en esta ocasión (no tienen tiempo para reunir el CAI, pero sí para hacer reunión con docentes y preceptores antes de la reunión de CAI, para acordar unánimemente qué dirán y resolver la quita de mesas de examen), nunca consultan a lxs estudiantes y nunca nos tienen en cuenta: para los directivos sólo somos tabulas rasas que deben ser rectificadas, y que no tienen criterio válido ni opinión formada respecto a nada, claro, eso se debe a que siempre los dejamos en evidencia de los criterios nefastos con que se manejan y la forma en que quieren resolver todo, siempre por la salida más fácil, la ley del menor esfuerzo.
Por otra parte, dentro de este circo, no podemos evitar hacer alusión a la fantasmagolica agrupación denominada “estudiantes comprometidxs” que alardea desde sus redes sociales integrar el CAI pero que a la hora de sesionar no solo le falla a lxs estudiantes que lxs eligieron para su propio cargo, sino que le falla a su propio nombre al ausentarse en la asamblea del jueves pasado sin presentar siquiera un concejero de su lista de la cual son mayoría en este órgano. Esto no solo demuestra que no le hacen honor al nombre de su agrupación, sino que deja en claro su inacción a la hora de tratar las problemáticas del Instituto y su funcionalidad respecto de lxs directivos y del gobierno con el cual desde su línea camporista se sienten identificados.
Desde el CEIA seguiremos sosteniendo que acá las cosas se solucionan restringiendo derechos a estudiantes, quedándose en silencio y sin hacer nada ante la deserción masiva, recortando mesas de examen, negando que han aprobado en la última Asamblea de CAI la reprogramación de las mesas de mayo, y lxs directivos diciendo con cinismo y a cara de piedra “que eso nunca se votó”, cuando están los videos. En medio de la emergencia de salud y económica que viven la gran mayoría de lxs estudiantes, las respuestas otra vez son oídos sordos, mientras los burócratas que están en los ministerios y en los altos cargos, tienen el sueldito bien inflado, con sabor a pan caliente, bueno, como dicen los Molotov, “ese pan es el pan de nuestra gente”, y se lo ganan a costillas de nuestro malestar, de sembrar la incertidumbre, de administrar la pobreza, la desazón, la especulación. Por suerte la gran mayoría de lxs docentes del Instituto Avanza, son gente coherente, y a ellxs y su labor queremos rescatar, son los que apelan a la lógica y al sentido común por sobre el absurdo burocratil de lxs directivxs estatales, son lxs que te dan su wsp, te escriben por fb, mail, o están atentos por cualquier plataforma para darte una respuesta y una solución, para entender que te atrasaste porque como a ellxs nos están pasando miles de cosas, para dar un aliento e invitar a no abandonar y seguir. Es gracias a ellxs, que aún el 50 por ciento de los estudiantes no han abandonado. Si dependiera de la voluntad de lxs burócratas estatales que “administran” la Educación Excluyente y Restrictiva Estatal, el Instituto JULIO CÉSAR NO AVANZA, no sólo no avanzaría, sino que a esta altura no tendría ya Estudiantes: por suerte la incoherencia es de una minoría, pero lamentablemente oprimen a todo una mayoría.
Desde el Centro de Estudiantes no avalamos el recorte de llamados y rechazamos esta resolución que atenta contra los derechos estudiantiles.
Centro de Estudiantes del Instituto Avanza – Conducción FAI