04/10/2026
Otro chorizo municipales y los regidores dormidos. (Cobrando dietas)
El trabajo del regidor es fiscalizar en que se invitó la plata.
Talamanca: Cuando la corrupción corre por las calles y los puestos públicos se reparten a dedo
En Talamanca, la corrupción parece correr libremente por las calles, pavimentada por el silencio institucional y el descaro político. Recientemente, envié un oficio formal a la Municipalidad solicitando información que, por ley y por decencia, es de conocimiento público. Sin embargo, al día de hoy, la respuesta de las autoridades ha sido nula: un silencio absoluto que solo sirve para esconder manejos oscuros a espaldas del pueblo.
Dentro de mis peticiones, le solicité específicamente al Concejo Municipal que transparentara la fecha en que saldrían a concurso público las cuatro plazas de trabajo que supuestamente se incorporarían para operar el nuevo Mercado de Sixaola. Vaya sorpresa y decepción me llevo al descubrir la verdadera razón de su hermetismo institucional: estas plazas jamás saldrán a concurso.
Lejos de garantizar un proceso justo, transparente y en igualdad de condiciones para los talamanqueños que necesitan empleo, los puestos están siendo asignados "a dedo" directamente por el alcalde.
Pero el descaro llega a su punto máximo al salir a la luz los nombres de las personas beneficiadas. La sorpresa es mayúscula al comprobar que la flamante administradora nombrada para el mercado no es otra que Ginet María Jarquín Casanova, la misma funcionaria que acaba de renunciar hace apenas unos días a su cargo como vicealcaldesa segunda del cantón. Junto a ella, también ha sido nombrada en este cuestionable proceso la señora Yolanda Amador Fallas. ¡Válgame Dios!
Si utilizar la estructura municipal para acomodar a exjerarcas y allegados evadiendo los concursos públicos no es nepotismo político, tráfico de influencias y favorecimiento ilícito, entonces no sé cómo se le debe llamar a esta burla al pueblo talamanqueño.
Un Concejo ciego y una alcaldía de fantasía
Y mientras todo este festín de puestos a dedo sucede, el Concejo Municipal vuelve a ver para otro lado, ignorando deliberadamente otra realidad insólita: dentro de la institución hay más de 12 funcionarios que simplemente llegan, firman asistencia y los tienen todo el día sentados, congelados en sus puestos sin realizar funciones.
He solicitado vía oficio los expedientes judiciales que supuestamente justifican la situación irregular de estos trabajadores, pero los documentos siguen sin aparecer. Esto a pesar de que el alcalde, Rugeli Morales, afirmó con total seguridad que él los tenía en su poder.
Al hacer las consultas en diferentes instituciones, la verdad sale a flote y el engaño se desmorona: los únicos expedientes que realmente existen son las denuncias interpuestas por estos mismos funcionarios en contra de la Municipalidad y del propio alcalde.
Todo parece indicar que las famosas denuncias de las que habla el alcalde contra los trabajadores son una invención, tal como las supuestas acciones legales que dijo haber presentado contra mi persona, las cuales, sencillamente, no existen. Y si es que de verdad existen, debe ser únicamente en ese universo paralelo donde él se cree un dios intocable.
El asunto no acaba aquí. La opacidad de esta administración esconde otros actos gravemente denunciables que sacaré a la luz con pruebas en su debido momento. La ciudadanía de Talamanca exige y merece respuestas, y no permitiremos que la Municipalidad siga operando como una agencia de empleo privada y una dictadura de bolsillo para los amigos del poder.