es una pequeña empresa local ubicada en Es Migjorn Gran, un municipio situado en el centro-sur de la isla de Menorca. Fundada en el años 1998 por los socios menorquines Miguel Pascual y Bosco Moll, se dedicada casi exclusivamente a la elaboración, venta y distribución de abarcas menorquinas, el calzado tradicional de Menorca que cautiva a toda persona que visita la Isla Mágica, y que rara vez se va sin llevarse un par a casa. La combinación de fabricación artesanal y nuevas tecnologías que utiliza nuestra empresa, dan como resultado unos modelos de abarcas menorquinas tradicionales a la vez que innovadoras. Al ser una empresa de fabricación propia, permite elaborar el calzado a la medida del cliente, ofreciendo una gran diversidad de modelos y colores a elegir. Además, el distintivo de Producte de Menorca de nuestras abarcas menorquinas garantizan su calidad y su total autenticidad geográfica. Antiguamente era el zapato utilizado por la población rural de la isla, ya que era fuerte y adaptable al campo menorquín. Se fabricaban con los materiales que se tenían más a mano: las pieles de ganado. Con la llegada del automóvil se utilizaron las ruedas viejas para confeccionar la suela y el resto de la abarca menorquina se seguía elaborando con cuero de cerdo o de buey, por lo que sólo existían en el color original de la piel. Actualmente se confeccionan abarcas menorquinas de todos los colores y con diseños muy variados. Generalmente se fabrican con cuero o piel de vacuno, aunque también se pueden elaborar con tela, esparto o trenzado de rafia, mientras que la suela es de caucho, siempre siguiendo la tradición al más mínimo detalle. Se fabrican a partir del número 18 y las tallas más pequeñas llevan una suela microporosa (goma inyectada en aire) para que sean más ligeras. En los últimos años, la popularidad de las abarcas menorquinas ha aumentado de forma considerable, por ser un calzado resistente, ligero y cómodo. Hecho que ha provocado la aparición de imitadores contra los que lucha la Asociación de Fabricantes de Calzado de Menorca y el Consell Insular, a partir de la creación del distintivo de Producte de Menorca que protege la avarca tradicional fabricada en la isla.