Cuentos del oriente

Cuentos del oriente

Compartir

Esta pagina recopila todo tipo de fabulas, historias y cuentos de todos los rincones del oriente con el fin de nutrirnos con sus enseñanzas.

Photos 29/03/2017

PIANO.

Comienza desde cero, a pura brutalidad; golpea las teclas del piano y trabaja con sonidos primitivos. nada sabe de notas, escalas, armonías, melodías, ritmos; menos de técnicas para colocar los dedos. Se deja llevar por el instinto primitivo de sonidos casi chamanicos.

Golpea algunas teclas, luego otras, quizás encuentra un ritmo que le gusta y lo mantiene. Sigue practicando.
Luego de un tiempo de practica ya reconoce algunos sonidos, también ha cambiado la forma en que se sienta frente al piano, en que coloca los dedos; ahora, su relación con el piano parece una danza mas armónica y no tan salvaje.

Sigue practicando y estudia sobre esta materia; descubre notas y las toca, descubre melodía y armonías y las practica. Va avanzando.
Sigue practicando. Quizás lo inviten a unirse a una banda, entonces ahora tiene que tocar algunas notas para cada uno de los temas;las practica en la casa y luego de repetidos intentos ya las automatiza y puede ejecutarlas en los recitales. Sigue practicando. Quizás ahora se le ocurra introducir alteraciones: cambiar algunas notas que tenia planeadas para los temas, porque le gusta mas a su oido - que se va familiarizando cada vez mas con los sonidos -.

Sigue practicando.

Ahora se da cuenta de que puede tocar en el piano cualquier melodía que le muestren en cuestión de minutos; la programación ha entrado en su cuerpo y reconoce los sonidos; sus dedos saben a donde ir sin que su mente lo ordene. Sigue practicando.

Un día una niña se pone a cantar un tema que el no conoce, y advierte que, por el sonido de su voz, puede acompañarla con el piano. Sigue practicando.

Llega un amigo a su casa y golpea la puerta, el va al piano y sabe que nota suena como ese golpe, el amigo aplaude, el sabe que nota suena como el aplauso. Ahora esta desarrollando una inteligencia física tan ágil y precisa que sabrá como traducir a través del piano cualquier sonido que oiga.

Cuando hacemos lo que amamos el progreso de nuestra mejora suele darse análogamente a este cuento. Cuando hacemos lo que no amamos es difícil perseverar y continuar, la motivación dura unos pequeños instantes y luego se evapora.
En nosotros esta la capacidad de programar el vehículo en la actividad que queramos, y en nosotros esta presente las herramientas para mejorar esta programación. A través de la practica, programamos los vehículos que estamos utilizando. A través de la disciplina, regularidad y perseverancia en la practica, vamos mejorando la programación del vehículo. A través de la paciencia logramos disfrutar de los detalles del viaje.
La dirección que toman nuestros vehículos pueden ser cambiados y/o removidos. Podemos programarnos y des-programarnos de otros vehículos. Cuando hacemos lo que no amamos nos cuesta mucho hacerlo. Lo bueno de no saber antes de hacer es que podemos probar: experimentar una y otra cosa, tratando de acercarnos cada vez un poco mas a nuestros verdaderos dones y a quienes realmente somos. Creo útil, en lo que respecta a nuestra motivaciones, cerrar los oídos un poco a las voces del exterior y abrirlos a las voces del interior: reconocer que sentimos frente a cada circunstancia a través de eso, ir corrigiendo nuestra dirección

Photos 22/02/2017

LA JOVEN QUE SE ATREVIÓ A CAMBIAR.

La discípula estaba inquieta porque se esforzaba para iluminarse, pero no lo lograba. Buscaba descubrirse y no lo conseguía. Buscaba conocerse a si misma y no se conocía. Buscaba la verdad y no la encontraba. Creía que el responsable era su maestra, que no estaba haciendo bien su trabajo, por que de haber sido así, se habría iluminado desde hacia tiempo. Un día, ya cansada de la situación, se acercó a su maestra y le explico lo que le estaba sucediendo. Determinada a resolverlo en ese instante, le dijo:
- Dime, ¿cual es la verdad?
- La verdad fue, es y sera la misma. La verdad es absoluta, infinita y eterna. No cambia con los años, lo único que se modifica es nuestra actitud frente a ella.

La joven no entendió ni sintió la respuesta de su maestra. Decidió dejar de ser su discípula y se fue. Tiempo después encontró a una nueva maestra. Trabajo durante años avanzando en sus estudios, servicio, devoción y meditación. Un día preguntó:
-Dime ¿cual es la verdad?
- La verdad fue, es y sera la misma. La verdad es absoluta, infinita y eterna. No cambia con los años, lo único que se modifica es nuestra actitud frente a ella - le contesto su nueva maestra.
Y al oír esta respuesta la discípula se ilumino.

La misma respuesta fue distinta a través del tiempo: al comienzo de la historia provoco que la discípula abandonara a su primer maestra; al final de la historia, hizo que se iluminara. Hay quienes se comportan como la discípula al comienzo de la historia: creen que si no se dan las cosas como las buscan, el otro esta fallando. Por eso la joven dejo a su maestra en busca de otro lugar. Sin embargo, luego de los años, descubrió que el cambio no tenia que provenir desde afuera sino desde adentro. No era la maestra quien estaba fallando, sino que la discípula no estaba viendo, no había alcanzado aun la madurez necesaria para comprender aquello.
Hay quienes cambian todo (lo externo) para no cambiar nada (lo interno). No encontramos fuera lo que queremos, sino dentro. Lo de afuera funciona como un relejo de notros mismos. Son señales que están ahí para indicarnos lo que hemos reconocido en nosotros y lo que no. Si lo que estamos buscando no esta en nosotros, no esta en ningún lado. perseguir fuera lo que esta en nosotros no nos hará encontrarlo, sino agotarnos. Se trata de reconocernos y encontrarnos en el deseo, desde ahí ir al mundo para revelarnos a través de el. Los cambios externos son excusas para los cambios internos. Lo importante es la transformación que logramos para mejorar. A medida que nos permitimos cambiar, cambia el mundo en el que vivimos. Cambiamos al mundo y no cambia el mundo. Cambiamos nosotros y el mundo cambia

Photos 09/08/2016

LA RISA DE LA LIEBRE

Cuentan que una liebre, encontrándose un dia cara a cara con un tigre, le suplico que no lo devorase en el acto. Conocía un lugar, dijo, donde el tigre encontraría animales mas grandes y al tiempo apetitosos.
El tigre accedió a seguir a la liebre. Caminaban en la oscuridad cuando, de repente, el tigre oyó unos chasquidos de lengua y ruidos de saliva procedentes de la liebre. Le pregunto que estaba comiendo.
-Me como mi ojo derecho - Contesto la liebre-. Lo he sacado de su órbita; vuelve a crecer bastante aprisa, y esta francamente delicioso.
El tigre, muy hambriento, se s**o el ojo derecho y se lo comió. A pesar del dolor, encontró que estaba muy bueno. Un poco mas lejos se dejo convencer, de la misma forma, para comerse el ojo izquierdo. Tras lo cual, ciego, evidentemente, se dejo conducir hasta el borde de un precipicio.
El tigre tenia frió. La liebre le encendió un fuego tan cerca de el que el tigre resbalo y cayo al vació. A media caída, logro aferrarse a una rama con la boca y consiguió sostenerse.
-¿Todo va bien? - Pregunto la liebre asomándose al vacío.
El tigre solo pudo contestar con gruñidos.
-¡Articula! - Le grito la liebre-, o no podre comprender lo que dices, no entiendo nada. ¡No se si sigues vivo y no puedo ayudarte.
El tigre abrió la boca para responderle y, lógicamente, al soltar la rama que lo sostenía cayo al precipicio y murió.

La liebre tiene fama de astuta, eso es innegable. En este caso, ademas, se le da un matiz malicioso. Y ciertamente escatológico, algo no tan habitual en cuentos de animales.

La liebre se iba cuando se encontró con un hombre que llevaba unos cuantos caballos.
-¿Quieres que te diga - Le dijo la liebre - Donde puedes encontrar una piel de tigre que sea fresquita?
El hombre se hizo indicar el lugar y fue rápidamente, mientras la liebre, al ver dos cuervos en la rama de un árbol, les dijo:
-¿Habéis visto todos esos caballos en libertad? Están heridos y mal curados, en sus cuerpos he visto moverse, entre otras cosas, a miles de gusanos.
Y era cierto. Los cuervos se apresuraron a picotear los gusanos. Los caballos, asustados y llenos de picotazos, se fueron al galope.
La liebre siguió con la mirada el vuelo de los cuervos, vio a un joven pastor que cuidaba de sus ovejas y le dijo que conocía la situación de un nido de cuervos que seguramente estaba lleno de huevos.
El pastor dejo a sus ovejas a cargo de la liebre, que fue inmediatamente a ver a un lobo que conocía y le dijo que, no lejos de allí, había un rebaño de ovejas sin vigilar.

La maldad de la liebre no conoce de especies. Tigres, caballos, cuervos, ovejas y hombre son el blanco de sus terribles y cruentas burlas.

El lobo, ni lerdo ni perezoso, se dirigió allí como un rayo.
La liebre subió a la cima de una colina y observo el paisaje. vio al hombre despellejando al tigre, a los caballos dispersándose asustados, a los cuervos persiguiéndolos, al joven pastor que subía al árbol para robar los huevos, las ovejas enloquecidas diezmadas por los lobos. La liebre, ante tal espectáculo, se puso a reír con tanta violencia y rió durante tanto tiempo, que su labio superior se abrió y desde entonces ha permanecido abierto.

Evidentemente, tanta saña debía tener un castigo. Y, según la tradición tibetana, se trata de un castigo AD ETERNUM, es decir, que se prolonga a través de las generaciones, por lo que marco a todas las liebres del mundo, siempre.

Photos 08/08/2016

LO INEVITABLE

solo cuando logramos convertir la vida en un ejercicio espiritual conseguimos, también, no perdernos en mezquindades. La muerte, dicen los tibetanos, nos espera en cada recodo del camino.
Esta historia tiene como personaje central a Buda, pero también, como ocurre en este tipo de cuentos, a una mujer común y corriente. El objetivo es, sin ningún genero de dudas, lograr la sutil identificación de quien lee o escucha este cuento, para acercarlo a la historia y, así, a la enseñanza que persigue.

Cuentan que una mujer pobre se acerco al Buda para pedirle su favor. Su hijo había sido picado por una serpiente, y el veneno, decían los médicos, lo mataría irremediablemente. El Buda. con tranquilidad, le dijo:
- Mujer, ve al pueblo y pide un grano de mostaza negra en aquella casa en la que no haya habido ninguna muerte. Si me lo traes, curaré a tu hijo.
La mujer, desesperada, fue de casa en casa. pero ante la pregunta, en todas le respondían lo mismo: Allí había habido una muerte. Así que no pudo pedir el grano de mostaza y llevárselo al Buda. Al regresar, dijo:
- No he encontrado ni una sola casa en la que no hubiera habido alguna muerte.
El Buda, compasivamente, le dijo:
¿Te das cuenta? Es inevitable. Anda, ve ahora mismo junto a tu hijo y, cuando muera, entierra su cadáver.

Nada se puede hacer ante lo inevitable, excepto enfrentarlo con enterase. Todo lo que nace, muere, y debemos aceptarlo con paciencia

Photos 08/08/2016

NO CAMBIES TU NATURALEZA

Un hombre vio cuando una serpiente estaba muriendo quemada y decidió sacarla del fuego, pero cuando lo hizo, la serpiente lo mordió . Por la reacción del dolor, el hombre la soltó y el animal cayó de nuevo en el fuego y se estaba quemando de nuevo. El hombre intentó sacarla otra vez y otra vez la serpiente lo mordió . Alguien que estaba observando se acercó al hombre y le dijo:
- Disculpe, pero usted es terco! No entiende que todas las veces que intente sacarla del fuego va a morder?
El hombre respondió:
- la naturaleza de la serpiente es morder, y eso no va a cambiar la mía, que es AYUDAR .

Entonces, con la ayuda de un pedazo de hierro, el hombre sacó la serpiente de fuego y salvó su vida.

NO CAMBIES tu naturaleza si alguien TE HACE ALGÚN DAÑO no pierdas tu esencia; sólo toma precauciones.
Algunos persiguen la felicidad, otros la crean.

Preocúpate más por tu conciencia que por tu reputación. Porque tu conciencia es lo que eres, y tu reputación es lo que piensan los demás de ti. Y lo que piensan los demás, no es tu problema... Es problema de ellos.

Photos 09/06/2016

CUIDA TUS DESEOS...

Un viajero muy cansado se sentó a la sombra de un árbol, sin sospechar que acababa de encontrar un árbol mágico, el árbol que hacía realidad los deseos.
Sentado en el duro suelo, pensó que sería muy agradable estar en una cama mullida. De inmediato, la cama apareció a su lado. Sorprendido, el hombre se tumbó, diciendo que el colmo de la felicidad sería que una joven viniese a masajear sus cansadas piernas. La joven apareció y le hizo un masaje lento, suave y muy agradable.
Luego, el hombre recordó que llevaba algún tiempo sin comer nada sustancioso. Pensó que en ese momento, la felicidad suprema sería comer alguna delicia. Apareció una mesa, abarrotada de suculentos alimentos. El hombre, feliz, comió y bebió hasta saciarse. El vino, claro, comenzó a hacer sentir sus efectos. La cabeza del hombre daba vueltas, sus párpados se cerraban, y pensó de nuevo en los sucesos de aquella maravillosa jornada.
.
Entonces apareció un tigre y lo devoró.

La mente puede ser aliada o enemiga. Nuestros pensamientos deben ser tan claros como nuestros objetivos. Los deseos tienen esa extraña cualidad: el hecho de expresarlos es el primer paso para que se cumplan. Pero ¿estaremos dispuestos a aceptarlos cuando esto ocurra?

Photos 04/08/2015

A OIDOS NECIOS

Se cuenta que en el monasterio donde residía este monje, un hombre anciano pero de gran lucidez mental, había una buena cantidad de novicios, además de otros monjes. Todos, casi sin excepción, se dedicaban a recitar las escrituras, practicar meditación y efectuar ciertas ceremonias litúrgicas. Sin embargo dos novicios rompían la regla.

Estos dos monjes a menudo se ausentaban de estas actividades e incluso se mofaban de sus compañeros. El abad era un hombre muy paciente y, aunque conocía perfectamente la actitud de sus discípulos, nada decía. Prefería dejar pasar el tiempo para ver si ellos mismos comprendían su equivocada actitud. Como era de prever, el tiempo paso y nada cambio.

Entonces, el abad hizo llamar a los dos jóvenes y les atendió en su propia celda. Sin intención de reprenderlos les dijo:
-aunque cada persona debe responsabilizarse por sus actitudes, soy vuestro maestro y tengo que advertiros de que la indolencia se ha apoderado de vuestra tiempo sin siquiera acercaros a la iluminación.

Los jóvenes se quedaron pensativos durante unos instantes. El monje estaba mostrándoles su compasión. Entonces le dijeron:
-tu nos iluminaste al entrar en este monasterio, nos diste la iniciación. Estamos seguros de que podremos evolucionar con solo ese poder que nos trasmitiste.

Sin hacer ningún comentario sobre ese poder de la iniciación, el lama se limito a dar a cada uno de los estudiantes un frasquito herméticamente cerrado que contenía sándalo.
Les pidió que lo colocaran en sus celdas. Los discípulos siguieron las instrucciones.

Días más tarde, el abad se acerco a sus alumnos que, como ya era habitual en ellos, estaban perdiendo el tiempo. Les dijo:
-Me habéis decepcionado una vez más.
Los jóvenes sin comprender del todo a que se refería, le preguntaron
-¿por qué?
-Por qué no oléis a sándalo
-¿a sándalo? –protestaron los jóvenes.
-si, a sándalo. Hace días os di un esenciero con sándalo y, sin embargo vuestra piel y vuestras ropas no huelen a sándalo-
-pero ¿Cómo vamos a oler a sándalo si hemos dejado los frasquitos cerrados en nuestras celdas?
- además de holgazanes, sois unos necios. Os he obsequiado con un esenciero cerrado del mismo modo que os di la iniciación, pero en lugar de utilizarla y desplegar su poder en vosotros mediante la meditación y las practicas monásticas, os habéis abandonado a esa vida sin sentido.

¿De qué sirve que os haya obsequiado con el más puro sándalo si no lo habéis usado? Si os hubiera dado la iniciación, su llama se habría apagado con vuestra desidia.

Photos 01/08/2015

LA NIÑA Y EL ACRÓBATA

Era una niña de ojos grandes como lunas, con la sonrisa suave del amanecer. Huérfana siempre desde que ella recordara, se había asociado a un acróbata con el que recorría, de aquí para allá, los pueblos hospitalarios de la India. Ambos se habían especializado en un número circense que consistía en que la niña trepaba por un largo palo que el hombre sostenía sobre sus hombros. La prueba no estaba ni mucho menos exenta de riesgos.
Por eso, el hombre le indicó a la niña:
--Amiguita, para evitar que pueda ocurrirnos un accidente, lo mejor será que, mientras hacemos nuestro número, yo me ocupe de lo que tú estás haciendo y tú de lo que estoy haciendo yo.
De ese modo no correremos peligro, pequeña.
Pero la niña, clavando sus ojos enormes y expresivos en los de su compañero, replicó:
--No, Babu, eso no es lo acertado. Yo me ocuparé de mí y tú te ocuparás de ti, y así, estando cada uno muy pendiente de lo que uno mismo hace, evitaremos cualquier accidente.

*El Maestro dice: Permanece vigilante de ti y libra tus propias batallas en lugar de intervenir en las de otros. Atento de ti mismo, así avanzarás seguro por la vía hacia la Liberación definitiva.

Photos 30/07/2015

LA FÁBULA INDIA DEL ELEFANTE BLANCO

Cuenta una antigua fábula hindú, que hubo una vez tres grandes sabios que embarcados en la exploración de los Misterios Universales decidieron salir en busca del “Sagrado Elefante Blanco” que para ellos representaba la VERDAD SUPREMA. Los tres sabios tenían en común el defecto físico de ser ciegos, pero esto no les impedía avanzar guiados por sus otros sentidos y los poderosos ojos de su alma.

Lo buscaron en grandes ciudades, sin éxito, llegando finalmente, agotados, a un pueblecito humilde donde un anciano, al ser preguntado por ellos, les indicó el lugar donde hallarían ese elefante especial que estaban buscando.

Los tres ciegos anduvieron durante toda la mañana con todos sus sentidos aguzados al máximo, a excepción del sentido de la vista porque éste no lo poseían. Llegó la tarde y, aunque se encontraban exhaustos, siguieron buscando y por fin oyeron y olieron la presencia del “Sagrado Elefante Blanco”. Inflados de emoción corrieron hacia él, que se encontraba tumbando plácidamente sobre un montón de hojas. Uno de los ancianos sabios se agarró fuertemente a su trompa, extasiado. Otro de los sabios ciegos se abrazó a las patas del paquidermo, con igual embeleso. Mientras el tercero rodeó tiernamente con ambos brazos una de las grandes orejas del animal

Cada uno de los sabios experimentó al entrar en contacto con el elefante sagrado un sinfín de emociones, de experiencias y sensaciones, tanto interiores como exteriores, con que los colmó la bendición del Sagrado Elefante Blanco.

Logrado esto, los tres sabios regresaron a su aldea donde se reunieron en una choza y allí compartieron las sensaciones y emociones que el encuentro con el elefante sagrado les había transmitido. Y entonces surgieron entre ellos vehementes discusiones sobre la “Verdad”. El anciano que tuvo cogida la trompa del paquidermo dijo:

—La “Verdad” es larga, rugosa y flexible.

El anciano que estuvo cogido a las patas del animal dijo:

—La “Verdad” no es así, la “Verdad” es dura y mediana, como un grueso tronco de árbol.

El anciano que tuvo en sus manos la oreja del paquidermo rechazó las explicaciones de los otros dos y dijo:

—Estáis equivocados: la “Verdad” es fina, amplia y se mueve con el viento.

Tras esta demostración de total desacuerdo, los tres sabios se fueron cada uno por su lado, visitaron muchos países y en todos ellos difundieron su “Verdad”. Los tres habían llegado a encontrar la Divinidad, pero no percibieron su amplitud, sino que se limitaron a experimentar una parte, no el Todo, por lo tanto, aunque sinceros y honestos en su prédica, erraron al expandirla, debido a su propia limitación mental.

Photos 29/07/2015

¿Que es un corazón hermoso?

Una leyenda tibetana asegura que en una pequeña aldea de la meseta, sus pobladores tenían la facultad de ver el corazón de las personas. Un día, un hombre joven proclamo que el poseía el corazón más hermoso de toda la comarca. Una gran multitud se congrego a su alrededor y todos admiraron y confirmaron que su corazón era perfecto, pues no se observaban en él ni maculas ni rasguños.
Si, coincidieron todos que era el corazón más hermoso que hubieran visto, al verse admirado el joven se sintió más orgulloso aun y con mayor fervor aseguro poseer el corazón más hermoso de todo el vasto lugar.
De pronto un anciano se acerco y dijo: “¿por qué dices eso, si tu corazón no es, de ninguna manera, tan hermoso como el mío?”. Sorprendidos, la multitud y el joven miraron el corazón del viejo y vieron que, si bien latía vigorosamente, este estaba cubierto de cicatrices y hasta había zonas donde faltaban trozos, y estos habían sido reemplazados por otros que no encastraban perfectamente en el lugar, pues se veían bordes y aristas irregulares a su alrededor. Es más, había lugares con huecos, donde faltaban trozos profundos.
La gente no comprendía al anciano. “¿Cómo puede el decir que su corazón es más hermoso?”, pensaban. El corazón del anciano era un conjunto de cicatrices y dolor. El del joven, en cambio, era inmaculado.
Comprendiendo que lo estaban tomando casi por un loco, el anciano dijo:
“es cierto, tu corazón luce perfecto, pero, mira, cada una de mis cicatrices representa una persona a la cual entregue todo mi amor. Arranque trozos de mi corazón para entregárselos a cada uno de aquellos que he amado. Muchos a su vez, me han obsequiado un trozo del suyo, que he colocado en el lugar que quedo abierto. Hubo oportunidades en las cuales entregue un trozo de mi corazón a alguien, pero esa persona no me ofreció un poco del suyo a cambio. De ahí quedaron los huecos.
La gente del pueblo lo miraba asombrado.
El anciano prosiguió:
“dar amor es arriesgar, pero a pesar del dolor que esas heridas me producen al haber quedado abiertas, me recuerdan que los sigo amando y alimentan la esperanza de que algún día, tal vez, regresen y llenen el vacio que han dejado en mi corazón. ¿Comprendes ahora lo que es verdaderamente hermoso?”
El joven permaneció en silencia, lagrimas corrían por sus mejillas. Se acerco al anciano, arranco un trozo de su hermoso y joven corazón y se lo ofreció. El anciano lo recibió y lo coloco en su corazón, luego a su vez arranco un trozo del suyo ya viejo y maltrecho y con el tapo la herida abierta del joven.
La pieza se amoldo, pero no a la perfección. Al no haber sido idénticos los trozos, se notaban los bordes.
El joven miro su corazón que ya no era perfecto, pero lucia mucho más hermoso que antes, porque el amor del anciano fluía con fuerza en su interior.
El amor es el verdadero don. El placer y el sufrimiento van y vienen, incansablemente, pero el amor siempre esta, marcado en nuestro corazón.

Photos 21/04/2015

UN SONIDO CELESTIAL

Cierto día, un reconocido maestro tibetano iba paseando por el campo cuando, de repente, vio que entre las piedras del camino había rastros de sangre. Al preguntar a los que le acompañaban de quien era la sangre, le dijeron que pertenecía a uno de sus discípulos, que desesperado por que no podía avanzar espiritualmente lo suficiente, se sometía a terribles penitencias y auto casticos corporales.
Este discípulo, que había decidido someterse a terribles penitencias, era también uno de los mejores músicos de laúd de la zona.
El maestro lo mando a llamar y le dijo:
-tengo entendido que eres uno de los mejores músicos. Quiero preguntarte algo. Cuando tensas demasiado las cuerdas del laúd, ¿suenan bien?
-no, si tenso demasiado las cuerdas, el laúd no emite sonidos agradables –repuso el discípulo-. Y además así se corre el riesgo de que se rompan.
-¿y qué crees que ocurre si las tensas demasiado poco?
-tampoco suenan bien, y además pueden llegar a enredarse.
-¿y si no las tensas ni demasiado ni poco?
-entonces suenan muy bien; así es como debe hacerse.
-pues así debe aplicarse el esfuerzo: sabía y equilibradamente- dijo el maestro.

¿Quieres que tu empresa sea el Servicios Gubernamentales mas cotizado en Buenos Aires?

Haga clic aquí para reclamar su Entrada Patrocinada.

Localización

Categoría

Página web

Dirección


Buenos Aires