23/10/2026
Manifestamos una profunda preocupación por la Resolución INAES 2076/2026, que suspende la autorización para funcionar de miles de cooperativas y mutuales en todo el país.
El cooperativismo de trabajo es y ha sido una herramienta fundamental para la generación de empleo y la inclusión social. Miles de familias argentinas se sostienen gracias a cooperativas que producen bienes, prestan servicios y fortalecen las economías locales. Muchas de ellas nacieron de la recuperación de empresas quebradas o abandonadas, donde trabajadoras y trabajadores decidieron organizarse para defender su fuente de trabajo y volver a producir de manera autogestionada y democrática.
La medida llega en un momento crítico para el sector. Las cooperativas de trabajo vienen sosteniendo su actividad frente a la caída del consumo y de la demanda, el aumento de tarifas y costos de insumos, la reducción de la obra pública y de los contratos con el Estado, y las dificultades para acceder al crédito. Muchas sobreviven con márgenes mínimos y priorizan garantizar el ingreso de sus asociados por sobre las tareas administrativas. En este contexto, la suspensión puede impedirles contratar, facturar, presentarse a licitaciones o acceder a programas, poniendo en riesgo miles de fuentes de trabajo autogestionadas.
Valoramos la fiscalización, pero entendemos que la falta de documentación responde, en muchos casos, a dificultades administrativas, contables y económicas que requieren acompañamiento y no sanción. Por eso proponemos desarrollar políticas de asistencia técnica, contable y legal, con trámites simplificados, programas de capacitación, financiamiento para la regularización y trabajo conjunto con federaciones, confederaciones y organismos provinciales.
Solicitamos al INAES revisar los padrones, ampliar los plazos y abrir una mesa de diálogo con las entidades representativas del sector. Las cooperativas de trabajo son empleo genuino y deben ser fortalecidas.