12/09/2026
LOS LÍMITES CANTONALES NO SON UNA CERCA QUE SE CORRE SEGÚN SE QUIERA.
Durante la legislatura anterior, un diputado herediano presentó el proyecto de ley N. 25.503 que pretende trasladar las comunidades de Calle Chaves, Calle Anonos, Calle Breña Mora y Calle Chilillal, ubicadas al este del distrito de Concepción del cantón de San Rafael de Heredia, al cantón de San Isidro de Heredia.
Independientemente si algunos habitantes de esas comunidades quieran formar parte de otro cantón, modificar los límites cantonales no es un simple ajuste cartográfico; es una decisión que impacta directamente en la identidad colectiva, en la pertenencia, la cohesión social y la gobernanza de nuestras comunidades.
Desde el enfoque sociológico, los territorios no son solo espacios físicos: son construcciones simbólicas donde las personas desarrollan vínculos, tradiciones y sentido de pertenencia. Alterar esos límites puede fragmentar la identidad comunitaria y generar confusión sobre quiénes somos y a qué territorio pertenecemos.
La promesa de un mayor desarrollo a cambio de trasladar comunidades de un cantón a otro puede ser un eufemismo que no garantiza la solución de sus problemas. Por el contrario, puede crear nuevas periferias dentro del cantón receptor, donde estas poblaciones queden relegadas frente a las prioridades de las zonas centrales. En lugar de integrar, corremos el riesgo de reproducir desigualdades y exclusiones.
Si bien la iniciativa surge desde el gobierno local isidreño, debilita la autonomía municipal de San Rafael, pues impone una decisión externa. La autonomía es un principio constitucional que debe protegerse, y cualquier reforma que la limite erosiona la confianza ciudadana en sus instituciones.
Hay además un impacto cultural y simbólico que no se puede obviar; una ley que traslada comunidades transmite el mensaje de que hay poblaciones “desplazables”, reforzando percepciones de abandono y estigmatización. Lo que estas comunidades necesitan no es un cambio de límites, sino una mejora sustantiva en la gestión municipal, con participación ciudadana y atención equitativa.
Por estas razones, por formación profesional me opongo a este proyecto. No podemos resolver problemas estructurales con soluciones administrativas que fragmentan más a nuestras comunidades. La verdadera respuesta está en fortalecer la capacidad institucional existente y garantizar que todos los vecinos, sin importar dónde vivan, reciban la atención que merecen.
Odette Fonseca León