01/11/2023
Después del balotaje se vienen más devaluación y reformas anti-obreras!
Si los resultados de las PASO habían sorprendido a más de uno, con el peronismo sufriendo su peor elección en la historia, Juntos por el Cambio en un incomodo segundo lugar y Milei arrebatándoles el primer puesto, ahora la situación se dio vuelta como un panqueque: Massa salió primero con casi 8% de diferencia con Milei (quedando como favorito para ganar el balotaje) mientras que JxC terminaron siendo los grandes derrotados de las elecciones, profundizando su crisis.
Si hay una explicación para que, en medio de una inflación feroz, con mitad de la población bajo la línea de la pobreza, el escándalo Insaurralde y de la expansión del trabajo en negro, el candidato del oficialismo lograse quedar en primer lugar (y con una diferencia importante frente al segundo) se debe a una combinación de factores: primero que tanto la burguesía nacional e internacional como los gobernadores tienen más confianza en Massa, cosa que se tradujo en dinero disponible para el gobierno y medios de comunicación favorables a Massa, porque este cuenta con una estrategia de gobierno más viable y los medios (la CGT y la UTEP, el aparato del PJ, buenas relaciones con el FMI) para concretarlas, además de que no plantea terminar con la coparticipación de las provincias, lo que equivaldría a dejarlas sumidas en la ruina. Por otra parte los libertarios, emborrachados con el resultado de las PASO, se despacharon con una serie de declaraciones (romper relaciones con China, Brasil y el Vaticano, poder renunciar a la paternidad) lo que sumado a que JxC también competía por el voto opositor (donde Macri fue semilla de discordia) hizo que ese voto se dividiera, allanándole el camino a Massa que se beneficio del incremento de votantes (de 69% a 77%).
Este resultado dejo los primeros pasos para una reconfiguración de la situación política, a saber: que está en lo cierto Massa cuando dice que la grieta ya no existe más porque, aun cuando el kirchnerismo no desapareció de escena y fuera justamente su oposición a este el latiguillo de JxC, la aparición de Milei justamente planteaba un contenido político contra todos los sectores de la grieta (cosa que se expresaba en su promesa de terminar con “la casta” y en los cantitos de su bunker donde se coreaba “que se vayan todos!”). Por eso la fortaleza de Massa está en que se concentro en criticar las ideas de Milei y no sus formas, en machacar continuamente con la necesidad de un “gobierno de unidad nacional” para enfrentar la crisis y en no mostrarse cerca de ningún referente kirchnerista, todo eso le dio una identidad política que lo diferenciaba de la vieja dicotomía Kirchnerismo vs anti-kirchnerismo sin plantear los absurdos de Milei.
Eso se tradujo en una situación electoral de tres tercios que ahora amenaza con continuar después de las elecciones, con el peronismo por un lado siendo la cara visible de la nueva tanda de ajustes que se vienen, JxC (UCR y PRO fracción Larreta) como la oposición prudente y seria y el sector de los libertarios de Milei con el apoyo de la fracción Macri-Bullrich como la oposición mas descontenta y extrema, todo depende de cómo salgan las elecciones. Esta división servirá para maniobrar mejor entre los trabajadores y tratar de enrolarlos detrás de estas opciones burguesas, para generar la sensación de que apoyando a uno u otro se hace oposición.
Así las cosas, la estrategia de Massa de impulsar un “gobierno de unidad nacional” seguramente no se dé con los radicales ocupando posiciones de poder –porque tendrían que compartir la responsabilidad política del ajuste nacional- sino con acuerdos en el congreso (donde el peronismo no cuenta con quórum) y en arreglos con las provincias que controla JxC, de las cuales ningún gobernador salió a apoyar la ruptura Macri-Bullrich, ni siquiera Cornejo.
En cambio, el que aparece más complicado es Milei y su proyecto liberalfascista. Para empezar no solo encontró un techo electoral del 30% difícil de superar, sino que ya son varios los sectores burgueses que lo ven como un salto al vacío (como el agroexportador Grobocopatel, que ya adelanto su voto por Massa) pero además porque su alianza con Macri-Bullrich, cuando construyo su carrera política despotricando contra el peronismo y JxC por igual, le granjeo no solo rechazos a su interior (se va la diputada Salinas por Entre Rios, Barrionuevo) sino que hasta pone en peligro el mismo proyecto de Milei porque si Macri decide armar un partido liberal con Milei, tiene el musculo (mejores relaciones con la burguesía y mas lealtades e influencias) para fagocitar el proyecto de Milei y limitarlo a ser una figura pública con muy poco poder. Se convertiría en el Alberto Fernández de los libertarios.
Pero tras todo este escenario político lo que se prepara es un nuevo round de ajuste para pagar la deuda y beneficiar aun mas a los grandes capitalistas, entre otras cosas con una mayor devaluación (ordenada por el FMI) pero también con reformas anti-obreras para aumentar la explotación y desamparo de los trabajadores, reformas de las que tanto Macri y Alberto ya hicieron su parte como fuera con los jubilados o el convenio colectivo de Toyota. Si el próximo gobierno tiene algún tipo de viento a favor, será por las cosechas que se prevén así como por la producción de Vaca Mu**ta que permitiría terminar con las importaciones del gas de Chile y asegurar una entrada de dólares. Pero todo depende de cómo evolucione el mercado internacional – que se dirige a profundizar su recesión – para ver si el nuevo gobierno tendrá o no la espalda económica para sortear el ajuste.
Frente a todo esto nosotros estamos por el voto en blanco o nulo. No es correcto creer que en este balotaje se juegan dos modelos de país, primero porque vivimos en una democracia de los capitalistas donde solo se elige quien se sienta en el sillón de Rivadavia, no el programa político que se implementara, así que no hay forma de “elegir” ningún modelo. Y segundo porque por más que las ideas de Milei puedan calificarse como liberalfascistas, eso no quiere decir que su movimiento tenga estas características. No tiene a su disposición ningún grupo de choque para romper luchas obreras (bastaron un par de gritos para correr a sus militantes de volantear en la UNQui) y sus relaciones con la burguesía no son tan fuertes. Un eventual gobierno de Milei, por más que se codee con sectores negacionistas y de los militares, no será un gobierno como el de Bolsonaro. Y aun si lo fuera, no es con los votos que se para al fascismo, como grupos impresionistas en la izquierda hacen como el PRSA, Resistencia Socialista o el N.MAS.
Por todo eso, es fundamental combinar dos tareas: luchar por el Frente Único Obrero para romper el control de las burocracias y de los partidos burgueses sobre los trabajadores e impulsar toda lucha que surja contra el ajuste e impulsar la unidad de los revolucionarios hacia un partido obrero revolucionario.
• Reapertura de paritarias para luchar por un salario igual a la canasta familiar, indexada mensualmente! Por paritarios elegidos en asamblea! Basta de trabajo en negro!
• Hay que defenderse de la represión de la policía y de las patotas de la burocracia y los punteros: por grupos de autodefensa!
• No al pago de la deuda del FMI, el Club de Paris y los acreedores buitres! Plata para salud, educación, salarios y jubilaciones!
• Por asambleas en los lugares de trabajo para impulsar las luchas y convocar a plenarios regionales, de cara hacia un gran congreso obrero de delegados de base, única forma de impulsar la huelga general contra las reformas anti-obreras y el ajuste!
• En el balotaje votemos en blanco o nulo! Mas allá de los matices los dos preparan un be***al ataque contra las condiciones de vida de los trabajadores! No hay otra salida que la lucha obrera!