08/09/2026
TOGO LIDERA UNA DECISIÓN HISTÓRICA PARA CORREGIR LA REPRESENTACIÓN CARTOGRÁFICA DEL MUNDO
Construyendo desde la verdad: Expreso mi más profunda felicitación a la República de Togo, a su Gobierno y, de manera especial, a su ministro de Relaciones Exteriores, Cooperación, Integración Africana y Togoleses en el Exterior, Prof. Robert Dussey, por su decisivo liderazgo en la presentación y aprobación de la resolución “Correct the Map” ante la Asamblea General de las Naciones Unidas.
La iniciativa, presentada por Togo en nombre del Grupo Africano, fue aprobada contundentemente el 4 de septiembre de 2026 por 164 votos a favor, uno en contra y seis abstenciones. Este respaldo prácticamente universal constituye un acontecimiento histórico para África y para el mundo.
La resolución promueve representaciones cartográficas más exactas, equilibradas y geográficamente fieles, especialmente cuando se comparan las superficies de los países, las regiones y los continentes. De esta manera, cuestiona la utilización generalizada de proyecciones que, como la de Mercator, distorsionan considerablemente el tamaño relativo de los territorios.
La proyección de Mercator fue concebida en el siglo XVI para facilitar la navegación marítima. Sin embargo, su uso extendido como representación general del planeta ha provocado que los territorios cercanos a los polos aparezcan desproporcionadamente grandes, mientras África y otras regiones próximas al ecuador son representadas con dimensiones considerablemente menores que las reales.
Esta distorsión no ha tenido únicamente consecuencias técnicas, sino que tiene un impacto cultural, político e histórico. Durante siglos ha contribuido a construir una percepción desigual del mundo, reduciendo simbólicamente el lugar de África y de otras regiones del Sur Global en la imaginación colectiva.
Los mapas no son instrumentos neutrales. Educan, crean jerarquías, organizan nuestras percepciones y condicionan la manera en que comprendemos el poder, los recursos, las poblaciones y las relaciones entre las distintas regiones del planeta.
Por eso, corregir el mapa significa mucho más que modificar una representación geográfica. Significa corregir una percepción histórica y avanzar hacia una nueva manera de mirar el mundo, fundamentada en la evidencia científica, la equidad y la verdad.
Esta resolución permite:
1. Que África recupere su dimensión real en la cartografía y en el imaginario mundial.
2. Que las regiones tradicionalmente sobredimensionadas sean representadas en sus proporciones geográficas correspondientes.
3. Que territorios y regiones históricamente minimizados o invisibilizados ocupen el lugar que efectivamente les corresponde.
4. Que las nuevas generaciones aprendan geografía mediante representaciones más rigurosas, equilibradas y libres de distorsiones heredadas.
5. Que se construyan nuevos imaginarios sobre el peso demográfico, territorial, económico, ambiental y geopolítico de África y del Sur Global.
Estamos ante una medida de reparación simbólica, educativa y cultural. Restituir a África su tamaño real también significa reconocer la magnitud de sus pueblos, su diversidad, sus recursos, sus conocimientos y su potencial para determinar el futuro de la humanidad.
Esta transformación cartográfica puede contribuir a una comprensión diferente de las relaciones internacionales. Un mundo correctamente representado permite analizar desde otras perspectivas la distribución de los recursos naturales, la riqueza, la población, la biodiversidad, el comercio y el poder geopolítico.
La contundencia de la votación demuestra que la comunidad internacional está preparada para construir acuerdos fundamentados en la ciencia y en la realidad. También confirma que las transformaciones impulsadas desde África pueden convocar al mundo entero alrededor de una causa de verdad y justicia.
Reconozco especialmente la visión y la firmeza del canciller Robert Dussey, quien recordó ante las Naciones Unidas que este esfuerzo no está dirigido contra ningún país, región o civilización. África no reclama privilegios: exige que su realidad sea reconocida con exactitud, dignidad y justicia.
Esta iniciativa se inscribe, además, en un proceso más amplio de descolonización del conocimiento, de las instituciones y de los imaginarios que durante siglos han colocado a África y a sus diásporas en posiciones subordinadas. Corregir el mapa es también comenzar a corregir las narrativas desde las cuales se ha explicado y organizado el mundo.
Felicito a Togo, al Grupo Africano, a la Unión Africana y a todos los países que respaldaron esta resolución histórica.
Hoy, África recupera su verdadera dimensión ante los ojos del mundo.
Hoy, la cartografía comienza a encontrarse con la verdad.
Y desde esa verdad podremos construir relaciones internacionales más justas, equilibradas y respetuosas de la dignidad de todos los pueblos.