12/10/2026
«No parece que tenga discapacidad.»
Y quizá ahí está una parte del problema. No todas las discapacidades se ven. Hay personas que caminan, trabajan, estudian, sonríen, salen, hacen planes… y también necesitan apoyos.
Dolor crónico. Salud mental. Autismo. Enfermedades neurológicas. Discapacidad intelectual. Fatiga. Dificultades cognitivas.
No cuestionamos unas ayudas: las gafas, un bastón, una silla de ruedas... Pero cuando el apoyo llega en forma de medicación, adaptaciones, acompañamiento, descansos o determinadas rutinas, la mirada cambia.
¿Por qué?
Quizá no necesitamos aprender a reconocer todas las discapacidades. Quizá necesitamos cambiar la mirada: pasar de la discapacidad a la convivencia.
Como en El Principito: «Lo esencial es invisible a los ojos.»
También pueden serlo muchas de las necesidades que acompañan a una persona. No todo lo que alguien necesita tiene que ser visible para ser legítimo.