21/11/2025
‼️POSICIONAMIENTO DE LOS GUARDABOSQUES DEL AREA NATURAL PROTEGIDA DE LA SIERRA DE LOS AGUSTINOS RESPECTO AL PROYECTO DEL ACUEDUCTO - ‼️
A las Autoridades y la sociedad en General
En el ánimo de contribuir a la discusión pública y la participación comunitaria en las políticas ambientales. Hemos decidido emitir un posicionamiento con respecto al proyecto del acueducto Solís-León. Después de investigar a fondo y Habiendo consultado la información que se ha hecho pública al respecto, nuestra posición es de rechazo a dicho proyecto. Pues a nuestro parecer, este tipo de proyectos de infraestructura hídrica no hacen sino perpetuar modelos de expansión industrial y urbana, de depredación ambiental y precarización de las comunidades situadas en las periferias de los núcleos metropolitanos.
Quienes vivimos y trabajamos en los bosques, en los márgenes de los ríos y en las comunidades que dependen directamente de los ecosistemas, no podemos estar de acuerdo con la construcción del Acueducto Solís-León. No se trata de estar en contra del acceso al agua; al contrario, entendemos su importancia. Pero también sabemos que el desarrollo no puede seguir construyéndose a costa de la naturaleza, de los territorios rurales y de la vida silvestre que sostiene todo lo demás.
-Porque los ecosistemas ya están bajo presión
La misma MIA reconoce que los municipios del corredor industrial han perdido entre 60 % y 80 % de su cobertura vegetal original. Esto ya afecta el ciclo hidrológico, la recarga de acuíferos y la salud del suelo. Ante un escenario así, añadir infraestructura de casi 200 km más significa profundizar un modelo que ha llevado a la sobreexplotación y al deterioro ambiental, no corregirlo.
-Porque altera corredores biológicos y rompe conectividad ecológica
El trazo del acueducto, aunque se coloque "en zonas ya impactadas", cruza territorios que funcionan como corredores naturales para la fauna, sobre todo para especies que dependen de vegetación aislada, bordes de caminos y parches remanentes. Para la fauna silvestre, el ruido, la vibración, la maquinaria, el movimiento de tierra, y después las estructuras permanentes, se traducen en fragmentación del hábitat, desplazamiento forzado y pérdida de conectividad, afectando ciclos de reproducción, migración local y búsqueda de alimento.
-Porque la obra sí genera impactos significativos, aunque la MIA minimice su alcance
El propio documento reconoce que habrá: contaminación y compactación de suelo, generación de lodos del proceso de potabilización, polvareda a lo largo de casi 200 km, ruidos, vibraciones y emisiones, modificaciones al paisaje, y afectación inevitable al uso del suelo.
Como guardabosques sabemos que el suelo y la vegetación no son "elementos reemplazables". La pérdida de capa vegetal, de microhábitats y de estructura natural implica años o décadas de recuperación que un plan de mitigación no puede acelerar mágicamente.
-Porque el río, la presa y las comunidades rurales serán quienes carguen el costo
Aunque la obra asegura que no habrá desmonte, quienes cuidamos el territorio conocemos la realidad: siempre hay afectación, camiones, excavaciones, estabilización de taludes, desvíos temporales, instalación de tubería de grandes dimensiones y obras de toma implican intervención profunda. Además, extraer más agua de un sistema ya presionado afecta directamente a las comunidades aguas abajo, a los agricultores locales, a la fauna acuática y a los humedales y riberas que dependen de ese régimen de caudal.
-Porque se prioriza el abastecimiento urbano-industrial sin un verdadero plan de restauración
No estamos en contra del abasto a las ciudades; somos parte del mismo estado y del mismo ciclo ecológico, pero es evidente que:
No hay un programa serio de recuperación de acuíferos,
No existe una estrategia integral de restauración forestal masiva,
No se aborda la ineficiencia del uso agrícola del agua,
Ni se cuestiona el modelo industrial que consume enormes volúmenes.
No podemos apoyar una obra que sólo mueve el agua de un lugar a otro sin resolver la raíz del problema.
-Porque se repite un patrón: sacrificar lo rural para mantener el crecimiento urbano
descontrolado
Como guardabosques vemos cada día cómo crecen las manchas urbanas, las industrias y los desarrollos sobre antiguos bosques y llanos. Y ahora se nos pide entregar también nuestra agua, nuestra estabilidad
ecológica y nuestros corredores biológicos para sostener un
crecimiento que no ha sido sostenible.