Durante años a Rodrigo Rato le llamaron el milagro económico siendo un desastre económico que acabó condenado por corrupción. A Feijóo ahora le llaman el moderado y también acabará siendo lo contrario.
En el PP son expertos en utilizar seudónimos para tapar lo que realmente son.
El gobierno se asienta en dos cosas: refrenar y engañar. El mal de esos términos cubiertos de lentejuelas es que no refrenan ni engañan. Emborrachan, cuando mucho, y eso es otra cosa.
Si algo odio, es a un reformador. Un reformador es un hombre que ve los males superficiales del mundo y se propone curarlos a gravando los fundamentales. El médico trata de adaptar el cuerpo enfermo al cuerpo sano; pero nosotros no sabemos lo que está sano o enfermo en la vida social.
El mundo es de quien no siente. La condición esencial para ser un hombre práctico es la ausencia de sensibilidad. Toda acción es, debido a su naturaleza, la proyección de la personalidad sobre el mundo exterior y, como el mundo exterior está en grande y principal parte compuesto por entes humanos, se deduce que esa proyección de la personalidad es esencialmente el atravesarnos en el camino ajeno, el estorbar, herir y aplastar a los otros, conforme nuestro modo de hacer.
Para hacer es, pues, preciso que no nos figuremos con facilidad a las personalidades ajenas, a sus dolores y alegrías. Quién simpatiza se para. El hombre de acción considera al mundo exterior como compuesto exclusivamente de materia inerte –o inerte en sí misma, como una piedra sobre la que pasa o aparta del camino, o inerte como un ente humano que, porque no puede oponer le resistencia, lo mismo da que sea hombre o piedra, pues, como a la piedra, o se le ha apartado o se ha pasado por cima de él.
El ejemplo máximo del hombre práctico, porque reúne a la extrema concentración de la acción con su extrema importancia, es el estratega. Toda la vida es una guerra, y la batalla es, pues, la síntesis de la vida. Ahora bien, el estratega es un hombre que juega con las vidas como el jugador de ajedrez con las piezas del juego. ¿Qué sería del estratega si pensase que cada lance de su juego lleva la noche a mil hogares y la congoja a tres mil corazones?¿Qué sería del mundo si fuésemos humanos? Si el hombre sintiese de verdad, no habría civilización. Todo hombre de acción es esencialmente animoso y optimista porque quien no siente es feliz.
A la regencia pertenece la insensibilidad. Gobierna quien es alegre porque para ser triste es preciso sentir. #PessoaToday