28/09/2026
EN DEFENSA DE LA CIENCIA Y LA SALUD PÚBLICA: REPUDIO ABSOLUTO AL PEDIDO DE EXONERACIÓN DE VIRGINIA APARICIO EN EL INTA
Manifestamos nuestro más enérgico repudio y rechazo al pedido de exoneración e instrucción de sumario instado contra la investigadora del INTA, Dra. Virginia Aparicio. Esta medida representa un gravísimo acto de persecución institucional, amedrentamiento y censura contra la ciencia pública que trabaja al servicio de la comunidad.
La doctora Aparicio ha liderado investigaciones clave en el marco del proyecto Sprint, demostrando de manera irrebatible la presencia habitual de plaguicidas —entre ellos el glifosato y sus metabolitos— en el aire, el agua, el suelo, el polvo del hogar y, de forma sumamente alarmante, en los cuerpos de las personas. Pretender sancionar o expulsar a una científica por hacer públicos los datos de sus investigaciones no solo atenta contra la libertad académica y el derecho a la información, sino que encubre una realidad socioambiental insostenible.
El uso desmedido e indiscriminado de agroquímicos en los modelos agroproductivos actuales representa una amenaza directa y probada para la salud humana y el ambiente:
Riesgo de cáncer y genotoxicidad: Organismos internacionales, como la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC/OMS), han clasificado al glifosato como un probable carcinógeno humano (Grupo 2A), vinculándolo con Linfoma No Hodgkin y daños directos en el ADN.
Diversos estudios advierten sobre la relación entre la exposición continua a cócteles de plaguicidas y el desarrollo de enfermedades neurodegenerativas, trastornos del desarrollo infantil, disrupción endocrina, problemas respiratorios y afecciones reproductivas.
Las poblaciones rurales y periurbanas, expuestas diariamente a las fumigaciones directas e indirectas, sufren en sus propios cuerpos y familias los costos de un modelo que antepone la rentabilidad financiera al bienestar colectivo.
Castigar a la ciencia que advierte sobre estos riesgos es pretender ocultar la fiebre rompiendo el termómetro. El INTA debe ser una institución garante de la innovación sustentable y el resguardo de la salud colectiva, no un engranaje de censura para acallar evidencias incómodas para los sectores del agronegocio.
Exigimos de forma inmediata:
El cese irrestricto de cualquier proceso de sumario o pedido de exoneración contra Virginia Aparicio.
El pleno respaldo institucional y presupuesto para la continuidad de las líneas de investigación independientes sobre contaminación por agroquímicos.
El respeto al derecho constitucional a un ambiente sano (Art. 41 de la CN) y a la salud pública de toda la población.
La ciencia que cuida la vida no se censura, se defiende.
¡La salud del Pueblo no es negociable!