05/10/2026
Javier Alberto García Barahona: de pedalear por casualidad a representar a Costa Rica.
La historia deportiva de Javier Alberto, de 40 años y vecino de Palmares, demuestra que los grandes talentos pueden descubrirse en los momentos más inesperados. Lo que comenzó como una invitación para montar bicicleta, después de haber dejado el fútbol durante la pandemia, terminó convirtiéndose en una trayectoria internacional marcada por la perseverancia, el esfuerzo y el orgullo de representar a Costa Rica.
Antes de incursionar en el ciclismo, Alberto practicaba fútbol. Sin embargo, las circunstancias provocadas por la pandemia lo obligaron a alejarse de las canchas. Fue entonces cuando un amigo, quien ya competía en ciclismo, lo invitó a salir en bicicleta. Durante aquella primera experiencia, su compañero reconoció en él condiciones especiales para este deporte y lo motivó a entrenar con mayor dedicación.
A partir de ese momento, Alberto comenzó a pedalear con regularidad y, con cada entrenamiento, fue descubriendo una pasión que cambiaría por completo el rumbo de su vida.
Su primera gran prueba llegó con una competencia en Puntarenas. Aunque nunca había participado en una carrera de ciclismo, consiguió ubicarse entre los primeros lugares. Ese resultado le permitió confirmar que tenía, como él mismo expresa, “una estrellita” y un talento que había permanecido oculto durante muchos años.
“Nunca imaginé que una bicicleta me llevaría tan lejos ni que cambiaría mi vida por completo.”
En 2023, Alberto participó en la prueba clasificatoria realizada entre San José y Puntarenas, vinculada al campeonato de la Unión Ciclista Internacional. Su desempeño le permitió alcanzar uno de sus primeros grandes sueños: clasificar al Campeonato Mundial celebrado en Glasgow, Escocia.
En territorio escocés tuvo el honor de vestir los colores nacionales y representar no solo a Costa Rica, sino también a su querido cantón de Palmares. Aquella experiencia fortaleció su determinación y lo impulsó a elevar todavía más la intensidad de sus entrenamientos.
Después del Mundial de Glasgow, Alberto se planteó un nuevo objetivo: competir en Japón en 2026. La preparación comenzó desde 2024 e implicó participar en numerosos campeonatos nacionales de la categoría máster y en competencias realizadas a lo largo del territorio costarricense. Gracias a ese trabajo constante, consiguió representar nuevamente al país en un campeonato mundial, esta vez en tierras japonesas.
Su trayectoria también le ha permitido competir en países como Colombia, Panamá, Nicaragua y República Dominicana. En poco tiempo, el ciclismo lo ha llevado a recorrer cerca de once países, una experiencia que años atrás parecía inimaginable para aquel futbolista que comenzó a pedalear motivado por la invitación de un amigo.
Durante su participación en Japón, Alberto recibió otro reconocimiento significativo. La Unión Ciclista Internacional (UCI) lo nombró embajador de Costa Rica para una competencia programada para el 29 de noviembre en Medellín, Colombia. Allí tendrá nuevamente la responsabilidad de representar al país y llevar con orgullo el nombre de Palmares.
Además, el ciclista palmareño consiguió la clasificación para el Mundial de Francia 2027, un nuevo reto dentro de una carrera deportiva que continúa creciendo.
El sacrificio detrás de cada resultado
El éxito de Javier García Barahona no se explica únicamente por sus capacidades físicas. Detrás de cada competencia existen largas jornadas de entrenamiento, sacrificios personales y una estricta disciplina.
Debido a sus responsabilidades laborales, debe entrenar diariamente durante la madrugada. Esta preparación le ha exigido reducir el tiempo dedicado a su familia, amistades y actividades personales. Sin embargo, cada sacrificio responde a la convicción de que los sueños deben construirse con trabajo sostenido.
Para Javier, representar a Costa Rica constituye un enorme privilegio, pero hacerlo llevando también el nombre de Palmares tiene un significado especial. Su identidad palmareña lo acompaña en cada competencia y se ha convertido en una de sus principales motivaciones.
Un mensaje de perseverancia
Más allá de los títulos, las clasificaciones y los kilómetros recorridos, Javier desea que su historia sirva de inspiración para otras personas. Su mensaje es sencillo, pero contundente: los sueños pueden cumplirse cuando se trabaja con disciplina, esfuerzo y fe.
“Cuando una persona tiene ganas de hacer las cosas, mantiene la disciplina y le pide a Dios que la acompañe, todos los sueños se pueden cumplir.”
Javier Alberto García encontró en una bicicleta un talento desconocido, una nueva forma de vida y la oportunidad de representar a todo un país. Su recorrido demuestra que nunca es tarde para descubrir una pasión y que, cuando existe determinación, una decisión aparentemente pequeña puede conducir hacia metas extraordinarias.
Hoy, cada pedalazo de Alberto lleva consigo el esfuerzo de muchas madrugadas, el respaldo de quienes creen en él y el orgullo de un pueblo que lo observa recorrer el mundo sin olvidar sus raíces.
Muchas gracias Alberto por poner en alto el nombre de Palmares y el de toda Costa Rica.