22/09/2026
Esta reflexión pertenece a un familiar directo de una persona joven con Alzheimer que forma parte de nuestro centro. Compartimos sus palabras porque ponen voz a una realidad que muchas familias viven cada día y porque creemos que escuchar a las familias también es una forma de dar visibilidad al Alzheimer.
La esperanza del 27 %.
Ayer fue el día mundial del Alzheimer. Desde hace más de 30 años se celebra en esa fecha este día para dar conocimiento y visibilidad a una enfermedad aún sin remedio.
Hubo acontecimientos informativos y reivindicativos en Fuengirola, en Málaga, en España y en todo el mundo.
Estas reivindicaciones tienen además un halo de esperanza por primera vez en 120 años de investigación sobre la enfermedad, esperanza que viene de la mano de nuevos medicamentos que ya demuestran frenar su avance hasta en un 27 %. Los tratamientos no curan, tienen posibles efectos adversos, pero son la primera esperanza en más de un siglo.
Ayer los periódicos, las radios y las televisiones se hicieron eco de este acontecimiento mundial.
Hoy es el día mundial sin coche, celebramos y queremos movernos sin vehículo, así reducimos el impacto de los humos a la atmósfera; hoy nos olvidamos un poco, o mucho, del Alzheimer.
Un 27 %. Reducir el impacto de esta enfermedad en esa cifra ¿es mucho o es poco? ¿es suficiente para invertir recursos económicos en los tratamientos? No hace falta que preguntemos a los familiares de enfermos de Alzheimer. También podemos preguntar a algunos de estos enfermos, a los que aún les alcanzan las facultades para entender la cifra, para reflexionar sobre ella, y para expresar lo que sienten al respecto. Yo ya imagino la respuesta a esa pregunta. Yo sé la respuesta porque soy uno de esos familiares.
Las enfermedades son estados de alteración en el funcionamiento normal del organismo que causan síntomas físicos, mentales o sociales. Lo dice la OMS. Las epidemias son enfermedades que afectan a un grupo importante de personas.
Ayer creía, y hoy creo, que también habrá que ponerle nombre a este tipo de enfermedades, como el Alzheimer, que afectan al enfermo y a su entorno cercano, generalmente a la familia.
El enfermo pierde sus facultades, físicas y mentales, las pierde para no volver a recuperarlas nunca más. No es una fractura que se cura, no hay antibióticos para eliminar la infección, no es una dolencia que se estanque y con la que se pueda convivir amablemente.
El Alzheimer destruye. Destruye al enfermo física, mentalmente, emocionalmente. Borra su personalidad, a veces la transforma, el enfermo muta hacia otro ser con la misma cara.
Y destruye a la familia. Vemos a nuestro enfermo querido y nos recuerda a la persona que fue y a la que cada vez menos se parece. Y a la que ya nunca volverá a ser.
Un 27 %. Merece invertir recursos económicos por ese 27 %.
El tratamiento existe, está aprobado por la Agencia Europea del Medicamento y por la Agencia Española del Medicamento. Solo falta que el Ministerio de Sanidad proponga y apruebe financiar los tratamientos para que sean accesibles a TODOS los enfermos de Alzheimer que se puedan beneficiar de ellos.
Y al parecer, en este aspecto, la mayoría de los grupos políticos parlamentarios están de acuerdo. Un 27 % no es suficiente, no es importante.
No están de acuerdo conmigo, que soy familiar de enfermo de Alzheimer.
Un 27 %. Podemos imaginar el impacto de una subida del 27 % en el precio del aceite de oliva, de la gasolina o del pescado.
Mejor no imaginemos un incremento del 27 % en nuestros impuestos, por cierto, con los que se pagarían los tratamientos.
Un enfermo de Alzheimer dejará de sonreír un 27 % antes, dejará de acudir al club de lectura un 27 % antes, dejará de bajar escaleras con seguridad, de comer solo y de contener sus evacuaciones, un 27 % antes de tiempo. Por dinero, por nuestro dinero, por decisiones políticas.
Hoy es el día sin coche en el mundo, mañana es el día mundial contra la explotación sexual. Vergonzosa civilización ésta a la que pertenezco. Luchemos contra esta pandemia social.
Pero hoy y mañana nuestros enfermos de Alzheimer siguen sufriendo el avance inexorable de la enfermedad, sin la esperanza de ver reducido ese avance en un 27 %.
No nos rendimos, no nos conformamos, cada día vamos a ser un 27% más fuertes y decididos.
22 de septiembre de 2026.