17/09/2026
Cuando alguien nos dice: “debieron estar más atentos a sus hijos”, “debieron saber con quién se juntaban” o “por permitirles malas amistades ahora están viviendo esto”, está colocando la responsabilidad en el lugar equivocado.
Las familias tenemos responsabilidades, por supuesto. Por eso desde Proyecto de Búsqueda Guanajuato trabajamos también en talleres, pláticas, prevención y reconstrucción del tejido social. Creemos profundamente que debemos recuperar nuestras comunidades, fortalecer a nuestras familias y generar entornos más seguros para nuestras niñas, niños y jóvenes.
Pero una cosa es hablar de prevención y otra muy distinta es culpar a las víctimas y a sus familias por una desaparición.
Nadie tiene derecho a desaparecer a una persona.
Y cuando las desapariciones dejan de ser hechos aislados y se multiplican en nuestras comunidades, tenemos que mirar también hacia las instituciones encargadas de prevenir, investigar, buscar y garantizar justicia. La impunidad permite que quienes cometen estos delitos crean que pueden seguir haciéndolo sin consecuencias.
Nosotras no elegimos convertirnos en buscadoras. Somos familias que, además de sufrir la desaparición de un ser querido, tuvimos que aprender a buscar, acompañar, exigir, estudiar expedientes, recorrer campos y tocar puertas que muchas veces permanecen cerradas.
Por eso rechazamos la idea de que “algo habrán hecho” o de que “sus familias no los cuidaron”. Ese pensamiento solamente revictimiza y crea una falsa sensación de seguridad: creer que la desaparición únicamente les ocurre a determinadas familias o a determinadas personas.
Hoy somos nosotras quienes buscamos.
Mañana puede ser cualquier familia.
Por eso nuestra lucha no es solamente por nuestros desaparecidos. También es para que ninguna otra madre, padre, hermana, hermano, hija o hijo tenga que aprender a buscar a quien ama.
La reconstrucción del tejido social es responsabilidad de todas y todos; prevenir la violencia también requiere comunidad. Pero garantizar seguridad, realizar búsquedas efectivas, investigar los delitos, sancionar a los responsables y combatir la impunidad son obligaciones que no pueden trasladarse a las familias.
No nos culpen por buscar a nuestros hijos, hijas, hermanos y familiares.
Preguntémonos mejor qué tenemos que hacer, como sociedad y como instituciones, para que nadie más desaparezca.
Proyecto de Búsqueda Guanajuato A.C.