14/09/2026
HOY ESTAMOS, MAÑANA NO SABEMOS
Los que somos de toda la vida de Chinauta sabemos que aquí no solamente compartimos un territorio. Compartimos historias, recuerdos, familias y una vida entera.
Los Macanas, los Vizcaínos, los Rodríguez, los Baqueros, los Bobadillas, los Díaz, los Romeros, los Poveda, los Castillos, los Martínez, los Villamil, los Medina y tantos otros apellidos que hacen parte de nuestra historia.
A todas esas familias las quiero y las llevo en mi corazón. Con cada una hay recuerdos, anécdotas y momentos que quizás con los años hemos ido dejando atrás, pero que siguen ahí.
Y hay algo que últimamente me hace pensar mucho: nos estamos encontrando más para despedirnos que para compartir la vida.
Hoy estamos reunidos para despedir a la señora Betsabeth Díaz, una mujer de toda la vida de Chinauta, una gran madre, una gran abuela y una persona que deja recuerdos en quienes tuvimos la oportunidad de conocerla.
Y mientras estamos aquí, pienso en algo que a veces olvidamos: hoy estamos, mañana no sabemos.
Por eso también tenemos que valorar a quienes todavía están con nosotros. A esos hombres y mujeres de antaño, nacidos y criados en esta tierra, que todavía podemos abrazar, visitar y escuchar.
Personas como Carlos Romero, José Vicente Rodríguez, Justo María Granados, Manuel Macana y Reinaldo Baquero, entre tantos otros que guardan en su memoria historias de una Chinauta que muchos de nosotros solo conocemos por lo que ellos nos cuentan.
Tenemos que escucharlos. Tenemos que preguntarles. Tenemos que sentarnos con ellos al son de un tinto y dejar que nos cuenten cómo era esta tierra, quiénes vivían aquí, cómo se conocieron nuestras familias y cómo fueron aquellos tiempos.
Porque algún día ellos no estarán y, con ellos, también se irán historias que jamás podremos recuperar.
Por eso no esperemos otro sepelio para volvernos a encontrar.
Busquemos a nuestros amigos, a nuestros vecinos, a nuestras familias. Preguntemos cómo están, cómo les ha ido. Demos un abrazo. Compartamos un café. Recordemos las historias de antes. Riámonos de aquellas cosas que solo nosotros entendemos.
La vida es demasiado corta para dejar pasar los años sin volvernos a ver.
Hoy estamos aquí. Mañana no sabemos.
Y cuando llegue nuestro momento, ojalá podamos mirar atrás y sentir que aprovechamos el tiempo, que quisimos a nuestra gente, que estuvimos cerca y que no dejamos para después ese abrazo, esa visita o ese tinto que tantas veces aplazamos.
Hoy despedimos a Betsabeth, pero su partida también nos deja una enseñanza: hay que aprender a encontrarnos en vida.
Porque Chinauta no son solamente sus paisajes. Chinauta somos sus familias, nuestros apellidos, nuestros recuerdos, los que estuvieron, los que estamos y los que vendrán.
Y mientras todavía estemos aquí, mantengamos viva esa unión.
Chinauta unida, hoy, mañana y siempre.