03/08/2026
CARRERAS DE GALGOS
PROHIBICIÓN O REGULACIÓN?
Durante años existieron denuncias de maltrato, dopaje, abandono de perros, apuestas ilegales o falta de control, es razonable preguntarse por qué no se implementaron medidas como:
- Un registro obligatorio de propietarios y criaderos.
- Inspecciones periódicas a los recintos.
- Sanciones efectivas por maltrato animal.
- Inhabilitación para mantener animales a quienes incumplieran la ley.
- Fiscalización veterinaria permanente durante las competencias.
- Control de apuestas y del destino de los perros retirados.
Cuando ese tipo de mecanismos no se aplican o se aplican de forma insuficiente, es comprensible que parte de la ciudadanía considere que la oportunidad de una regulación eficaz ya pasó y que la prohibición termina siendo la única alternativa viable.
Por otro lado, quienes hoy proponen regular suelen sostener que prohibir no elimina necesariamente la actividad, sino que puede llevarla a la clandestinidad, donde el control sería aún más difícil. Su argumento es que una regulación estricta permitiría fiscalizar mejor y sancionar a quienes incumplan.
La pregunta de fondo es si existe hoy la capacidad institucional para hacer cumplir una regulación. Si durante años no hubo fiscalización suficiente, es legítimo cuestionar qué habría cambiado para que ahora sí funcionara. Al mismo tiempo, tampoco puede asumirse automáticamente que una regulación fracasaría si viniera acompañada de nuevos recursos, mayores facultades de fiscalización y sanciones efectivas.
En definitiva, el debate no es solo "prohibir o regular", sino también la credibilidad del Estado para hacer cumplir cualquiera de las dos opciones. Si el Estado no fiscaliza una regulación, esta pierde eficacia. Y si prohíbe sin capacidad de control, también puede surgir un mercado clandestino.
Por eso, la crítica va a la gestión pública, por falta de acción durante años. Independientemente de cuál sea la decisión final, es razonable exigir explicaciones sobre por qué no se utilizaron antes las herramientas de fiscalización que ya existían o podían haberse desarrollado.
Yo voy por la prohibición con aportes para el control del mercado clandestino.
Y tú que opinas?