Presumiendo Monclova

Llamar Cómo llegar Contactar con la organización

Presumiendo Monclova Información de contacto, mapa y direcciones, formulario de contacto, horario de apertura, servicios, puntuaciones, fotos, videos y anuncios de Presumiendo Monclova, Monclova.

Presumiendo Monclova El sacrificio de Fray Juan de Salazar: mártir insurgente en MonclovaPor: Arnoldo Bermea El 28 de oc...
29/10/2026

Presumiendo Monclova

El sacrificio de Fray Juan de Salazar: mártir insurgente en Monclova

Por: Arnoldo Bermea

El 28 de octubre de 1811 quedó grabado en la historia de Monclova como una fecha de tragedia y heroísmo. Ese día, fue fusilado el insurgente Fray Juan de Salazar, presbítero franciscano perteneciente a la Provincia de San Pedro y San Pablo de Michoacán. Hombre culto, de fe firme y convicciones patrióticas, Fray Juan se había unido a la causa de la independencia un año antes, a mediados de octubre de 1810, cuando contaba con 42 años de edad.
Su inteligencia y carácter ilustrado llamaron la atención del General Mariano Jiménez, quien no solo lo incorporó a sus filas insurgentes, sino que además lo nombró Ministro de Gracia y Capellán del Ejército. Desde esa posición, Fray Juan de Salazar acompañó las campañas de los insurgentes, compartiendo con ellos las penalidades de la guerra y fortaleciendo su espíritu con palabras de fe y esperanza.
Sin embargo, la lucha por la libertad pronto se tornó adversa. Fray Juan fue apresado en San Antonio de Béjar (Texas) el 2 de mayo de 1811. Desde allí fue trasladado a Monclova por órdenes del Comandante General Brigadier Nemesio Salcedo, quien instruyó la formación de un Consejo de Guerra. Dicho consejo fue presidido por el gobernador de la provincia, el Coronel Antonio Cordero, junto con el sacerdote Juan Francisco Montemayor y el escribano José María de Tovar, originario de la Villa de Laredo, Nuevo Santander.
La causa principal de su detención fue el traslado de barras de plata que, por órdenes de Jiménez, Fray Juan había llevado a Béjar con la intención de ponerlas bajo resguardo y que originalmente pretendían proteger en la Clavería de la Santa Iglesia Catedral de Monterrey. Aunque el religioso había actuado siguiendo instrucciones militares, su participación en el movimiento insurgente fue considerada traición por las autoridades virreinales.
A diferencia de otros insurgentes, como Ignacio Aldama, el proceso judicial de Fray Juan de Salazar se prolongó más tiempo, debido a su condición eclesiástica. Finalmente, tras varios meses de cautiverio y juicio, fue condenado a muerte. La sentencia se cumplió a espaldas del edificio que hoy alberga el Museo Coahuila y Texas, en Monclova, la mañana del 28 de octubre de 1811 y fue ahí mismo donde realizó sus últimas oraciones al pie de una cruz que actualmente se encuentra empotrada en el mismo inmueble.
Imagen que ilustra el articulo, puede mostrar inconsistencias al ser recreada por IA.

PRESUMIENDO MONCLOVAALTOS HORNOS DE MÉXICO: DE LA ESPERANZA INDUSTRIAL A LOS HORNOS APAGADOSPor Arnoldo BermeaHay docume...
19/10/2026

PRESUMIENDO MONCLOVA

ALTOS HORNOS DE MÉXICO: DE LA ESPERANZA INDUSTRIAL A LOS HORNOS APAGADOS

Por Arnoldo Bermea
Hay documentos que guardan momentos decisivos en la historia de una ciudad. En las páginas del Periódico Oficial del Estado de Coahuila de 1942 encontramos el testimonio de los esfuerzos realizados para establecer en Monclova una de las empresas que marcarían profundamente su destino: Altos Hornos de México.
El decreto número 151, publicado el 12 de agosto de aquel año, autorizó al Ayuntamiento de Monclova a adquirir los terrenos necesarios para instalar la planta siderúrgica, así como a suscribir obligaciones hasta por 50 mil pesos para cubrir su costo. En este esfuerzo también participarían económicamente los municipios de Monclova, Villa Frontera y Castaños, mediante un impuesto adicional destinado a reunir los recursos necesarios.
El decreto fue expedido durante la gestión de Jesús Fuentes Dávila como gobernador interino de Coahuila. En aquel tiempo, el director del periódico oficial era el licenciado Francisco López Serrano, monclovense y secretario general de Gobierno del Estado.
Dos meses después, el 17 de octubre de 1942, otra disposición autorizó al Ayuntamiento a vender a Altos Hornos de México terrenos de su propiedad, a razón de 20 pesos por hectárea. El documento describe los límites de los predios mediante referencias a la carretera Saltillo-Piedras Negras, el río Monclova y diversas propiedades rurales de la época.
Entre los nombres que aparecen en la delimitación de aquellos terrenos figuran Juan Valdés Espinosa y Arturo Rohrbek, además de referencias a la familia Flores Calderón y a la familia Villarreal. También se mencionan el rancho El Conejo, propiedad de Exiquio Villarreal, y el agostadero La Cañada. Otra referencia corresponde al rancho La Cuchilla, relacionado con la familia Villarreal.
Estos nombres y lugares nos acercan a la geografía rural que existía antes de la expansión industrial. Los documentos muestran cómo las propiedades y los terrenos de aquella época quedaron vinculados con el proyecto que transformaría para siempre el paisaje de Monclova.
Con el paso de los años, Altos Hornos de México se convirtió en uno de los principales motores económicos de la región. Su crecimiento impulsó el desarrollo urbano, el comercio y los servicios, además de proporcionar empleo y sustento a miles de familias.
Para muchas generaciones de monclovenses, AHMSA fue mucho más que una fábrica: fue el lugar donde padres e hijos construyeron su vida laboral, forjaron amistades y encontraron la posibilidad de formar un hogar. La historia de la siderúrgica quedó así ligada a la identidad de una ciudad reconocida durante décadas por su vocación industrial.
Hoy, el panorama es dolorosamente distinto. Después de una prolongada crisis, la empresa dejó de operar, dejando profundas consecuencias económicas y sociales en Monclova y en toda la Región Centro de Coahuila.
Sin embargo, la historia de Altos Hornos de México no debe reducirse a su crisis ni a sus instalaciones paralizadas. También merece recordarse por lo que representó para el desarrollo de nuestra ciudad y por el esfuerzo de quienes contribuyeron a construir su trayectoria.
Los hornos podrán permanecer apagados, pero la historia de Altos Hornos de México seguirá formando parte de la memoria de Monclova.
Porque presumir nuestra ciudad, nos permite comprender nuestro pasado.
Fuente: Hemeroteca Nacional Digital de México (HNDM)

PRESUMIENDO MONCLOVARODOLFO MÚZQUIZ FUENTES: EL MONCLOVENSE QUE LLEVÓ EL FOLKLORE MEXICANO AL MUNDOPor: Arnoldo BermeaHa...
14/10/2026

PRESUMIENDO MONCLOVA

RODOLFO MÚZQUIZ FUENTES: EL MONCLOVENSE QUE LLEVÓ EL FOLKLORE MEXICANO AL MUNDO

Por: Arnoldo Bermea
Hace seis años, el 13 de octubre de 2020, falleció a los 91 años de edad Rodolfo Múzquiz Fuentes, destacado monclovense que dedicó buena parte de su vida a preservar, enseñar y difundir la riqueza del folklore nacional. Su partida dejó el recuerdo de un hombre que encontró en la danza una forma de expresar la identidad de México y de llevar sus tradiciones a escenarios de diversos países.
Nacido en Monclova, Coahuila, el 12 de diciembre de 1928, Múzquiz Fuentes tuvo una formación artística que inicialmente lo acercó al teatro. Estudió arte dramático con Seki Sano, reconocido director y maestro de origen japonés, considerado una figura fundamental en la renovación de la enseñanza teatral en México. De sus aulas surgieron o pasaron por su influencia importantes figuras de la escena nacional, entre ellas María Douglas y Wolf Ruvinskis.
Sin embargo, el destino artístico de Rodolfo Múzquiz habría de encontrar su verdadera vocación en la danza folklórica. A través de ella, convirtió el conocimiento de las tradiciones populares en una labor de enseñanza y difusión cultural, contribuyendo a que la música, los bailes y las expresiones regionales mexicanas fueran apreciados más allá de nuestras fronteras.
Fue también un formador de generaciones, promotor de la cultura y defensor de las expresiones que dan identidad a nuestro país. Para él, el folklore no era solamente una representación escénica, sino una manifestación viva de la historia, las costumbres y el espíritu de los pueblos de México.
Todavía en la etapa final de su vida profesional, impartía conferencias en distintas partes del país, presidía jurados y participaba en la organización de festivales de danza. Entre estas actividades destacó su vinculación con encuentros de arte y cultura organizados por la Dirección General de Educación Tecnológica Industrial (DGETI), en los que participaban centenares de jóvenes provenientes de distintos planteles educativos.
Uno de los reconocimientos más significativos a su trayectoria tuvo lugar el 30 de septiembre de 2015, cuando el Patronato del Archivo Municipal de Monclova le rindió un merecido homenaje y le otorgó la Medalla Monclova, distinción con la que se reconocieron sus aportaciones a la cultura y el prestigio que dio a nuestra ciudad mediante su trabajo artístico.
Durante aquella ceremonia también se le entregó el texto titulado La Tejedora de Vida, cuyo contenido se conserva como parte de la memoria de aquel reconocimiento.
Hoy, al recordar a Rodolfo Múzquiz Fuentes, evocamos a un monclovense que hizo de su vocación una misión cultural. Su historia nos recuerda que el nombre de una ciudad también se proyecta a través de sus artistas, de sus maestros y de quienes dedican su existencia a compartir con los demás aquello que consideran valioso.

PRESUMIENDO MONCLOVAMACARIO GARCÍA, EL HÉROE NACIDO EN CASTAÑOS, COAHUILA, QUE CONQUISTÓ LA MÁS ALTA CONDECORACIÓN MILIT...
10/10/2026

PRESUMIENDO MONCLOVA

MACARIO GARCÍA, EL HÉROE NACIDO EN CASTAÑOS, COAHUILA, QUE CONQUISTÓ LA MÁS ALTA CONDECORACIÓN MILITAR DE ESTADOS UNIDOS

Por: Arnoldo Bermea

La historia de nuestra región está llena de personajes que, nacidos en pueblos y comunidades de Coahuila, llegaron a destacar mucho más allá de las fronteras de su tierra natal. Uno de ellos fue Macario García, el soldado de origen mexicano que, por su valor durante la Segunda Guerra Mundial, recibió la Medalla de Honor, la más alta condecoración militar de los Estados Unidos. Su historia tiene un vínculo especial con Castaños, Coahuila, población históricamente ligada a Monclova y a la vida de esta región del centro del estado.
Macario García nació el 20 de enero de 1920 en la entonces Villa de Castaños, Coahuila. Provenía de una familia humilde dedicada a las labores agrícolas y fue uno de diez hijos. Cuando apenas tenía tres años, en 1923, sus padres emigraron con la familia a los Estados Unidos, en busca de mejores oportunidades. Después de establecerse en Texas, la familia encontró su lugar en Sugar Land, donde Macario trabajó desde joven en el cultivo del algodón.
En noviembre de 1942, en plena Segunda Guerra Mundial, García se incorporó al Ejército de los Estados Unidos. Fue destinado a la Compañía B del 22.º Regimiento de Infantería, perteneciente a la 4.ª División de Infantería, una de las unidades que participaron en las operaciones aliadas en Europa.
Su bautismo de fuego ocurrió durante la invasión de Normandía, en junio de 1944. En aquellos combates resultó herido y recibió el Corazón Púrpura, distinción otorgada a los militares heridos o mu***os en acción. Sin embargo, una vez recuperado, regresó al servicio y continuó participando en las operaciones de su unidad, obteniendo también la Estrella de Bronce.
Su acción más memorable tendría lugar meses después, en territorio alemán.
El 27 de noviembre de 1944, durante los combates en las cercanías de Grosshau, Alemania, las tropas estadounidenses encontraron una fuerte resistencia enemiga. Las posiciones alemanas, protegidas por ametralladoras y apoyadas por fuego de artillería y morteros, impedían el avance de la compañía de García.
Ante aquella situación, el entonces sargento de Estado Mayor, quien se desempeñaba como jefe de escuadra, tomó una decisión que cambiaría su vida para siempre. Durante la acción consiguió neutralizar las posiciones que mantenían inmovilizada a su compañía y capturó a cuatro prisioneros alemanes.
Su comandante, el capitán Tony Bizzarro, reconoció en él a un soldado excepcional y recomendó que recibiera la máxima distinción militar de su país.
El valor demostrado por García fue reconocido oficialmente. El 23 de agosto de 1945, el presidente de los Estados Unidos, Harry S. Truman, le entregó personalmente la Medalla de Honor durante una ceremonia celebrada en la Casa Blanca.
De esta manera, Macario García quedó reconocido como el primer inmigrante mexicano en recibir esa condecoración, una distinción que lo colocó entre los militares más reconocidos por sus acciones heroicas durante la Segunda Guerra Mundial.
Poco después, el gobierno mexicano le concedió el Mérito Militar, una importante distinción castrense de nuestro país.
Pero la historia de Macario García no solamente habla de valor militar y reconocimientos. También revela una de las contradicciones más dolorosas de aquella época: mientras el país lo honraba por arriesgar su vida en defensa de sus ideales, algunos de sus habitantes seguían discriminándolo por su origen mexicano.
Apenas un mes después de recibir la Medalla de Honor, García acudió a un restaurante situado al sur de Houston, donde se le negó el servicio debido a su ascendencia hispana. De acuerdo con los relatos históricos sobre el incidente, el propietario llegó a golpearlo con un bate.
El caso provocó indignación y recibió atención de la prensa. El periodista Walter Winchell difundió el incidente y criticó duramente la discriminación que sufrían los mexicano-estadounidenses. La comunidad mexicana se movilizó en apoyo de García, pero el proceso judicial se aplazó repetidamente y terminó siendo desestimado.
En 1952 contrajo matrimonio con Alicia Reyes, con quien formó una familia de tres hijos.
En noviembre de 1963 tuvo otra oportunidad de encontrarse con la historia. Durante una recepción celebrada en Houston, recibió al presidente John F. Kennedy, en un acto al que asistieron veteranos hispanos, representantes de organizaciones civiles y otros miembros de la comunidad. La reunión tuvo lugar el 21 de noviembre, un día antes del as*****to del mandatario en Dallas.
Macario García murió el 24 de diciembre de 1972, a consecuencia de las heridas sufridas en un accidente automovilístico. Tenía apenas 52 años. Fue sepultado con honores militares en el Cementerio Nacional de Houston.
Su memoria permaneció viva a través de diversos homenajes. Una escuela secundaria del área de Sugar Land recibió su nombre; en Houston, una calle fue denominada en su honor y, en 1983, se inauguró un centro de la Reserva del Ejército que lleva su nombre. Décadas más tarde, en 2021, se dedicó un mural en su memoria en esa misma ciudad texana.
Castaños fue la cuna de aquel niño que llegaría a ser condecorado por un presidente de los Estados Unidos; Monclova y la región que la rodea comparten el orgullo histórico de pertenecer a la misma tierra que lo vio nacer.

PRESUMIENDO MONCLOVARECUENTO DE VECINOS DE MONCLOVA EN 1822Por: Arnoldo BermeaDesde su fundación, en 1689, cuando la pob...
04/10/2026

PRESUMIENDO MONCLOVA

RECUENTO DE VECINOS DE MONCLOVA EN 1822

Por: Arnoldo Bermea

Desde su fundación, en 1689, cuando la población de Monclova estaba integrada por apenas 32 familias, nuestra ciudad experimentó un importante crecimiento demográfico. Para 1822, es decir, 133 años después de su establecimiento, el número de habitantes había alcanzado la cifra de 1,706 personas, distribuidas en 343 familias, con un promedio cercano a cinco integrantes por hogar.
Para llevar a cabo este recuento, las autoridades organizaron la población en tres cuarteles o sectores. El primero quedó bajo la responsabilidad de don Gerónimo Flores; el segundo, a cargo de don Gregorio de la Garza, y el tercero, bajo la supervisión de don Juan Villarreal. Todos ellos trabajaron coordinadamente bajo la autoridad del alcalde de Monclova, don José Francisco Madero.
El documento ofrece información interesante sobre la composición de aquella sociedad monclovense. De los 1,706 habitantes registrados, 814 eran hombres y 892 mujeres. En cuanto a las edades, 964 personas eran mayores de 18 años, 733 menores de esa edad y de seis no se especificó este dato. La edad promedio de la población era de 23 años.
Respecto al estado civil, el recuento registró 264 hombres casados, 185 mujeres casadas, 117 hombres solteros, 38 mujeres solteras, 21 viudos y 98 viudas.
Otro dato revelador es la diversidad de apellidos que ya existían en Monclova. El padrón contabilizó 263 apellidos diferentes, entre los cuales destacaban por su frecuencia los siguientes: García, con 86 registros; Flores, con 57; Cárdenas, con 56; Valdés, con 50; Rodríguez, con 47; Maldonado, con 40; De los Santos, con 35, y Hernández, con 33.
LOS OFICIOS Y OCUPACIONES DE LOS MONCLOVENSES EN 1822
El recuento también permite asomarnos a la vida económica y social de Monclova, al registrar las actividades y ocupaciones de sus habitantes. Entre ellas encontramos:
Oficio u ocupación Personas
Administrador 1
Arrieros 2
Artesanos 145
Boticario 1
Campista 1
Colegial 1
Comerciantes 10
Sacerdotes 3
Empleado público 1
Escribano 1
Insolventes 3
Inválidos 4
Labradores 112
Militares 55
Operario 1
Sirvientas 43
Sirvientes 51
Vinateros 5
Llama particularmente la atención que los artesanos, con 145 personas, constituían el grupo ocupacional más numeroso, seguidos por los labradores, con 112. También destaca la presencia de 55 militares y de un número considerable de sirvientes y sirvientas.
Estos registros nos permiten imaginar una Monclova que, a poco más de un siglo de su fundación, ya contaba con una sociedad organizada, con actividades agrícolas, comerciales, artesanales, religiosas y militares, y con una población que comenzaba a mostrar una identidad familiar y social propia.
A 204 años de aquel recuento, estos nombres y cifras nos acercan a los hombres y mujeres que dieron vida a la Monclova de principios del siglo XIX. Un documento que, más allá de sus números, constituye una auténtica fotografía de nuestra ciudad y de sus habitantes en 1822.
La imagen solo es ilustrativa y fue creada con IA, por lo que puede mostrar inconsistencias.

PRESUMIENDO MONCLOVADANIEL CAMPOS ONTIVEROSEl ingrato olvido de un héroePor: Arnoldo BermeaTal día como hoy, pero de 196...
24/09/2026

PRESUMIENDO MONCLOVA

DANIEL CAMPOS ONTIVEROS
El ingrato olvido de un héroe

Por: Arnoldo Bermea

Tal día como hoy, pero de 1967, falleció en Monclova el joven teniente socorrista de la Cruz Roja, Daniel Campos Ontiveros, un héroe monclovense que ofrendó su vida en el cumplimiento de su deber.
Tenía apenas 22 años cuando la tragedia ocurrió. Monclova enfrentaba los efectos del huracán Beulah, cuyas intensas lluvias provocaron una extraordinaria creciente del río Monclova y graves inundaciones en distintos sectores de la ciudad.
Ante aquella emergencia, Daniel Campos Ontiveros se integró a las labores de rescate de personas que se encontraban en peligro. Al acudir a las inmediaciones del río, por el rumbo de El Conejo y la empresa REBASA, la fuerza de la corriente terminó arrastrándolo, perdiendo la vida mientras cumplía con su misión de auxilio.
La fotografía que hoy acompaña este recuerdo permite conocer el rostro de aquel joven socorrista; la segunda imagen nos muestra, aunque sea parcialmente, la fuerza que alcanzaron las aguas del río Monclova durante aquella tragedia.
Los daños provocados por las lluvias fueron considerables. Numerosas viviendas resultaron afectadas y algunas llegaron a desplomarse, particularmente en sectores de las calles Hidalgo, Allende y Guerrero, en el centro de la ciudad.
La muerte de Daniel causó una profunda consternación entre los monclovenses. En sus funerales, la ciudadanía se volcó para acompañar a sus familiares y rendir el último homenaje a aquel joven que había mu**to intentando salvar a otros.
Con el paso de los años, sin embargo, su historia ha ido quedando en el olvido.
Una de las calles céntricas de Monclova lleva su nombre como homenaje permanente: Daniel Campos Ontiveros. Pero detrás de ese nombre existió un joven socorrista, miembro de la Cruz Roja, que en septiembre de 1967 enfrentó una de las mayores crecientes que recuerde nuestra ciudad y entregó su vida cumpliendo con su deber.
Hoy, a casi seis décadas de aquella tragedia, vale la pena rescatar su nombre y la historia de un héroe monclovense que merece ser recordado.

Presumiendo Monclova La Primera Cruz Roja de Monclova: Un Legado de Servicio y SolidaridadPor: Arnoldo Bermea La Cruz Ro...
22/09/2026

Presumiendo Monclova

La Primera Cruz Roja de Monclova: Un Legado de Servicio y Solidaridad

Por: Arnoldo Bermea

La Cruz Roja es una de las instituciones más emblemáticas en el ámbito de la atención humanitaria y médica. Su origen se remonta a 1828 en Ginebra, Suiza, y fue hasta 1905 cuando comenzó a operar en México.
En Monclova, la fundación de esta noble institución fue producto de la visión y empeño del Dr. Carlos Espinoza Flores, quien, preocupado por la falta de un servicio capaz de brindar atención rápida a las urgencias médicas, impulsó la idea de instalarla en la ciudad. Para ello, se aprovecharon las instalaciones "ruinosas" del antiguo Polvorín, que se transformaron en sede de la naciente Cruz Roja monclovense.
Tras años de trámites y gestiones, finalmente el 22 de septiembre de 1952 se consolidó el esfuerzo colectivo. En aquella fecha se reunió un grupo de distinguidas personalidades encabezadas por el alcalde don Arturo Villarreal Ramos, quienes formalizaron la creación del Patronato fundador.
Este quedó integrado de la siguiente manera:
Dr. Carlos Espinoza Flores, presidente
Dr. Regino Ramón, vicepresidente
Sr. Esteban Rodríguez, tesorero
Guillermo Williamson, protesorero
Dr. Ovidio Gutiérrez Boone, secretario
Sr. Napoleón Chapa, Ing. Pablo Sada y Aristóteles Garza, vocales propietarios
Ing. Oscar Rodríguez Betancourt, Sr. Teódulo Flores y Sr. Alfonso Felán, vocales suplentes
Un elemento esencial de esta primera etapa fue la participación de las damas voluntarias, entre quienes destacaron la Sra. Susanne Lou de Pape y la Sra. María de Jesús Salazar, símbolo de entrega y compromiso con la comunidad.
La creación de la Cruz Roja en Monclova no solo representó la consolidación de un anhelo largamente esperado, sino también el nacimiento de una tradición de servicio y solidaridad que ha perdurado a lo largo de generaciones, siempre con la misión de salvar vidas y brindar auxilio en los momentos más críticos.
Nota aclaratoria: Se repite por ser efemérides.

PRESUMIENDO MONCLOVAEL MÉDICO DE LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA QUE QUISO TRABAJAR EN MONCLOVAPor: Arnoldo BermeaHay documento...
20/09/2026

PRESUMIENDO MONCLOVA

EL MÉDICO DE LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA QUE QUISO TRABAJAR EN MONCLOVA

Por: Arnoldo Bermea

Hay documentos que, aunque aparentemente hablan de una persona, terminan revelando mucho más sobre una ciudad. Tal es el caso de un expediente conservado en el Portal de Archivos Españoles (PARES), en el que aparece el nombre del doctor Juan Goldstray, un médico que, después de haber participado en la Guerra Civil Española, llegó a México y en 1943 buscó una oportunidad para ejercer su profesión precisamente en Monclova, Coahuila.
La historia resulta particularmente interesante porque ocurre en los años en que nuestra ciudad comenzaba a transformarse aceleradamente con el desarrollo de la industria siderúrgica.
En una carta fechada el 22 de diciembre de 1942, dirigida a la Junta Administradora de los Fondos de Refugiados Españoles, el doctor Goldstray relató parte de su trayectoria.
Manifestó haber servido durante dos años en el Ejército Republicano Español, donde llegó a desempeñarse como Cirujano Jefe del 8.º Cuerpo de Ejército. También señaló que había salido de Francia, donde estuvo en el campo de concentración de Saint-Cyprien, y que posteriormente había llegado a México.
El propio documento señala que era de nacionalidad argentina y que se había trasladado voluntariamente a España para incorporarse al Ejército Republicano.
Solicitó ayuda para obtener un pasaje que le permitiera regresar a Argentina, pero la Comisión le respondió en enero de 1943 que la petición se encontraba fuera de sus facultades.
El 15 de mayo de 1943, desde Yautepec, Morelos, volvió a escribir a la Comisión Administradora del Fondo de Auxilios a los Republicanos Españoles.
El médico manifestó que necesitaba trabajar para reunir los recursos necesarios para regresar a su país y preguntó si sería posible ocupar un puesto en los Servicios Médicos de los Altos Hornos de Monclova.
La frase resulta reveladora:
“...sería factible ocuparme en los Servicios Médicos de los Altos Hornos de Monclova...”
El doctor veía en Monclova y en su naciente industria siderúrgica una posibilidad concreta para ejercer su profesión y obtener los recursos que necesitaba.
El expediente demuestra así que, en 1943, Altos Hornos de Monclova ya representaba para un médico extranjero una fuente de empleo y una institución vinculada a la creciente actividad industrial de la ciudad.
La respuesta llegó el 10 de junio de 1943.
La Comisión Administradora lamentó no poder acceder a la solicitud. Explicó que los fondos que administraba estaban destinados exclusivamente al auxilio de los republicanos españoles en México y, en cuanto a la posibilidad de empleo, hizo una aclaración fundamental:
Altos Hornos, S.A. no dependía de aquella Comisión.
Por esa razón, tampoco podían intervenir para conseguirle el puesto solicitado.
Y así, aquella posibilidad de que el doctor Juan Goldstray llegara a trabajar en Monclova quedó truncada.
El expediente registra, además, el momento de crecimiento de una ciudad que comenzaba a adquirir una nueva dimensión económica y social alrededor de la siderurgia.
Los propios documentos conservados en el expediente permiten seguir paso a paso las gestiones del médico: primero buscó apoyo para regresar a Argentina y posteriormente intentó conseguir empleo en los servicios médicos de los Altos Hornos de Monclova.
No sabemos, por este expediente, que el doctor Goldstray haya llegado finalmente a trabajar en Monclova. Por el contrario, la documentación que conocemos indica que su solicitud fue rechazada y que aquella intención quedó solamente registrada en el papel.
Hoy, cuando Altos Hornos de México permanece sin operar, resulta particularmente significativo rescatar estos documentos y recordar aquellos años en que los Altos Hornos representaban una industria naciente, capaz de generar empleos, atraer trabajadores y despertar el interés de profesionales que buscaban en Monclova una oportunidad para construir una nueva vida.

La imagen es con fines ilustrativos, al ser creada por IA, podría mostrar inconsistencias. La imagen del texto, corresponde a un expediente de seis fojas.

Presumiendo MonclovaVías de Progreso: El Tranvía de Monclova y la Expansión Urbana de 1898Por: Arnoldo BermeaA finales d...
16/09/2026

Presumiendo Monclova

Vías de Progreso: El Tranvía de Monclova y la Expansión Urbana de 1898

Por: Arnoldo Bermea

A finales del siglo XIX, Monclova experimentó una notable transformación en su infraestructura de transporte, impulsada por la necesidad de conectar los centros de producción industrial con las vías de comunicación organizadas. El eje central de esta evolución fue la Compañía Tranvías de Monclova, S.A., cuyo recorrido original unía la Estación Monclova con el corazón de la ciudad. El destino final de esta ruta troncal se ubicaba en el cruce de las actuales calles De La Fuente e Hidalgo. En este punto estratégico operaba una plataforma giratoria redonda, un mecanismo de ingeniería diseñado específicamente para posicionar los coches y permitir su viaje de retorno hacia la estación ferroviaria.
La fábrica "La Buena Fe", no solo incrementó su producción, sino que se transformó en un complejo habitacional para sus propios trabajadores. Ante la alta demanda de movilidad, se proyectó la construcción de un ramal que conectara directamente la vía principal con el complejo fabril. Sin embargo, el desarrollo de esta obra no estuvo exento de desafíos urbanísticos. Según registros de la sesión ordinaria del 21 de julio de 1898, la Secretaría nombró a los ingenieros Felipe Cárdenas y Pedro Ríos para inspeccionar las obras de prolongación. El Ayuntamiento notificó al Gobierno del Estado sobre las afectaciones a la vía pública, debido a que el nuevo tramo redujo considerablemente el espacio en la esquina de las calles Hidalgo y Abasolo. Esta modificación generó preocupación por los peligros y posibles accidentes que corrían los carros del tranvía al transitar por dicha intersección noreste. Ante esto, el Gobernador ordenó formalmente al ingeniero Ríos extremar las medidas de supervisión para prevenir cualquier percance vial.
La inauguración formal del nuevo tramo hacia la fábrica "La Buena Fe" se programó para el 15 de septiembre de 1898. La fecha se eligió para coincidir con las fiestas patrias del 88 aniversario de la Independencia Nacional y el natalicio del Presidente de la República, el General Porfirio Díaz. La comitiva oficial, integrada por autoridades y ciudadanos distinguidos, se reunió en la quinta del Dr. Regino Ramón para dar inicio al viaje inaugural. El Consejo de Administración de la compañía designó al Lic. Matías L. Carmona como orador oficial de la ceremonia, quien pronunció un emotivo discurso antes de que el tramo quedara abierto definitivamente al servicio del público.
Con la supervisión de los comisionados del Ayuntamiento —el regidor cuarto, Ing. Melquíades Ballesteros, y el síndico segundo, Tomás A. Arocha— se construyó un ramal adicional. Este se desprendía de la vía principal frente a la casa del señor Cecilio Páez, ingresaba por el "Callejón Páez" (hoy calle Ildefonso Fuentes, entre Hidalgo y Juárez) y finalizaba en la bodega de madera de su propiedad.
La Línea Troncal comprendía de la Estación del Ferrocarril Internacional Mexicano a la Fábrica La Buena Fe, era de 8.280 kilómetros de extensión y 1.26 metros de ancho de vía.
El equipo rodante comprendía de cuatro coches de una misma clase y tres plataformas de carga y los rieles de acero con un peso de 11.5 kilogramos por metro lineal.
El sistema inicialmente albergaba sus establos y depósitos de carros en la estación del Ferrocarril. No obstante, las dificultades logísticas relacionadas con el traslado de agua, obligaron a mudar dicha estación hacia el margen izquierdo del arroyo, en el área actual de Frontera. De este modo, la red de tranvías de Monclova se consolidó como un pilar del transporte y el desarrollo industrial a las puertas del siglo XX.

Presumiendo MonclovaLa Loma de la Bartola: el polvorín que Monclova quiso alejar de la ciudadPor: Arnoldo BermeaMucho an...
12/09/2026

Presumiendo Monclova

La Loma de la Bartola: el polvorín que Monclova quiso alejar de la ciudad

Por: Arnoldo Bermea

Mucho antes de que la modernidad transformara el paisaje de Monclova, algunas de sus lomas tuvieron una función estratégica para la seguridad de la población. Una de ellas fue la que hoy conocemos como Loma de la Bartola, lugar que en 1895 volvió a llamar la atención de las autoridades municipales por un asunto relacionado con la seguridad y el progreso de la ciudad.
Existía en Monclova un antecedente singular. En 1780, durante el gobierno de don Juan de Ugalde, se había construido un polvorín en la loma situada en el centro de la población, precisamente donde actualmente se encuentra el Museo de Armas y Aspectos Históricos “El Polvorín”. Aquella construcción tenía como propósito concentrar la pólvora utilizada para repeler los ataques de los indígenas y, al mismo tiempo, servía como torreón desde donde era posible avistar oportunamente la presencia del enemigo.
Más de un siglo después, en 1895, la necesidad de almacenar materiales explosivos llevó nuevamente al Ayuntamiento de Monclova a ocuparse de la construcción de un polvorín.
En aquella ocasión, don Benjamín Meléndez presentó ante el Ayuntamiento una solicitud para establecer un edificio destinado a guardar dinamita y otros materiales fulminantes. El sitio que había elegido se encontraba cerca de la Loma de la Bartola.
Se trataba de materiales que, en caso de incendio o explosión, podían representar un peligro para los habitantes. Por ello, el Ayuntamiento acordó nombrar una comisión de ingenieros, a costa del propio solicitante, para determinar hasta qué distancia podrían alcanzar los efectos de una eventual explosión y si ésta podía perjudicar a los habitantes de Monclova, así como a quienes se encontraran en la Estación o en La Cañada.
El encargado de realizar el estudio fue el ingeniero Melquíades Ballesteros, quien presentó su informe el 5 de febrero de 1895.
Ballesteros examinó el punto elegido por Meléndez, ubicado en la falda oriental de la Loma de la Bartola, y consideró que, tomando en cuenta la distancia que separaba el lugar de la ciudad y la cantidad de materiales que se pretendía almacenar, no existía, a su juicio, peligro para conceder la autorización solicitada.
Sin embargo, el ingeniero propuso una alternativa que ofrecía todavía mayores condiciones de seguridad: construir el edificio en el lado occidental de la Loma de la Bartola, rodeándolo con paredes suficientemente altas y situándolo aproximadamente a 300 metros de la vía pública. De esta manera, consideraba que se reduciría aún más cualquier riesgo.
El Ayuntamiento tomó en consideración aquel dictamen y resolvió conceder a don Benjamín Meléndez el permiso para construir el polvorín en el lado occidental de la loma, bajo las condiciones señaladas por el ingeniero. Además, el interesado debía avisar a las autoridades una vez concluida la construcción.
Posteriormente, Benjamín Velarde se presentó ante el Ayuntamiento para solicitar que se modificara una de las condiciones establecidas. El ingeniero había recomendado que alrededor del edificio se levantara un cercado de pared bastante alta. Velarde argumentó que, debido a que el lugar se encontraba distante y aislado de la población, una cerca de alambre podría cumplir con el mismo propósito de impedir que alguna persona se acercara al edificio y, al mismo tiempo, evitar el mayor gasto que representaría construir una pared.
El documento también nos permite observar cómo las autoridades municipales de aquel tiempo debían conciliar las necesidades de una población que avanzaba hacia la modernidad con la obligación de proteger a sus habitantes. La ubicación del polvorín, la distancia respecto de la población y de la vía pública, las características de sus cercas y las posibles consecuencias de una explosión fueron objeto de una cuidadosa consideración.

Dirección

Monclova
25750

Horario de apertura

Lunes 8am - 3pm
Martes 8am - 3pm
Miércoles 8am - 3pm
Jueves 8am - 3pm
Viernes 8am - 3pm

Teléfono

+528666338836

Página web

Notificaciones

Sea el primero en enterarse: le enviaremos un correo electrónico cuando Presumiendo Monclova publique novedades y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin y puede darse de baja en cualquier momento.

Contactar Con La Organización

Enviar un mensaje a Presumiendo Monclova:

Atajos

Compartir

Servicios Gubernamentales cercanos