08/10/2026
🇦🇷🚨 | El Kirchnerista Pablo González no presidió una petrolera. Presidió un servicio. Para Cristina Kirchner, el Learjet LV-BTA y el Embraer LV-KGJ: 59 vuelos a Río Gallegos y El Calafate entre 2019 y 2023, según LA NACION, en general de jueves a domingo, sin agenda oficial, con el avión volviendo vacío. El Embraer le había costado a YPF unos US$20 millones.
Solo en costos operativos de esos traslados, no menos de US$843.675, facturados a la Secretaría General de la Presidencia o dejados como deuda: unos $110 millones a mitad de 2023 y cerca de $200 millones heredados en enero de 2024. El 9 de julio de 2021, feriado y sin agenda, el Learjet la llevó a El Calafate: $396.360 de combustible y US$6.250 de tasas a favor de YPF. El 18 de septiembre, otra vez sin agenda, bajó al sur a reunirse con Kicillof después de la carta contra Alberto. González ya era el presidente.
Para Sergio Massa, el surtidor. En octubre de 2023, Massa era ministro y candidato y había congelado la nafta hasta el 31, después de la devaluación del 14 de agosto. YPF, con González arriba, fue la que más cumplió. Brecha de más de $30 por litro, demanda corrida a la bandera, stock quebrado, cupos y estaciones cerradas de La Plata a Chubut. La refinería más grande del país, parada en plena campaña. Barcos sin dólares del Banco Central. Crudo a Chile multiplicado por ocho mientras el auto argentino esperaba con el bidón. Massa culpó a las petroleras y amenazó con frenar exportaciones. La empresa que él tenía al lado, la de González, era la que exportaba y la que no tenía nafta.
El mismo hombre que le armaba el vuelo a Cristina y le sostenía el precio a Massa sale ahora a decir que Vaca Mu**ta no es mérito de Horacio Marín y que los números de la YPF de Milei no sirven.