21/08/2026
ELIECER IMBAQUINGO — UN LÍDER QUE DEJÓ HUELLA
Don Eliecer Imbaquingo fue un hombre de trabajo, gestión y servicio comunitario. Su liderazgo estuvo estrechamente ligado a las necesidades de la Comuna Casco Valenzuela, participando durante décadas en procesos que buscaban mejorar las condiciones de vida, fortalecer la organización y construir un mejor futuro para las nuevas generaciones.
Entre sus principales aportes se recuerdan:
* Primer puente de la comunidad: participó como secretario junto a don Manuel Imbaquingo, quien ejercía como presidente. Aunque actualmente el puente ha sido remodelado, en uno de sus muros permanece la fecha de aquella primera construcción, como testimonio de ese trabajo comunitario.
* Espacio comunitario: participó en la gestión y lucha por conseguir el terreno destinado al centro cívico, donde posteriormente se desarrollarían la casa comunal, la cancha y otros espacios para beneficio de la comunidad.
* Empresa Comunitaria El Topo: asumió el cargo de tesorero y, debido a su compromiso con el proceso de adquisición de tierras, decidió dejar su trabajo en la hacienda para dedicarse de manera más activa a la organización.
* Gestión del agua: participó en la organización de la Junta de Agua Regional Angla y en los procesos para llevar agua entubada desde Tomaturo hacia Angla, Uchsha, El Topo, Casco Valenzuela y Cochaloma, en una época en que el acceso al agua representaba una de las principales necesidades de las familias.
* Seguro Campesino: durante varios años se desempeñó como recaudador y tesorero del Seguro Campesino de Casco Valenzuela, responsabilidad que cumplió con confianza y compromiso.
* Organización campesina: participó en procesos de reorganización de UDOCAM, donde también desempeñó responsabilidades como tesorero y colaboró en el fortalecimiento de la organización comunitaria.
* Agricultura y cooperación: colaboró en gestiones junto a programas como CESA para impulsar proyectos agrícolas y conseguir maquinaria destinada al trabajo comunitario.
* Forestación: participó en proyectos de viveros y en la gestión de convenios con PROFAFOR-FACE para la plantación de aproximadamente 100 hectáreas de pino en el páramo comunal, contribuyendo también a iniciativas de cuidado y aprovechamiento del territorio.
* Mural ancestral y agrícola: en sus últimos años participó junto a la Universidad Amawtay Wasi en la elaboración de un mural ancestral, aportando sus conocimientos sobre agricultura, prácticas tradicionales y saberes ancestrales, contribuyendo a preservar la memoria cultural de la comunidad.
A estos procesos se sumó su presencia constante en mingas y actividades comunitarias, como el arreglo de la casa del páramo en Pongoloma, la plantación de cipreses, el mantenimiento de tuberías de agua, jornadas de limpieza y otras labores realizadas en beneficio colectivo.
Más allá de los cargos y las obras, su liderazgo se construyó desde algo sencillo pero profundo: estar presente cuando la comunidad lo necesitaba, aportar desde su experiencia y trabajar junto a los demás.
UN LEGADO QUE PERMANECE
El liderazgo de don Eliecer no estuvo únicamente en ocupar un cargo. Se manifestó en su capacidad de gestionar, organizar, trabajar, luchar y poner sus conocimientos al servicio de los demás.
Su legado se encuentra en los espacios que ayudó a construir, en las tierras cuya organización defendió, en los procesos de agua que acompañó, en los árboles que ayudó a sembrar, en las mingas en las que puso sus manos y en cada gestión que realizó buscando el bienestar de su comunidad.
Pero, sobre todo, su legado está en la forma de servir que enseñó con su propia vida.
Fue parte de una generación de dirigentes que, sin las facilidades tecnológicas de la actualidad, tuvo que caminar, gestionar, escribir documentos, tocar puertas y dedicar tiempo y esfuerzo para conseguir aquello que beneficiaría a su pueblo.
Por eso, cada obra y cada proceso en el que participó representa mucho más que un resultado material: representa años de esfuerzo, organización y lucha comunitaria.
Hoy, la Comuna Casco Valenzuela despide a uno de sus hijos y guarda su nombre en la memoria colectiva.
Gracias, don Eliecer, por servir, por luchar y por enseñarnos que una comunidad se construye con trabajo, unidad y compromiso.
Su historia forma parte de la historia de nuestra comuna.
Su obra permanece.
Su ejemplo continúa.
Y su legado seguirá vivo en las futuras generaciones.
ELIECER IMBAQUINGO ANRANGO
Un líder de ayer, un ejemplo para hoy y un legado para las futuras generaciones. 🕊️🌿