Página para enseñar Historia a los niños en edad escolar. Su padre se llamaba Pedro Pablo Baca y su madre Manuela.
qué comer ni vestir, porque el padre trabajaba en el campo, la mamá cocinaba cuñapeces y roscas de maíz, que Cañotito vendía en la Plaza de Santa Cruz todos los días. Al niño le gustaba pasear por el campo, meterse en el monte a mirar los animales, comer las frutas silvestres y encontrarse con niños nativos. En el canchón de su casa había un caballito que algún patrón le regaló a su padre para que cuando crezca Cañotito pudiera montarlo, así que era el encargado de alimentario todos los días. El poblado tenía rango de ciudad, pero los vecinos eran fundamentalmente agricultores y mucho tiempo pasaban en sus campos y chacos. Su abuelo se quejaba porque el Gobernador Viedma, como no le gustaba la selva tropical, había construido la casa de Gobierno en una vecina ciudad y no mandaba dinero para refaccionar la tapera de la antigua gobernación de Santa Cruz. Don José, siempre le conversaba a Cañotito y le decía que cuando sea grande debía estudiar para escribirle al Rey una carta pidiéndole que el gobernador regrese a ocuparse de la ciudad, que tanto necesitaba de atención de la autoridad. Sus amiguitos, con los que anda por el poblao y por el monte, son un vecinito de su edad llamado José María y un niño indígena guaraní al que llaman Bonifacio. A veces se los ve a los tres subidos en un enorme turere que se encuentra en la arenosa calle que va al poblao. Un día, en el terreno aledaño a su casita, un joven padrecito, llamado José Andrés Salvatierra, construyó con ayuda del vecindario una pequeña capillita, también de motacú. Cañotito y sus amigos trabajaron de ayudantes todos los días hasta que se inauguró la pequeña iglesia dedicada a la Virgen. Al poco tiempo el joven padrecito decide construir una pequeña escuelita para los niños del vecindario y los tres niños también participan con entusiasmo. Todas las mañanas Cañotito, sus hermanos y sus amigos asisten a la escuela a aprender a leer y escribir. A las pocas semanas, gracias a las buenas notas y el interés que ponía Cañotito a las clases, el padrecito le tomó simpatía y lo invitó a que le ayude en las misas como monaguillo. Como descubre que el niño tiene buena voz, comenzó a enseñarle canto para que le ayude en las misas que da en el centro de la ciudad, en la iglesia La Merced, a dos cuadras de la Plaza Real. Allí canta salves e himnos al Señor y al pueblo le encantaba. A veces lo acompañaba en duo su hermana Guadalupe, despertando el entusiasmo de los padres mercedarios y de todos los devotos. Tiempo después, su tío Miguel Jerónimo Baca, de profesión esterero, lo invita a comenzar sus conocimientos para fabricar esteras, cosa que sus padres aceptaron para que vaya aprendiendo un oficio. En los descansos, el tío gustaba de tocar la guitarra y cantar, esto le encantaba a Cañotito y en poco tiempo también comenzó a curiosear la guitarra y sacarle sonidos armónicos. Un día, el tío Miguel Jerónimo lo sorprende con la guitarra en mano, pero en vez de llamarle la atención más bien comienza a enseñarle algunas pisadas de cuando en cuando. Como Cañotito era un músico nato, en poco tiempo comenzó a tocar algunas canciones que escuchaba de la época. Sus padres aún no se enteran de la nueva habilidad, pero el tío le deja claro al niño que la guitarra sólo se toca en momentos de descanso, porque lo más importante en esos tiempos era trabajar. Algunos fines de semana el tío le permitía reunir a sus amigos para tocarles la guitarra y ensayar algunas coplas que se iba inventando. En sus cortitas letras aludía las cosas cotidianas que veía en el pueblo y hasta una vez le hizo una mofa al lejano Gobernador, pues había escuchado en una de sus idas a la plaza que la gente se quejaba por que la ciudad estaba abandonada por esa autoridad. Con el correr del tiempo y de cancón en canción, el grupo corea las coplas y comienza a adquirir cierta rebeldía con la situación de esos tiempos. Así transcurre la vida de Cañotito entre los 10 y 12 años. Con el correr de los años, muchas aventuras tendría y se vuelve un joven robusto y valiente. En grande sería conocido como “Cañoto”, un héroe de la Independencia querido por el pueblo.
* Adaptación basada en el libro “Cañoto”
de Hernando Sanabria Fernández.