12/08/2025
Llamado a la conciencia sobre la necesidad de la lucha armada.
En el contexto histórico que nos ha tocado vivir, ha cobrado con mucha fuerza y relevancia el deseo de libertad de los cubanos. Por primera vez en la historia, la ha sido desenmascarada y nosotros, quienes caminamos descalzos sobre la brasa del suelo, hemos dicho: ¡basta!
Ante un que ignora y justifica nuestro sufrimiento, cada vez con más frecuencia hemos salido a las calles a exigir una respuesta. Y hemos comprendido que una protesta, por muy multitudinaria que sea, no será suficiente para conseguir el cambio deseado.
Durante años sufrimos insultos, escupidas, exclusión, intimidación, represión, encarcelamiento, exilio, silenciamiento, censura, acoso, señalamiento, miedo y todas sus consecuencias, por el simple hecho de decir verdades incómodas, de aceptar dádivas de y pedir participación en nuestro país.
Como resultado de haber agotado todas las vías diplomáticas posibles, cada vez cobra más fuerza en la comunidad nacional el deseo de alcanzar la por las armas, mediante la confrontación directa contra las fuerzas represoras de los autócratas.
El camino de las armas se impone en una sociedad que no quería saber de la guerra ni de sus calamidades. Pero ¿qué se puede perder en una guerra cuando no tienes libertad, futuro ni presente? ¿Cuándo descubres que todo lo que creías conocer de tu pasado era una farsa?
Aquellos que ya no tenemos nada que perder, los que entendemos que incluso perdiendo algo podríamos obtener un bien mayor, y quienes, aun temiendo perderlo todo, hemos identificado el origen del problema, no temblaremos a la hora de extirparlo de nuestra patria.
Con la esperanza de terminar la lucha de aquellos valientes hombres que se alzaron en el , nos unimos por el deseo de ver una de , soberana e independiente, en la que todos sus habitantes sean libres y gocen de derechos.
Los autócratas de guayabera, carentes ya de argumentos, han recurrido cada vez más a la retórica del “baño de sangre”. Se arrinconan en el miedo, aferrados a sus f***les y a sus esbirros. Han dejado claro que ninguna presión diplomática les hará abandonar el poder.
Solo aceptan la negociación cuando no se pone en duda la hegemonía política de la casta verde olivo. No esperaremos una tercera ronda de conversaciones entre y en la que, como siempre, quedaremos excluidos.
Sea un miedo infundado o real, debemos dejar de ver la guerra y el conflicto armado como una reacción irracional a nuestros problemas. Todos tememos perder a alguien o perder nuestra propia vida en un conflicto, pero te invito a pensar en el futuro, en ese futuro libre.
La rebeldía no es solo empuñar un f***l. Rebeldía es alzar la voz, decir la verdad, confrontar al represor, no rendirse, no traicionar tus ideales. Es apoyar a quienes, como tú, desean la libertad. Es protestar, es destruir la dictadura desde dentro.
¿Cuántos estarán dispuestos a alzar las armas si algún día los cubanos libres deciden luchar por la independencia? ¿Cuántos vendrán del exilio a apoyar a quienes, con valentía, desean un mejor futuro para su patria?
Existen muchos “Rambo de teclado”; solo el futuro dirá quiénes darán el paso. En la isla ya somos la inmensa mayoría quienes queremos fuera al PCC. ¿Cuántos se enlistarán en una organización militar para lograrlo? Contamos con una conciencia ciudadana cada vez mayor para cohesionarnos en torno a la lucha.
El tirano, rodeado de sus autócratas y cómplices, blindado por sus propagandistas y con casi todos los recursos económicos y diplomáticos que arrebata al Estado, se aferra a muerte al poder. Él ha dado la orden de combate; nosotros nos preparamos para responderle.
Aunque sea con machetes contra f***les, cócteles molotov contra tanques, y masas de hombres contra profesionales entrenados, estamos dispuestos a llegar hasta las últimas consecuencias.
Habrá un baño de sangre, eso es seguro. Pero cada gota que se derrame en nuestras calles y campos, cada alma que cruce el umbral para alcanzar la verdadera libertad, lo hará con la convicción de haber luchado por ella.
¡Llegad a nosotros, guerreros por la libertad!