17/10/2026
Juan Vivas tiene un serio problema para encajar en el tópico del político: es un hombre genuinamente bueno. Tiene la humildad de quien no necesita recordar su cargo y el cariño de su gente, que no viene incluido en el nombramiento. Su cara radiante al recibir al Rey decía más que muchos discursos. Qué alegría reencontrarme con él en el Foro Económico Español en Ceuta. Gracias, Pedro J. Ramírez y Cruz Sánchez de Lara, por renovar cada año esa cita y ese compromiso con la ciudad.
Y ahora, lo que no te cuentan de Ceuta.
Su belleza, su luz, sus muchas raíces. La hospitalidad de los caballas, que consiguen que te preguntes por qué has tardado tanto en volver. Y su valentía: la de seguir sacando adelante su ciudad en días difíciles, sin que el miedo se quede también con su alegría.
Aquí, querer a España tiene la intensidad de quien escucha demasiado a menudo que su propia casa está en discusión. El empeño de los que conjuran y desoyen la amenaza constante, los que guardan y sienten porque son nuestras fronteras.
Merecen sentirnos cerca.
Cuando las circunstancias lo permitan, pongamos Ceuta entre nuestros próximos destinos. Paseemos sus calles, compremos en sus comercios, disfrutemos de su mesa, porque el patriotismo también puede reservar mesa.
Hay una ciudad preciosa detrás de los titulares. Y gente a la que debemos mucho más que un titular de solidaridad.
¡Qué vivan los caballas!