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11/02/2026

Un antiguo poema para ustedes llamado:

Es sólo un hombre enamorado y solo

En la ancha vena del rió, malherida
un sólo corpúsculo vive: es mi alma,
gota de estrellas sobre mar en calma
como quebranto en las rocas, aterida

es un canto que estalla en el abismo,
con mil gargantas de cristal y acero,
cruel bancarrota con mi cuenta en cero
y en las manos, pedazos de mi mismo

es humana su forma incandescente,
que al llegar la noche enciclopédica,
congela en la mía su mano angélica
y siembra un haz de luz iridiscente,

es un amante encadenado y ciego
que en la riada se aferra a tu mirada,
y en el caudal que cae sobre tu espalda
se amarra el cuello y ledo salta al fuego

es mi alma con la tuya entrelazada,
que volátil se prende de tu beso
para dormir entre tus sueños preso
o morir en tu fuente embelezada,

es cometa trasnochado e impaciente
que cruza el universo de tu cuerpo
y en la estela encendida de tu s**o
goa la voz y abandona la simiente

es también vino entre tus dulces labios
y agua que brota de tus pechos de oro,
cocaví y almendra, miel, tropo y tesoro,
como un septiembre entre tus brazos sabios

es un mito y su misterio inexcrutable,
es noche universal y galopante,
apocalíptica visión errante
del siglo que se cierra indescifrable

es Dios, hombre y mujer, es todo, todo,
animal y piedra y árbol, alto cielo,
es nube blanca congelada, hielo,
estrella y cometa, estepa y lodo,

y todo él, con fuego y llama aleja
el cúmulo aprisionante de su ojo
que en tupido cieno, agua y vil rastrojo
la fría mente en tornasol nos deja

y como flor humilde del cerezo
el espíritu ya levanta el vuelo
y se acerca venturoso al cielo
en el éter efímero de un beso

y es la pasión exhausta de una noche
por entre el centro mismo de tu templo
por entre las ramas pétreas de tu s**o
voy dejando cansancio en mi derroche

como un capitán bravío arriba al polo
llegaré al nicho de tu amor en vela,
y dirán de esa inmaculada entrega
es solo un hombre enamorado y solo

de la luna que luce esplendorosa,
que ilumina mi rostro con dos trazos
y eclipsa el corazón a pincelazos
como el amor se incendia con la ros

Sergio Hernández Gil (tobegio)
2010

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29/11/2024

Poder Imperial.

Por Sergio Hernández Gil
Los poderes imperiales se desbordan. El conflicto generado por Canadá respecto a su alianza con Estados Unidos y México es un retrato vivo del impacto de las competencias internas por el poder en cada uno de los tres países.

Al parecer en México la llamada oposición ha sido ridiculizada al borde de la extinsión y su único argumento, que no propuesta ni sugerencia, es culpar al gobierno de autoritario. Pero el ridículo lo han generado ellos mismos, con los argumentos de Lilly Téllez y el llamado del desesperado Marko Cortés a la intervención en México, con pretexto de perseguir al narcotráfico.

Mientras esto sucede, en Canadá se descubrieron sendos laboratorios para procesar fentanilo, equipados con última tecnología para la producción de esas sustancias tóxicas, dr**as que representan aproximadamente 1,500 millones de dólares a costo del producto en las calles, de acuerdo a los registros de producción de solo uno de los laboratorios. Un negocio redondo.

El descubrimiento de decenas de laboratorios de fentanilo, como en Vancouver, el más grande de todos, da cuenta de que ahí se ha asentado desde hace décadas una gran célula delictiva que controla el mercado en Canadá y envía toneladas de ésta y otras dr**as a Estados Unidos. ¿Sabía ya el gobierno de Estados Unidos de la existencia de esos laboratorios? Yo creo que sí, pero los cubrían los primeros ministros estatales canadienses, especie de gobernadores o presidentes municipales en México, y tal vez hasta el propio Justin Trudeau.

Donald Trump, al que llaman ya presidente sin que oficialmente aún lo sea. Pero bueno, parece que ya gobierno y pueblo estadounidense y el actual presidente Joe Biden, en su ocaso, están acostumbrados a que Trump anticipe decisiones y violando todo protoclo político mantenga conversaciones con mandatarios de Canadá y de México. Ello porque el futuro presidente anunció que el primer día de su mandato impondría aranceles a los productos que importen de México y Canadá.

Por esos mismos días Justin Trudeu y gobernadores o primeros ministros de las provincias canadienses emprendieron una campaña contra México, pidiendo su expulsión del T-MeC porque a través de México llegaban productos chinos.

A ello, de forma ridícula, en la CDMX se ordenó un operativo policial, incluso con personal de la Guardia Nacional, en una plaza de computación, donde vende refacciones y aparatos de origen Chino. Con ello no se va a terminar la relación con China y si lo que quisieron demostrar a Trump es que en México se combate el comercio chino pienso que fracasaron. Es lo mismo que hizo Trudeau al desmantelar los megalaboratorios de fentanilo y otras sustancias mortíferas ante la amenaza de Trump de imponer aranceles.

Por supuesto en la mañanera, la presidenta Claudia Sheinmub emprendió la defensa del acuerdo comercial demostrando que las pérdidas económicas afectarían a los tres países y dio a conocer un escenario sobre las repercusiones que la imposición arancelaria traería a las empresas estadounidenses de la rama automotriz más importantes que operan desde México, lo que ocasionaría mencionó el Secretario de Economía, Marcelo Ebrard, la pérdida en Estados Unidos de al menos 400 mil empleos y el incremento de los automóviles Pick Up en al menos tres mil dólares, especialmente porque casi el 80 por ciento son producidas en nuestro país.

En Canadá se aproximan también elecciones. Ante sugerencias y rumores en los pasillos del poder en el país del norte Justin Trudeau ha respondido que no dimitirá y que por el contrario se presentará para la reeleción por el Partido Liberal que tendrán lugar a finales del próximo año, ello ante el hecho de que unos 20 diputados de su partido ha solicitado abiertamente su dimisión para el 28 de octubre pasado, lo que no sucedió, pero que ahora ante los desaciertos del sonriente primer ministro pueden revivir esas solicitudes y exigir nuevamente que Trudeau dimita, especialmente por la “falta de acción” ante la migración y las dr**as.

¿Qué sucederá de aquí al 20 de enero, fecha en que Donald Trump asume la presidencia de los Estados Unidos de América?

No lo sabremos porque antes de esa fecha el virtual presidente estadounidense no puede lograr acuerdos, aunque sí realizar anuncios espectaculares como el de desatar una guerra de aranceles. Todos perderíamos, dijo la presidente Claudia Sheinbaum.

17/11/2024

De pronto me vi rodeado de Elfos qué hablaban con voz de niños en un raro idioma que no entendía pero que hacían preguntas sobre mi conducta este año... no supe mentir y les dije ¡EXCELENTE!

07/12/2022

EL AÑO DE LA PANDEMIA
La vida es sueño
LA CASA
A lo lejos, casi en el horizonte, puedo vislumbrar –entre nubes-- una columna de humo que emerge en pequeñas volutas de una pequeña casa de madera. Estoy sentado en lo alto de una montaña. Desde aquí miro como se unen los azules del cielo y el lago, divididos apenas por una casi imperceptible línea horizontal. A la izquierda, bordeando la ribera del río que alimenta esa imponente masa de agua, se ve un camino serpenteado que conduce a la cabaña. Seguramente tendrán que pasar varias horas antes de poder llegar a ella, así que emprendo la caminata bajando por entre los pedruscos hasta alcanzar una angosta avenida ensombrecida por dos gigantescas columnas de pinos. Entre matorrales es posible distinguir algunos animalillos del bosque: conejos silvestres, ardillas, algunos castores y a lo lejos un par de venados, solo que son grises. Llego hasta la orilla del lago, donde un par de pescadores, campesinos del lugar, recogen una red de la que extraen una buena pesca. El sol se ha levantado en todo su esplendor y provoca que mi rostro derrame algunas gotas de sudor. Estoy ya casi por llegar y veo más cerca la cabaña. Distingo a su alrededor una cerca blanca. En el porche hay una mecedora y en ella un anciano sentado, semidormido, con una p**a casi apagada en la mano. Casi al llegar, el camino está tapizado de piedras de río, semiplanas ya por el desgaste producido por el rodamiento de los carruajes. Me doy cuenta ahora que es una época diferente a la mía. Creo que estamos a principios del siglo XX. Alcatraces y rosas rojas, entremezcladas, rodean la casa azul, que contrasta con el verde brillante del paisaje que la rodea. Subo los tres escalones de la entrada principal, cuya puerta, semiabierta, deja entrever una estancia iluminada por la luz que penetra a través de grandes ventanales. Del lado izquierdo, luego de un breve pasillo, hay una puerta que conduce a una cocina amplia, de cuyas paredes penden sartenes y jarras de cobre. Una mujer cocina sobre una estufa de carbón. Está preparando pescado asado y hay una olla de la cual brota v***r, está hirviendo agua, quizá para un caldo o una sopa. Paso de largo y en la estancia veo a dos jóvenes, un chico y una chica, quizá algo mayores que adolescentes, que animadamente conversan. Cuando entro, ambos voltean hacia mí, la joven, que lleva una larga falda color ocre, corre hacía mi y me besa en la mejilla mientras él, a lo lejos me saluda con la mano, está sonriendo. Al fondo hay un comedor, sobriamente decorado. El color rojizo de sus vetas me hace pensar que se trata de madera de cedro. La mesa está puesta, pero no hay nadie más. Subo por una escalera angosta, quizá muy pronunciada. Hay un pasillo que comunica a tres habitaciones. En la pared del lado derecho, un gran espejo, tamaño natural, con un gran marco de latón. Yo no me veo reflejado, pero veo otras imágenes de mujeres que no están en ese momento conmigo, entre ellas mi esposa. En la primera, pequeña, hay un ropero cerrado con llave, un secreter con más de cuarenta cajones (cuento veinte del lado izquierdo), de todos tamaños y formas, y una pila de cartas amarradas por un listón azul. Una cama juvenil y una pequeña ventana que da a la parte posterior de la casa, desde la cual también es posible percibir el lago y el bosque que le rodea. En la del centro, cuya puerta tengo que abrir para entrar, veo una gran cama matrimonial al pie de una ventana, que también da al lago y al bosque. Tiene cortinas de gasa transparente y parece que en ella no hubiera dormido nadie hace mucho tiempo. Respiro profundamente y siento el aroma de la madera que penetra hasta mis sienes. Oigo a Elvis cantando Stand by me. Salgo al pasillo y voy a la habitación del fondo. Entro directo hasta una cómoda. Abro el cajón superior derecho: hay cartas, muchas cartas, una mascada de seda rosa, postales, fotografías de familia y libros, muchos, no sé como entraron ahí, pero ahí están. Del lado izquierdo, en el cajón, sólo encuentro arañas y bajo su tela, una llave, que no sé de donde es. Siento frío y vuelvo al pasillo. El corazón late aceleradamente. Hay otra escalera pequeña, vertical casi, que me lleva a una buhardilla. Las ventanas están abiertas y penetra un aire refrescante que apacigua un poco el calor del verano. De pronto supe que era verano. Es como una alacena donde hay trebejos y cosas nuevas. Veo una caminadora ¿en ésta época?, pero es el segundo signo que me habla de dos vidas distintas, o de una misma alma en dos épocas. Hay también una rueca y un telescopio. Seguramente los habitantes de esta casa gustan de mirar al cielo, en especial la luna y las estrellas. Entonces te veo, flotas como un fantasma, y comprendo que tú también me has abandonado. Cuando salgo, veo al anciano, tiene mi rostro, pero es el cuerpo de mi padre. De pronto aparece el Canelo, mi perro Setter Irlandés, que tuve en mi juventud. Ladra y revolotea alrededor mío, ladra y revolotea por el jardín. Voy de camino a mi montaña.
-o0o-

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