07/10/2026
El 7 de octubre de 1810, María Catalina Gómez, quien vivía en Acámbaro, informó a Miguel Hidalgo que había ordenado la aprehensión de una comitiva realista proveniente de la ciudad de México y que pasaba por aquel poblado con rumbo a Valladolid para arremeter contra los insurrectos. Además de dar aviso sobre la captura efectiva de algunos realistas, mencionó que de parte de la insurgencia “no se derramó una gota de sangre, y por la de ellos todos quedaron gravemente heridos”.
Pese a ello, María Catalina pidió tratar a los realistas humanamente y atender las heridas que pudieran tener. También hizo saber al líder insurgente lo siguiente: “Yo quedo gloriosamente satisfecha con haber manifestado mi patriotismo, y deseosa de acreditar a Vuestra Excelencia los sentimientos de amor y respeto que tengo a su persona”.
Fuente: Genaro García, Documentos históricos mexicanos…, t. V, México, INEHRM, 1985, p. 303 y Luis Mota Maciel, Acámbaro y el Ejército Insurgente de Hidalgo, México, Archivo General del Estado de Guanajuato, 2003, pp. 7-12.
Imagen ilustrativa: Pierre Frédéric Lehnert, Detalle de “Hacendado y su mayordomo” en Álbum pintoresco de la República mexicana, estampa dibujada y litografiada, ca. 1850.