22/10/2026
POR UNA AGENDA PATRIÓTICA DE UNIDAD NACIONAL Y POPULAR
Defender las conquistas históricas, profundizar la democracia y construir juntos una Costa Rica soberana, productiva y con justicia social.
La historia de Costa Rica demuestra que las grandes conquistas democráticas, laborales y sociales de nuestro pueblo no fueron regalos de las clases dominantes ni concesiones espontáneas de los gobiernos. Fueron resultado de décadas de organización, sacrificio, diálogo y lucha de la clase trabajadora, campesina y de amplios sectores de nuestra sociedad.
El Partido Comunista de Costa Rica, fundado en 1931 (Partido Vanguardia Popular), desempeñó un papel fundamental en ese proceso histórico. La lucha organizada de los trabajadores y la histórica alianza entre comunistas, el gobierno y la iglesia católica de entonces, representados por Manuel Mora Valverde, Rafael Ángel Calderón Guardia y monseñor Víctor Manuel Sanabria, pese a sus diferencias políticas, ideológicas y filosóficas, contribuyeron decisivamente a la conquista de las Garantías Sociales, el Código de Trabajo y la consolidación de la seguridad social.
Aquella experiencia nos dejó una enseñanza que conserva plena vigencia: cuando los intereses superiores del pueblo y de la patria se colocan por encima de las diferencias políticas y los protagonismos individuales, es posible alcanzar acuerdos capaces de transformar positivamente el destino de una nación.
La Constitución Política de 1949 recogió y consolidó importantes derechos democráticos, laborales y sociales, entre ellos las libertades fundamentales, el derecho a la organización, la educación pública, la seguridad social y la protección del trabajo. Su artículo 50 establece, además, la responsabilidad del Estado de procurar el mayor bienestar de todos los habitantes, estimulando la producción y promoviendo una distribución adecuada de la riqueza.
Estas conquistas forman parte del patrimonio histórico de todo el pueblo costarricense. No pertenecen exclusivamente a ningún partido, organización o corriente de pensamiento. Son el resultado de luchas colectivas y constituyen una responsabilidad compartida de las generaciones presentes y futuras.
Sin embargo, defender lo conquistado, siendo indispensable, no es suficiente. Una democracia no puede considerarse plenamente realizada mientras importantes sectores de la población carezcan de empleo digno, vivienda, educación, salud, seguridad y oportunidades reales para desarrollar sus capacidades. Tampoco puede existir libertad plena cuando la desigualdad económica y la concentración de la riqueza limitan las posibilidades de millones de personas para ejercer sus derechos.
Costa Rica necesita superar una crisis que viene de décadas
Desde la década de 1980, nuestro país ha experimentado profundas transformaciones económicas y sociales mediante políticas de ajuste estructural, apertura comercial, liberalización y reformas del Estado. Los distintos gobiernos que han impulsado estas políticas, con sus diferencias y responsabilidades particulares, han contribuido a configurar el modelo económico y social que hoy tenemos.
Desde la perspectiva del Partido Vanguardia Popular, este proceso ha debilitado importantes capacidades del Estado, sometido servicios y derechos sociales a crecientes presiones económicas y favorecido una concentración de la riqueza que contrasta con las necesidades de amplios sectores de la población.
La crisis democrática y las tendencias autoritarias tampoco comenzaron con los gobiernos de Rodrigo Chaves y Laura Fernández. Tienen antecedentes más profundos en prácticas políticas que, durante décadas, han restringido la participación popular, debilitado derechos laborales, favorecido intereses particulares y distanciado las decisiones nacionales de las necesidades de la ciudadanía.
Esto no disminuye la responsabilidad de las actuales autoridades por sus decisiones y políticas. Significa reconocer que los problemas nacionales son estructurales y que, por tanto, no pueden resolverse únicamente mediante un cambio de gobierno o de figuras políticas.
La corrupción, la evasión fiscal, el debilitamiento de los servicios públicos, las dificultades de los agricultores y productores nacionales, la precariedad laboral, la inseguridad, el narcotráfico y la falta de oportunidades para la juventud constituyen problemas que requieren respuestas profundas, sostenidas y democráticamente construidas.
Sabemos que existen distintas interpretaciones sobre sus causas y diferentes propuestas para enfrentarlos. Pero esas diferencias no deberían impedir que podamos coincidir en algo fundamental: Costa Rica necesita recuperar la capacidad de construir un proyecto nacional que coloque el bienestar de las personas, el trabajo, la producción, la justicia social y la soberanía por encima de los intereses particulares.
UNA AGENDA PATRIÓTICA QUE CONSTRUYAMOS ENTRE TODOS
El Partido Vanguardia Popular considera que la actual coyuntura exige abrir un amplio proceso nacional de diálogo, encuentro y construcción colectiva de una Agenda Patriótica, democrática, social y de desarrollo nacional.
No proponemos una agenda terminada para que otras organizaciones simplemente la suscriban. Tampoco pretendemos que este esfuerzo sea propiedad del PVP ni de ninguna otra fuerza política o social.
Proponemos construirla conjuntamente, mediante la participación democrática y respetuosa de las organizaciones sindicales, campesinas, comunales, cooperativas, estudiantiles, de mujeres, de personas pensionadas, de los movimientos sociales, de las universidades, profesionales, intelectuales, artistas, pequeños y medianos empresarios, productores agrícolas e industriales nacionales y demás sectores interesados en contribuir al desarrollo de nuestra patria.
Somos conscientes de que entre estos sectores existen diferencias legítimas de pensamiento, intereses económicos, prioridades y aspiraciones. No pretendemos desconocerlas ni eliminarlas artificialmente. La unidad verdadera no exige pensar igual, sino encontrar objetivos comunes, establecer acuerdos concretos y construir mecanismos democráticos para resolver las diferencias.
Esa Agenda Patriótica podría comenzar por identificar coincidencias fundamentales en la defensa y fortalecimiento de la Caja Costarricense de Seguro Social y del régimen de pensiones; el financiamiento adecuado de la educación pública; la generación de empleo digno; el respeto a los derechos laborales y humanos; el acceso a la vivienda; el apoyo a la agricultura, la industria y la producción nacional; la seguridad alimentaria; el acceso al crédito productivo; el desarrollo científico y tecnológico; la cultura; la soberanía nacional; la protección ambiental; y el combate efectivo contra la corrupción, la impunidad y la evasión fiscal.
Debe también abrir una discusión nacional sobre la distribución de la riqueza, el papel del Estado, la soberanía económica, la seguridad ciudadana, la prevención de la violencia y las oportunidades que necesitan nuestras nuevas generaciones.
Estos no son planteamientos cerrados ni condiciones previas de adhesión. Son temas que ponemos a consideración de todos los sectores para que, mediante el diálogo y la participación, podamos definir prioridades, compromisos y acciones compartidas.
La Agenda Patriótica debe nacer de los acuerdos, no de las imposiciones; de la participación, no del protagonismo; de las necesidades del pueblo, no de los cálculos partidarios o electorales.
LA UNIDAD DEBE CONSTRUIRSE CON RESPETO, CONFIANZA Y COMPROMISOS CONCRETOS
Costa Rica necesita superar la fragmentación que debilita a sus organizaciones sociales y democráticas. Las disputas personalistas, los sectarismos y la pretensión de imponer una dirección única pueden convertirse en obstáculos para alcanzar objetivos que trascienden a cualquier organización.
Pero también debemos reconocer que la unidad no se decreta ni se construye solamente mediante declaraciones. Requiere confianza, respeto mutuo, mecanismos democráticos de participación y disposición para cumplir los acuerdos.
Por eso consideramos necesario promover espacios amplios de encuentro, donde las organizaciones y sectores participantes puedan definir, en condiciones de igualdad, una metodología de trabajo, prioridades nacionales, formas de coordinación y compromisos verificables, respetando plenamente la autonomía y la identidad de cada participante.
Ninguna organización debería estar obligada a renunciar a sus principios, su independencia o sus objetivos históricos para contribuir a esta tarea colectiva.
La unidad tampoco debe reducirse a una alianza electoral ni depender de las coyunturas de un gobierno determinado. Debe tener una perspectiva nacional, democrática y de largo plazo, capaz de producir resultados concretos para la población y sostenerse más allá de las diferencias partidarias.
Nuestra historia demuestra que esto es posible. Las grandes reformas sociales de los años cuarenta no surgieron de la uniformidad ideológica, sino de la capacidad de reconocer necesidades nacionales y construir acuerdos entre fuerzas diferentes.
Esa experiencia no debe repetirse mecánicamente, pero sí recuperar su enseñanza fundamental: las diferencias no tienen por qué impedir la cooperación cuando existen propósitos superiores compartidos.
SOMOS COMUNISTAS Y NO RENUNCIAMOS A NUESTRA ASPIRACIÓN SOCIALISTA
El Partido Vanguardia Popular reafirma su identidad comunista, sus fundamentos marxistas-leninistas y su aspiración histórica de construir una sociedad socialista, libre de explotación y de toda forma de dominación que impida el desarrollo pleno del ser humano.
Aspiramos a una sociedad donde la riqueza producida socialmente esté al servicio del bienestar colectivo; donde el trabajo, la salud, la educación, la vivienda, la cultura y la seguridad social sean derechos efectivos; donde la participación popular constituya un fundamento de la democracia y donde todas las personas puedan desarrollar plenamente sus capacidades.
Defendemos el derecho soberano de Costa Rica y de todos los pueblos del mundo a decidir libremente su destino, sin intervenciones extranjeras, presiones económicas, bloqueos, sanciones o imposiciones de las grandes potencias. Rechazamos la subordinación de los intereses nacionales a las políticas del imperialismo estadounidense y a las recetas de los organismos financieros internacionales cuando estas lesionan los derechos y las condiciones de vida de nuestros pueblos.
Nuestra aspiración es una sociedad socialista construida mediante la participación consciente, democrática y soberana del pueblo, con pleno respeto a la autodeterminación nacional.
Pero afirmamos con absoluta claridad que compartir esta aspiración socialista no es, ni debe ser, una condición para participar en la construcción de una Agenda Patriótica.
Los comunistas tenemos nuestro proyecto histórico, como otras fuerzas tienen los suyos. Reconocer esas diferencias y respetarlas constituye precisamente una condición indispensable para construir una unidad amplia, honesta y duradera.
No aspiramos a que otros sectores abandonen sus convicciones. Aspiramos a encontrar, junto a ellos, los puntos de coincidencia que permitan defender derechos, ampliar las libertades democráticas, fortalecer la producción nacional, la generación de empleo y salarios dignos, y mejorar las condiciones de vida de nuestro pueblo.
EL FUTURO DE COSTA RICA ES UNA RESPONSABILIDAD COMPARTIDA
El Partido Vanguardia Popular considera que nuestro país enfrenta una responsabilidad histórica hoy: defender las conquistas democráticas y sociales que aún conservamos y, al mismo tiempo, abrir nuevos caminos para profundizar la democracia, ampliar los derechos, fortalecer la soberanía nacional y construir una sociedad más justa.
No basta con resistir el deterioro de las instituciones públicas. No basta con denunciar la corrupción o las políticas económicas que consideramos perjudiciales. No basta con sustituir unas figuras políticas por otras si permanecen intactos los problemas estructurales que afectan a nuestra sociedad.
Necesitamos discutir qué país queremos construir, cómo garantizar el bienestar de las futuras generaciones, cómo fortalecer nuestra independencia económica y cómo lograr que la democracia se exprese no solamente en las instituciones y las leyes, sino también en las condiciones materiales de vida de todas las personas.
Esta tarea no puede ser realizada por un solo partido, una organización sindical, un movimiento social o un sector productivo. Requiere un esfuerzo colectivo, plural, respetuoso y sostenido.
El Partido Vanguardia Popular expresa su disposición a participar en ese proceso con sus ideas, su experiencia histórica y su compromiso con los intereses de la clase trabajadora y del pueblo, sin pretensiones de exclusividad ni imposición.
Así como en el pasado los comunistas costarricenses contribuimos, junto con otras fuerzas, a la conquista de derechos que transformaron nuestra patria, hoy estamos dispuestos a contribuir a un nuevo esfuerzo nacional de entendimiento y construcción democrática.
No se trata de borrar nuestras diferencias, sino de impedir que ellas nos paralicen frente a las necesidades del país. No se trata de abandonar nuestros ideales, sino de reconocer que existen tareas comunes que podemos y debemos realizar juntos.
La patria necesita menos protagonismos personales y más compromiso colectivo; menos confrontaciones estériles y más capacidad para construir acuerdos; menos discursos vacíos y más acciones que mejoren efectivamente la vida de nuestro pueblo.
Aspiramos a una sociedad libre, verdaderamente libre. Aspiramos a una sociedad democrática, verdaderamente democrática.
Aspiramos a una Costa Rica soberana, independiente, solidaria, productiva y con justicia social, donde el ser humano sea el centro de todas las decisiones y de todo el desarrollo nacional.
Esa aspiración puede encontrar distintos caminos y expresiones políticas. Lo importante hoy es reconocer que existen necesidades nacionales que nos convocan a trabajar juntos, con respeto a nuestras diferencias y con responsabilidad ante las generaciones presentes y futuras.
El Partido Vanguardia Popular pone su experiencia, su voluntad de diálogo y su compromiso histórico al servicio de ese esfuerzo colectivo. La Agenda Patriótica no debe ser la agenda de un partido: debe ser una construcción democrática de todos los sectores que libremente decidan participar en ella.
PARTIDO VANGUARDIA POPULAR (PVP)
Costa Rica, 22 de octubre de 2026