31/05/2026
Esta desgarradora escultura representa un momento de la escena bíblica relacionada con La flagelación de Jesús. Este Señor de la Columna se encuentra en la antesacristía del Templo de La Profesa. Recordemos que solamente los evangelios de Mateo y Marcos, citan este evento: "a Jesús lo entregó para que lo azotaran y lo crucificaran". El imaginario colectivo a lo largo de los siglos ha desarrollado elementos ampliamente utilizados en el arte occidental, como pudiera ser la presencia de la columna, diferentes estilos de flagelo y otros aspectos, que no se describen en los evangelios. Este tratamiento busca provocar en el espectador una reflexión sobre la dimensión humana de la Pasión. En el arte barroco, especialmente en el ámbito hispanoamericano, estas imágenes alcanzaron un notable grado de realismo. La sangre, las heridas y la expresión del rostro fueron recursos valiosos para despertar compasión, empatía y devoción.
30/05/2026
Los ideales estéticos han variado constantemente a través de los tiempos y las fronteras. El peso de la percepción de lo bello o atractivo y lo desagradable o hasta repugnante se balancea entre el artista y el público al que se dirige con una obra específica. El conflicto surge cuando no existe el puente adecuado entre el creador y el observador. ¿Por qué podemos aceptar como bella la representación del llamado Señor del Desmayo? Tal vez porque el arte occidental ha enseñado, a través de dos mil años de manifestaciones estéticas, que todo lo relacionado con la historia de Jesús debe de ser visto con reverencia y admiración, funcionando como un elemento catártico que puede acercar a la virtud.Detalles del óleo del siglo XVIII resguardado en la Sala Tres siglos de la Pinacoteca de La Profesa actualmente cerrado.
30/05/2026
En un rinconcito de la Sala 3 Siglos está resguardada otra versión de la escena bíblica relativa a la flagelación de Jesús. Es un óleo del siglo XVIII y un espléndido ejemplo del dramatismo en una pieza de arte. Nos muestra a Jesús desmayado a un lado de la columna, de ahí que devocionalmente se le conozca como El Señor del Desmayo. La niña representa al alma devota que contempla compungida el dolor de su Redentor. No es casual el exagerado contraste entre la espalda descarnada de Jesús y la belleza de la niña. Interesante notar la variedad de sentimientos expresados en los rostros de los querubines, de la propia niña y del flagelado. La Pinacoteca de La Profesa está cerrada desde los sismos de 2017.
29/05/2026
Les tengo una noticia muy hermosa. Gracias a la generosidad del Maestro Jorge Huerta, director del Taller de Conservación y Restauración Selan se inició el proceso de solicitud de autorización ante el INAH para limpiar esta fabulosa obra de principios del siglo XVIII que se encuentra en la antesacristía del Templo de La Profesa. Este óleo muestra a un Cristo flagelado a punto del desmayo. El director de la Pinacoteca, el P. Luis Martín Cano Arenas, tiene la esperanza de que, después de la limpieza se puedan encontrar más detalles que aporten información referente a la obra y/o a su autor. ¡A cruzar los dedos! Esperemos que los trámites avancen ágilmente.
24/05/2026
En la Sala Tres Siglos de la Pinacoteca de la Profesa se podían admirar (antes de cerrar sus puertas) dos óleos anónimos con imágenes de Santa Bárbara. Hermosos los dos, pero diferentes. ¿Qué les parece si califican sus habilidades de observación? ¿Cuántas diferencia iconográficas pueden encontrar entre los dos cuadros? Aquí les dejamos algunos datos sobre la dama de las pinturas: Bárbara de Nicomedia es una mártir cristiana católica. La tradición indica que vivió en el s. III y que fue encerrada por su padre en una torre para evitar el proselitismo cristiano, lo cual no logró. Bárbara recibió el bautismo y se opuso a casarse con un pagano. Logró huir pero fue capturada y torturada. Luego un juez dictó la pena de muerte por decapitación. Su mismo padre fue quien cumplió con la sentencia, tras lo cual un rayo lo alcanzó, dándole muerte también. Su culto fue confirmado por san Pío V en 1568.
23/05/2026
Les comparto esta imagen con una representación muy peculiar de la advocación de la virgen del Carmen. Es un óleo sobre tela ejecutado por el maravillosos pintor novohispano José de Ibarra (1685 - 1756). Se titula Nuestra Señora del Carmen de la ciudad de Guatemala (como lo indica la cartela en la parte inferior del cuadro) y nos regala una escena casi familiar. La virgen porta un sombrero con un delicado adorno de plumas (airón) y un discreto collar de perlas. El manto azul está estrellado y reforzado con una esclavina, esta pieza de tela que cubre los hombros a menudo es parte del atuendo de los peregrinos. Su vestido es blanco con motivos dorados ¡Vamos a ver que tanto batallan en encontrar el monograma bordado en su vestido! La virgen está sentada sobre una luna en decreciente y sostiene en brazos al Niño Jesús, vestido con un camisón de gasa. Es notable la composición que logró el artista al lograr de manera tan natural el acercamiento del niño a Santa Rosa de Lima (1586 - 1617), la primera santa catolica nacida en América pintada con su característica corona de rosas, el hábito dominico y un rosario. Es probable que esta imagen pudo ser llevada en peregrinación para atraer devotos.
22/05/2026
¿Ya vieron el barco? Detalle. Virgen del Rosario. Óleo sobre tela ejecutado por el inigualable Cristobal de Villalpando (1649 - 1714). Una de las obras más admiradas por su belleza y preciosismo de la Sala 3 Siglos de la Pinacoteca de La Profesa actualmente cerrada esperando la rehabilitación de las salas ya restauradas. (más información en mi publicación anterior)
22/05/2026
La Pinacoteca de la Profesa cuenta con varias obras de Cristóbal de Villalpando (1649 – 1714), uno de los más connotados artistas novohispanos, nombrado veedor del gremio de pintores entre 1686 y 1699. Durante ese periodo cumplió con dos importantes encargos: el de ornamentar la sacristía de la catedral de Ciudad de México -junto con Juan Correa- y el de pintar la cúpula de la catedral de Puebla.
Les comparto la imagen de este óleo sobre tela ubicado en la Sala Tres Siglos. Fue Pío V quien instauró, en el s. XVI, la conmemoración litúrgica a la Virgen del Rosario, llamada también Nuestra Señora de las Victorias ya que se instauró la celebración de esta advocación mariana en coincidencia con la conmemoración de la victoria de los españoles contra los turcos en la Batalla de Lepanto. Cabe mencionar que, según la tradición, este triunfo fue concedido por esta Virgen debido a que en toda España y sus colonias se practicaba el rezo del rosario, culto que los frailes de la orden dominica habían difundido.
18/05/2026
Les deseo un excelente inicio de semana con otra imagen muy bella, aunque de estilo distintivo. Esta Virgen de las Nieves fue pintada sobre tabla en el s. XVIII, desafortunadamente no está firmada. Noten el detalle tan humano de colocar un pañuelo en la mano de la Virgen para enjugar las lágrimas de las personas que se acercan a ella en busca de su intercesión. También es muy particular la representación del niño sosteniendo los evangelios. Las fisonomías de ambas figuras nos recuerdan a algunas piezas de corte bizantino. Esta obra está resguardada en la Sala Mariana de la Pinacoteca de La Profesa actualmente cerrada  en espera de la rehabilitación de las salas, ya restauradas.