25/08/2026
ANCUYA NARIÑO Cuando el fuego consume una montaña, no solo se pierde vegetación; se pierde parte de la vida, del trabajo y de la historia de nuestras comunidades.
Hoy Ancuya nos recuerda que la naturaleza no es un recurso infinito y que prevenir es responsabilidad de todos. Detrás de cada cultivo quemado hay una familia que depende de él; detrás de cada bosque destruido hay agua, animales y vida que difícilmente podremos recuperar.
Nuestro reconocimiento a bomberos, Defensa Civil, campesinos y voluntarios que, arriesgando su propia seguridad, están enfrentando las llamas.
Que esta tragedia no quede solamente en imágenes y noticias. Que nos enseñe a cuidar, prevenir y actuar a tiempo. Nariño necesita solidaridad, conciencia y unidad.