01/10/2026
Violeta Inés Pérez Villagrán
Violeta Inés Pérez Villagrán, conocida cariñosamente como Violeta Inés de Suárez, por su vínculo con Jaime Suárez, nació en Yumbel, en la Región del Biobío, hace casi un siglo. Y casi un siglo después, continúa con la misma fuerza que la ha acompañado durante toda su vida.
Llegó a la comuna de Navidad atraída por sus paisajes dramáticos, sus costas bravas y ese viento que, de alguna manera, también sabe enternecer. Quedó maravillada frente a tanta belleza y decidió instalar una casa de veraneo en el balneario de La Boca.
Esa casa fue, durante un tiempo, la conocida discoteca Troncoteca, un lugar que marcó a varias generaciones y que forma parte de los recuerdos de quienes han vivido y disfrutado La Boca. Con los años, esa misma casa se transformó en mucho más: se convirtió en su hogar y también en su emprendimiento de cabañas y hostal, levantado con esfuerzo, perseverancia y ese espíritu incansable que siempre la ha caracterizado.
Violeta no solo llegó a La Boca: se hizo parte de ella. Se convirtió en una mujer profundamente ligada a este lugar, a su paisaje, a su mar y a su gente. Una mujer valiente, aguerrida y perseverante. Lúcida, incansable y de carácter fuerte, pero también de un corazón enorme y profundamente conmovedor.
Violeta es de esas mujeres que dejan huella. Que han sabido atravesar la vida con coraje y mantenerse de pie frente a sus mareas. Una mujer con la fuerza de los siete mares.
Hoy, al mirar su historia, también podemos mirar parte de la historia de La Boca. Porque hay personas que llegan a un lugar y terminan convirtiéndose en parte de su paisaje, de su memoria y de su identidad.
Violeta es una de ellas.
Una flor violeta en su máximo esplendor.
Una mujer especial.
Una mujer admirable.
Una mujer que, después de casi un siglo, sigue floreciendo junto al mar.