17/09/2026
El balcón del poder: Abelina López desafía al tiempo y a su propio partido
La noche del Grito no solo desenterró los mitos de la independencia; en Acapulco, resucitó fantasmas políticos. Abelina López Rodríguez, la alcaldesa con licencia que muchos daban por replegada, reapareció de forma impensable. Se le vio en el palco de honor, flanqueando a la alcaldesa interina Leticia Lozano Zavala.
En la política de las formas, una foto así nunca es un accidente; es un manifiesto.Esta aparición ocurre bajo la sombra de la rebelión. Abelina aún digiere la fractura tras criticar abiertamente la bendición de Morena a Beatriz Mojica para coordinar la Cuarta Transformación en el estado. Por eso, su sonrisa desde las alturas no era de festejo, sino de advertencia.
El mensaje cifrado que viaja rumbo a las elecciones de 2027 es nítido: aunque jure que no volverá al sillón municipal, el Ayuntamiento sigue respondiendo al compás de su batuta. El Grito fue solo el ensayo general.
Hay una ironía casi poética en la escena. La fiesta que celebra el fin de los virreinatos y los linajes heredados sirvió de escenario para que una líder reclamara su derecho de picaporte y feudo.
Sin justificación oficial para su asistencia —porque en la alta política la explicación sobra—, Abelina demostró que la forma sigue siendo fondo.
Si Morena se confía y no calcula la cuadratura de este círculo, la alcaldesa con licencia bien podría arruinarles la fiesta mucho antes de lo planeado. Hay Abelina para rato, y su sombra es larga.