08/10/2026
Tribuna: “Colegio Margaret Thatcher, todo mal”
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La historia del colegio Margaret Thatcher del distrito de Barajas es uno de los mejores ejemplos de las políticas del Partido Popular en la Comunidad de Madrid y del desastre de su modelo político y de gestión de lo público.
El colegio que abrió sus puertas para el curso escolar 2015/2016 llegó con dos años de retraso y es que para el curso 2013/2014 al colegio Nuevo Barajas (como se llamaba oficialmente por aquel entonces) ya se le asignaron alumnos y profesores cuando por entonces sólo era un solar y un código numérico en lo administrativo, durante ese año los alumnos tuvieron que ser escolarizados provisionalmente en el cercano colegio público Calderón de la Barca.
La Comunidad de Madrid aseguró entonces que para el siguiente curso el colegio estaría construido y operativo, sin embargo a los meses tuvo que informar que las obras no estarían finalizadas a tiempo por las “dificultades técnicas” de la empresa concesionaria.
La estrambótica excusa que dio la empresa y de la que se hizo eco la Consejería de Educación era que las obras se habían parado tras recibir la constructora una comunicación de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea que le impedía usar una grúa móvil sin un permiso que se estaba gestionando, la propia constructora Editec llegó a decir que la policía aeroportuaria detectó que se había superado el espacio aéreo.
Tan estrambótico como incierto claro, la empresa tenía problemas económicos y abandonó las obras; tras ello se rescindió el contrato y la Comunidad de Madrid tuvo que licitar de nuevo la obra para esta vez sí para finalizar la primera fase del colegio.
¿Os suena de algo?
Para entonces los alumnos llevaban ya dos años alojados “provisionalmente” en el Calderón de la Barca, dos años de incertidumbre, ninguneo y escasa información por parte de la Comunidad de Madrid.
Esto llevó a que un grupo de madres y padres constituyeran allá por 2014 el AMPA, que como ellos mismos apuntaban “debe ser el primer caso de un AMPA constituida antes que el colegio estuviera terminado”.
Para aquel entonces el nombre del “CEIP Nuevo Barajas” había desaparecido para pasar a llamarse “Margaret Thatcher”, un capricho de Lucia Figar del Partido Popular en su cruzada contra la educación pública, a pesar de las repetidas peticiones de la comunidad escolar y diferentes partidos políticos por cambiarle el nombre.
El colegio, que se construye por el nefasto sistema iniciado por Esperanza Aguirre de la construcción “por fases” que cuenta como centro educativo acabado aquel en el que hay aulas habilitadas, aunque no estén terminados el patio del recreo, el gimnasio o la sala multiusos exigidas por la legislación, es un modelo que eterniza la construcción de los centros educativos, como él es caso del quasi gafado colegio Margaret que a día de hoy sigue sin finalizarse.
Siguiendo con su historia, en 2019, cuatro años después de su apertura se creó la fase “dos” que incluyó nuevas aulas y espacios para poder desarrollar la educación primaria pero siguió sin finalizarse.
En 2020 con la situación provocada por la pandemia del Covid19 la Comunidad de Madrid decidió instalar provisionalmente unos módulos prefabricados en multitud de centros escolares, que en el colegio Margaret se convirtieron en permanentes y más de cinco años después ahí siguen… el problema residía en que el colegio lo que necesitaba (y necesita) era finalizar su construcción.
Pasados unos años, en 2024 la Comunidad de Madrid anunció la construcción de la tercera y última fase del colegio y por fin finalizar su construcción, al tiempo que los primeros alumn@s del colegio iban finalizando esta etapa escolar sin verlo finalizado y sin “disfrutar” de espacios tan fundamentales como un gimnasio.
Por fin hace unos meses comenzó la construcción de la tercera y última fase con un presupuesto de 3.429.099,76€ conllevando la construcción de cuatro aulas de infantil, siete aulas de primaria, tres aulas específicas, un aula de recursos y un gimnasio.
Pero de nuevo el modelo y la gestión del Partido Popular acaba haciendo aguas y el pasado mes de julio la empresa concesionaria abandonó la construcción de la última fase del colegio.
Una vez más el colegio se queda sin finalizar y de nuevo vuelve la incertidumbre, el ninguneo y la nula información por parte de la Comunidad de Madrid que esta vez no ha informado a las familias de la paralización de las obras hasta el comienzo del curso este mes de septiembre.
Un abandono de las obras para las cuales la Comunidad de Madrid no ha puesto una solución inmediata ni para retomarlas, ni más grave aún para garantizar la seguridad del alumnado que convive con una obra paralizada.
Lamentablemente la pesadilla sine die de la construcción del colegio aún no ha finalizado.
Tribuna. Daniel Sánchez García
Portavoz de Más Madrid en la Junta Municipal de Barajas.
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