08/08/2026
Hay cosas que para otros pueden parecer insignificantes… pero que para una mamá guardan una historia entera. 🤍
Este banco de leche materna lleva conmigo desde 2021 y 2022.
Lo conservé durante años, cuidando que permaneciera congelado, aunque sabía que ya no volvería a alimentar a mi hijo. Simplemente no estaba lista para despedirme de él.
Hasta que mi nevera se dañó y se descongeló.
Y me sorprendió cuánto me dolió.
Porque no estaba perdiendo leche.
Estaba perdiendo una pequeña parte tangible de una etapa que fue enorme para mí.
La lactancia de mi hijo duró 2 años y medio. Y quienes han vivido una lactancia prolongada saben que detrás de cada mililitro hay mucho más de lo que se ve: noches, cansancio, extracción, perseverancia, dudas, momentos hermosos y otros no tanto… y una conexión que es difícil explicar con palabras.
Lo curioso es que pensé que quizás era la única que seguía guardando su banco de leche como un tesoro.
Hasta que lo compartí con alguien muy cercano y descubrí que también conservaba algunos paquetitos de su propia leche materna.
No me juzgó.
Me entendió.
Y quizás eso fue lo que más necesitaba: saber que no era la única.
De uno de mis últimos paquetitos voy a hacer un dije de leche materna. 🥹🤍
No para conservar la leche.
Para conservar lo que significó.
Porque esta leche ya no alimentará a mi hijo…
pero siempre alimentará mis recuerdos.
Y ahora quiero preguntarte algo:
¿Tú también guardaste tu banco de leche después del destete?
¿Lo conservas todavía? ¿Qué significa para ti?
Te leo. Sin juicios. 🤍
Nota: Esta leche ya no será utilizada para consumo. Después de tantos años almacenada y tras haberse descongelado, no es segura para alimentar a un bebé.