22/09/2026
EQUINOCCIO DE OTOÑO, fenómeno astronómico que marca la transición del verano al otoño en el hemisferio norte y que, además de su importancia científica y cultural, representa un momento significativo para reflexionar sobre la estrecha relación entre los ciclos naturales, el campo y las actividades productivas.
En el equinoccio de otoño, el día y la noche tienen una duración prácticamente similar. En 2026, este fenómeno ocurre el 22 de septiembre en México, dando paso a una etapa del año caracterizada por una disminución gradual de las horas de luz y cambios en las condiciones ambientales.
La relación entre los ciclos naturales y la agricultura ha acompañado a las sociedades desde tiempos ancestrales. En México, los cambios estacionales han servido como referencia para organizar las actividades del campo y aprovechar de manera adecuada las condiciones de cada periodo.
Para el sector agrícola, la llegada del otoño representa una etapa de transición entre ciclos productivos. En distintas regiones del país coincide con la cosecha de cultivos del ciclo primavera-verano, como maíz y frijol, y con la preparación del suelo y establecimiento de cultivos del ciclo otoño-invierno, de acuerdo con las condiciones de cada región.
Por ello, esta temporada es una oportunidad para reflexionar sobre la importancia de conocer los ciclos naturales para planificar la siembra, preparación del suelo, manejo de cultivos y cosecha, considerando factores como temperatura, humedad y disponibilidad de agua.
Para la DGETAyCM, esta fecha permite vincular el conocimiento científico con los saberes y prácticas del campo mexicano. Desde la educación agropecuaria, tecnológica, forestal, ambiental y de las ciencias del mar, nuestras comunidades educativas pueden analizar cómo los cambios estacionales influyen en los ecosistemas, los cultivos, los recursos hídricos y las actividades productivas.
El otoño nos recuerda también que todo ciclo tiene momentos de preparación, crecimiento, cosecha y renovación; conocerlos permite trabajar de manera responsable con la naturaleza y fortalecer una educación vinculada con nuestro territorio.
“Cuando comprendemos los ciclos de la naturaleza, aprendemos a sembrar con conocimiento, cosechar con responsabilidad y cuidar el futuro de nuestra tierra.”