27/11/2020
Hoy 15:30hs.
6ta Marcha de la Gorra
Ante la respuesta represiva, ¡Somos memoria presente y lucha colectiva!
En Mar del Plata, la Marcha de la Gorra surgió en simultáneo a la vuelta del neoliberalismo a la Argentina con Cambiemos y este año nos encontramos construyendo la 6ta edición mientras padecemos una pandemia que jode la vida de nuestros pueblos casi tanto como los proyectos neoliberales. Pero para nosotres la respuesta siempre es más organización para más derechos y redoblamos la lucha colectiva. Por eso, somos muchos y muchas quienes nos encontramos resistiendo en nuestros barrios, dando pelea a la pandemia del Covid pero también al hambre, la desocupación y la violencia institucional. Ni hablar de la pandemia pre-existente: las violencias por motivos de género. Somos esa organización que resistió el desastre macrista la que, teniendo trayectorias e identidades distintas, nuevamente se junta porque la unidad es una de nuestras mejores herramientas en la lucha. Esa organización, de pibes y pibas, que nos encontramos en la Marcha de la Gorra y en otros tantos de espacios, exige Justicia por Facundo, grita basta de represión y desalojos y repudia el gatillo fácil que condena el presente y el futuro de nuestras juventudes.
Parece obvio pero desde la Marcha de la Gorra lo vamos a recordar: la violencia policial e institucional es una de las principales deudas de nuestra Democracia. Sin embargo, en los cuatro años de gestión de Cambiemos, esa práctica se vio recrudecida, no sólo por la gravedad de algunos hechos concretos (como Santiago Maldonado, Rafael Nahuel, la Masacre de Monte Grande y Esteban Echeverría) sino también y principalmente por las respuestas e improvisaciones políticas ante este tipo de hechos. Y este año tenemos que lamentar otros, como la desaparición forzada seguida de muerte de Facundo Astudillo Castro por el cual reclamamos verdad y justicia, y muchos otros casos que no suenan en los medios pero también nos alertan. Casos que muestran la impunidad y vía libre que en muchos territorios manejaron las fuerzas de seguridad con la excusa de hacernos cumplir el aislamiento. Por eso insistimos en que más policía no es más seguridad y mucho menos cuando se trata de la maldita policía. Es necesario que el Estado investigue, persiga y castigue el delito organizado, y la complicidad de las fuerzas policiales con su desarrollo y regulación; denunciamos y repudiamos la connivencia de la fuerza con las redes de trata y el narcotráfico.
Cuando decimos que los pibes y pibas no son peligrosos sino que están en peligro, nos referimos a esto y a las múltiples violencias y vulneraciones de derechos a las que están expuestas sus vidas diariamente. El consumo problemático de sustancias es uno de los problemas que más nos atraviesa, con la clara preocupación y certeza de que la persecución y las lógicas punitivas de nada sirven. Perseguir y encarcelar pibes y pibas por delitos menores, castigar sin siquiera preguntarse antes si estuvo presente el Estado desde la garantía de derechos, o qué oportunidades genuinas hubo de construir trayectorias de vida distintas, resulta irrisorio y funcional al poderío que sí maneja los hilos del narcotráfico.
Venimos diciendo que la ausencia también es violencia y en ese sentido nos parece fundamental todo lo que la pandemia puso de manifiesto vinculado al acceso a derechos humanos básicos como son la educación, tierra para trabajar y habitar. La educación en las casas sin conectividad y, en muchos casos, sin casas dignas no es un derecho sino un privilegio y los desalojos de quienes no tienen donde vivir son siempre profundamente injustos. Repudiamos la represión y el desalojo ocurrido en Guernica, ni hablar del espectáculo que de ello hizo y siempre hace el Ministro de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires Sergio Berni. Los avasallamientos a las comunidades rurales e indígenas también nos duelen y repudiamos. Tierra, techo y trabajo es lo que nos ocupa y preocupa a les pibes, no la defensa de derechos de la propiedad en abstracto mientras miles y miles no tienen un techo donde vivir y trabajar.
Hay un lugar donde las violencias se recrudecen pero no se ven: los contextos de encierro y la pandemia también agravó la terrible situación de las personas privadas de su libertad. Presos y presas, privados de su libertad pero no de todos los otros derechos aunque de hecho así sucede. Sabemos que el estigma de la reja configura un obstáculo concreto para quienes buscan insertarse socio-laboralmente luego de recuperar la libertad. Promover políticas públicas de acceso al empleo y a la cultura socio-laboral habilita a vivir una vida digna y no volver a formar parte de los engranajes del sistema penal. Todo eso resulta clave, para generar acceso a derechos y también en materia de seguridad ciudadana, por eso reclamamos la adhesión del Municipio de General Pueyrredón a la ley 14.301 de cupo laboral para les liberades.
Nuestros cuerpos también son objeto de la violencia policial e institucional y en nuestra ciudad este año otra vez tuvimos que ver cómo las fuerzas policiales vulneran y violentan derechos principalmente de la población tr****ti - trans. Entonces, decimos basta de criminalizar nuestra identidad de género, identidad que es un derecho y que además de reconocer necesitamos que se reparen las vulneraciones historias hacía este colectivo y, como viene haciendo la Nación y la Provincia, pedimos al Municipio que reglamente y de efectivo cumplimeinto al cupo laboral para personas trans estipulado por Ordenanza Nº 23.237.
A todo eso sumamos que la segunda gestión de Cambiemos en Mar del Plata, de Guillermo Montenegro, si bien viene haciendo poco y nada en pos de los derechos de sectores más vulnerables confirma lo que sospechamos por sus antecedentes políticos: ya mudo su oficina a la sede del COM (Centro de Operaciones y Monitoreo de la Secretaría de Seguridad) siendo esa una muestra de que su gestión tiene una visión policialista de las diversas problemáticas que tiene la ciudad, la Secretaría de Seguridad no hace más que pedir fuerzas federales, no hay plan ni política pública específica para atender situaciones de violencia institucional y policial, así como también insisten desde sus representantes en el Concejo Deliberante con restringir derechos y estigmatizar a los sectores más excluidos como son los carreros y cuidadores de coches.
Muy al contrario de esa visión, nosotres pedimos y exigimos ampliación de las partidas presupuestarias destinadas a salud y educación, y a la implementación de políticas de promoción y protección de los derechos de niños, niñas y adolescentes. Por políticas que promuevan el desarrollo del deporte social, y la plena puesta en funcionamiento de los Polideportivos Municipales, bajo gestión social de los vecinos y vecinas de los distintos barrios de la ciudad. Ni hablar de aumentar el presupuesto para poder paliar la emergencia alimentaria que se sufre en nuestros barrios. También que se tenga especialmente en cuenta a las cooperativas de trabajo de jóvenes de las organizaciones sociales para la obra pública. Estamos convencidos y convencidas de que el Estado debe garantizar programas de trabajo y empleo digno especialmente orientados hacia las y los jóvenes.
Por todo esto, por 6to año consecutivo salimos nuevamente a la calle porque frente a la respuesta represiva, somos memoria presente y lucha colectiva por nuestro derecho a un futuro pero sobre todo a un presente digno y feliz.
No queremos mano dura, no queremos represión,
queremos para las pibas y pibes trabajo y educación!
Organizan la Marcha de la Gorra:
Juventud Rebelde - MTE, Movimiento Universitario Sur, Juventud Atahualpa, JP Evita, Frente de liberadxs, detenidxs y familiares del Movimiento Evita, la Mella y Mala Junta - Feminismo Popular, MP La Dignidad, Descamisadxs, Colectivo Flagrante, Jóvenes de Pie, Barrios de Pie, Herramientas para la libertad, MED, Secretaría Gral. de la FUM, Peronismo 26 de Julio, La Poderosa, JCR-JCCC en el Movimiento Ni un pibe menos por la droga.
Adhieren:
CortoCircuito - Universidad Nacional de Mar del Plata, la Sedronar - Mar del Plata, Red de Defensorías Territoriales en Derechos Humanos