19/09/2026
16 DE SEPTIEMBRE DE 1822, HACE 204 AÑOS, SIMÓN BOLÍVAR LLEGA Y DESCANSA EN LA QUINTA CHAGUARCHIMBANA.-
Es precisamente el 16 de septiembre de 1822 cuando el Libertador Simón Bolívar, quien se hallaba de visita en Cuenca, se traslada a descansar en la quinta de Chaguarchimbana, en los linderos de la ciudad y a orillas del Yanuncay, por ser un lugar muy tranquilo y hermoso rincón de Cuenca, lugar apropiado para el descanso y planificación del Libertador. El lugar es sencillo, pero cómodo para aquel tiempo. En el lugar recibe a diario visitas y atenciones de los personajes de Cuenca. Hace de anfitrión de Bolívar el Tesorero Real Don Antonio Soler.
La quinta en la que se alojó no es la que se mantiene en pie, pero corresponde al sector de la antigua hacienda de Chaguarchimbana, propiedad en esa época de doña María Castro de Izquierdo, dama acaudalada, suegra de don Antonio Soler, avecindado en Cuenca, de ideas antimonárquicas por tanto partidario de la independencia, quien invitó a Bolívar a hospedarse en la quinta, para que ahí, con tranquilidad, pudiera seguir laborando sus planes para la libertad total del continente americano.
La Quinta de Chaguarchimbana se mantuvo hasta 1936-37, con su deterioro por el paso del tiempo, pero casi igual como era cuando la ocupó Bolívar, hasta cuando fue demolida para dar paso a otra construcción, casi en el mismo sitio, y que fuera propiedad del Dr. Benjamín Ramírez Arteaga, quien años después en acto de mucha generosidad y filantropía, la cedió para una obra de beneficencia social.
El Libertador permaneció en la Quinta de Chaguarchimbana hasta el día 4 de octubre, fecha para luego salió ir con dirección a Loja, cumplida su misión en Cuenca.
Fue el mismo Libertador quien prefirió ese albergue, no obstante su distancia de la ciudad, y los caminos escabrosos y difíciles, como que en aquel entonces ni en la imaginación existían la alameda y pistas de automóviles de la actualidad. Para llegar a la casa, que era una casa de quinta, había que atravesar un largo sendero estrecho, bordeado de piedras y malezas, apenas para peatones. Sobre el río no había ningún puente, de modo que era necesario pasar duros obstáculos, si se considera el caudal de agua que pasa por el lugar, con los 3 ríos unidos del Tomebamba, Yanuncay, y Tarqui.
Bolívar fue muy agasajado en Cuenca, con varias manifestaciones, como suntuosos bailes, al que concurrió la élite de la sociedad y en el que se dio un incidente digno de memoria, cuando el Libertador se prendó de una de las damas asistentes, la aristocrática señorita Manuela García, se le acercó y le estampó un beso en la mejilla, por esa actitud, la hermosa dama castigó con una sonora bofetada.
Habitaban la casa en aquella época los dueños: Doña María Castro viuda de Don Diego Arteaga y casada en segundas nupcias con Don Juan Izquierdo del Prado. Del primer matrimonio tuvo a José Antonio, Jerónimo y Ana y del segundo a María Pía, Antonia, Ignacia, Juan y a Felipe Izquierdo.
Al despedirse el Libertador, en prueba de profunda gratitud dijo a Don Jerónimo el Mariscal y a Don Juan que no los mandaba a fusilar, como lo merecían por su fanatismo realista, por el regio hospedaje que le había ofrecido su madre de ellos, Doña María Castro; pero que les daba a escoger el lugar de su destierro: Don Jerónimo eligió España, y Don Juan, el Perú, de donde nunca volvió.
Para 1934, esta casa histórica, amenazaba en ruinas, La familia se dirijó al M.I. Concejo Municipal, solicitando la facultad de derruirla, si acaso no prefería municipalizarla, siempre que la repararan y conservaran como una reliquia, a imitación de otras naciones que saben reconocer el mérito de estas joyas de la tradición, sin prestar atención al costo de su conservación. El Presidente del I. Concejo Cantonal de entonces, contesta, haciendo entender que les pareció quizás un derroche dedicar los diez mil sucres presupuestados para la reparación, e invocaron el consabido pretexto de la penuria de la Caja Municipal, por lo que finalmente fue derribada aquella ruina, reservándose ciertos oradores patrioteros el derecho de lamentar y criticar lo que se hizo a la fuerza, en vista de que nadie atendía los reclamos.
Fuente: Artículo de Teodoro Albornoz-semanario “EN VOZ BAJA”, número 21 de 5 de Enero de 1941.
FOTOS:
1.-Simón Bolívar "el Libertador". 1865. Colección de Miguel Díaz Cueva.
2.-La orginal Quinta Charguarchimbana, donde descansó Simón Bolívar, entre 16 de septiembre y 4 de octubre 1822. Fue demolida por 1937. Foto de Manuel J. Serrano.
3.-Itinerario de viaje de Simón Bolívar: Bogotá, Quito, Guayaquil, Cuenca, Loja, Cuenca, Cañar, su recorrido fue de 3-377 km. Datos de Francisco Tálbot N.