24/07/2026
El régimen capitalista y autoritario de Nicaragua “prohíbe” elecciones
La dinastía Ortega-Murillo hace un favor a la extrema derecha y al imperialismo.
Declaración del Buro Ejecutivo de la Cuarta Internacional sobre Nicaragua
Viernes, 24 de julio de 2026
El anuncio del dictador Daniel Ortega, el pasado 19 de julio, de que «no volverán a haber elecciones para que por allí intenten ellos (oposición) atrapar el gobierno, atrapar el poder», es la más cínica confesión de que su gobierno se encamina a establecer un régimen de estilo monárquico, en asociación con su esposa Rosario Murillo.
Desde su regreso al poder, en el año 2007, el gobierno Ortega-Murillo ha desmantelado el aparato judicial e institucional para ponerlo a su servicio. Se ha apropiado de sectores estratégicos de la economía, ha establecido un poder capitalista absoluto mediante la represión criminal de la protesta social, los ataques a los derechos humanos, persecución a las que han denunciado a Daniel Ortega de violación o acoso sexual y criminalización del ab**to terapéutico en casos de violaciones. Además del fraude electoral, la criminalización de los candidatos opositores y la purga de las filas sandinistas, al más puro estilo totalitario, a dirigentes históricos de la revolución como Mónica Baltodano, Dora María Téllez, Herty Lewites, Sergio Ramírez, Ernesto Cardenal, Víctor Hugo Tinoco, Gioconda Belli o Carlos Mejía Godoy, entre muchos otros.
Nada más distante de la Nicaragua y el gobierno autoritario de hoy que la gran revolución armada de 1979, dirigida por el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), que derrocó al dictador Anastasio Somoza e implantó a un gobierno popular en el país, enfrentando a los intereses del imperialismo estadunidense y realizando importantes reformas democráticas, sociales y de género.
Contrario a lo que arguyen los defensores de las barbaridades de Ortega-Murillo, las medidas anti electorales no están hechas para blindar, ante la reacción burguesa y el imperialismo, a instituciones de poder popular basadas en la autoorganización de los trabajadores y el pueblo. Sirven meramente para afianzan un poder oligárquico, al servicio del mercado. Contra ese poder, desde hace años, es legitima toda forma de resistencia popular, y a él es necesario oponer una fuerza social independiente para luchar hasta por los derechos democráticos más elementales.
Más grave aún: el decreto del fin de las elecciones le hace un enorme favor al imperialismo estadunidense bajo Trump, al darle al neofascista pretexto supuestamente “democrático” para atacar a Nicaragua, la región y toda América Latina. Este nuevo paso en la deriva autoritaria del régimen del país erosiona las condiciones políticas y sociales, locales y regionales, para encarar una nueva intervención militar estadunidense sobre territorio latinoamericano, como eventualmente podría darse contra el propio gobierno de Ortega-Murillo, en el marco del “Escudo de las Américas” y de la anunciada cruzada del gobierno de Trump contra todo lo que considera como “extrema izquierda”.
La Cuarta Internacional se suma a los diversos pronunciamientos de sectores de la izquierda y el progresismo latinoamericano y caribeño, que ahora se han puesto en contra del régimen dictatorial de la pareja Ortega-Murillo y expresan su apoyo al pueblo nicaragüense en resistencia. Una posible agresión imperialista no puede ser utilizada como pretexto para justificar a ninguna dictadura. Al contrario: el camino para el combate antiimperialista efectivo es la más democrática participación y organización obrera, campesina, femenina, indígena y popular. La lucha por las soberanías nacionales y el socialismo no se puede llevar adelante y llegar a la victoria de otro modo que no sea articulada a la más amplia autoorganización democrática de las y los que resisten.
¡Viva la resistencia del pueblo nicaragüense en contra de la dictadura Ortega-Murillo!
¡Ninguna intervención imperialista en América Latina!
24 de julio de 2026
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https://fourth.international/es/america-latina/772