10/10/2026
PRESUMIENDO MONCLOVA
MACARIO GARCÍA, EL HÉROE NACIDO EN CASTAÑOS, COAHUILA, QUE CONQUISTÓ LA MÁS ALTA CONDECORACIÓN MILITAR DE ESTADOS UNIDOS
Por: Arnoldo Bermea
La historia de nuestra región está llena de personajes que, nacidos en pueblos y comunidades de Coahuila, llegaron a destacar mucho más allá de las fronteras de su tierra natal. Uno de ellos fue Macario García, el soldado de origen mexicano que, por su valor durante la Segunda Guerra Mundial, recibió la Medalla de Honor, la más alta condecoración militar de los Estados Unidos. Su historia tiene un vínculo especial con Castaños, Coahuila, población históricamente ligada a Monclova y a la vida de esta región del centro del estado.
Macario García nació el 20 de enero de 1920 en la entonces Villa de Castaños, Coahuila. Provenía de una familia humilde dedicada a las labores agrícolas y fue uno de diez hijos. Cuando apenas tenía tres años, en 1923, sus padres emigraron con la familia a los Estados Unidos, en busca de mejores oportunidades. Después de establecerse en Texas, la familia encontró su lugar en Sugar Land, donde Macario trabajó desde joven en el cultivo del algodón.
En noviembre de 1942, en plena Segunda Guerra Mundial, García se incorporó al Ejército de los Estados Unidos. Fue destinado a la Compañía B del 22.º Regimiento de Infantería, perteneciente a la 4.ª División de Infantería, una de las unidades que participaron en las operaciones aliadas en Europa.
Su bautismo de fuego ocurrió durante la invasión de Normandía, en junio de 1944. En aquellos combates resultó herido y recibió el Corazón Púrpura, distinción otorgada a los militares heridos o mu***os en acción. Sin embargo, una vez recuperado, regresó al servicio y continuó participando en las operaciones de su unidad, obteniendo también la Estrella de Bronce.
Su acción más memorable tendría lugar meses después, en territorio alemán.
El 27 de noviembre de 1944, durante los combates en las cercanías de Grosshau, Alemania, las tropas estadounidenses encontraron una fuerte resistencia enemiga. Las posiciones alemanas, protegidas por ametralladoras y apoyadas por fuego de artillería y morteros, impedían el avance de la compañía de García.
Ante aquella situación, el entonces sargento de Estado Mayor, quien se desempeñaba como jefe de escuadra, tomó una decisión que cambiaría su vida para siempre. Durante la acción consiguió neutralizar las posiciones que mantenían inmovilizada a su compañía y capturó a cuatro prisioneros alemanes.
Su comandante, el capitán Tony Bizzarro, reconoció en él a un soldado excepcional y recomendó que recibiera la máxima distinción militar de su país.
El valor demostrado por García fue reconocido oficialmente. El 23 de agosto de 1945, el presidente de los Estados Unidos, Harry S. Truman, le entregó personalmente la Medalla de Honor durante una ceremonia celebrada en la Casa Blanca.
De esta manera, Macario García quedó reconocido como el primer inmigrante mexicano en recibir esa condecoración, una distinción que lo colocó entre los militares más reconocidos por sus acciones heroicas durante la Segunda Guerra Mundial.
Poco después, el gobierno mexicano le concedió el Mérito Militar, una importante distinción castrense de nuestro país.
Pero la historia de Macario García no solamente habla de valor militar y reconocimientos. También revela una de las contradicciones más dolorosas de aquella época: mientras el país lo honraba por arriesgar su vida en defensa de sus ideales, algunos de sus habitantes seguían discriminándolo por su origen mexicano.
Apenas un mes después de recibir la Medalla de Honor, García acudió a un restaurante situado al sur de Houston, donde se le negó el servicio debido a su ascendencia hispana. De acuerdo con los relatos históricos sobre el incidente, el propietario llegó a golpearlo con un bate.
El caso provocó indignación y recibió atención de la prensa. El periodista Walter Winchell difundió el incidente y criticó duramente la discriminación que sufrían los mexicano-estadounidenses. La comunidad mexicana se movilizó en apoyo de García, pero el proceso judicial se aplazó repetidamente y terminó siendo desestimado.
En 1952 contrajo matrimonio con Alicia Reyes, con quien formó una familia de tres hijos.
En noviembre de 1963 tuvo otra oportunidad de encontrarse con la historia. Durante una recepción celebrada en Houston, recibió al presidente John F. Kennedy, en un acto al que asistieron veteranos hispanos, representantes de organizaciones civiles y otros miembros de la comunidad. La reunión tuvo lugar el 21 de noviembre, un día antes del as*****to del mandatario en Dallas.
Macario García murió el 24 de diciembre de 1972, a consecuencia de las heridas sufridas en un accidente automovilístico. Tenía apenas 52 años. Fue sepultado con honores militares en el Cementerio Nacional de Houston.
Su memoria permaneció viva a través de diversos homenajes. Una escuela secundaria del área de Sugar Land recibió su nombre; en Houston, una calle fue denominada en su honor y, en 1983, se inauguró un centro de la Reserva del Ejército que lleva su nombre. Décadas más tarde, en 2021, se dedicó un mural en su memoria en esa misma ciudad texana.
Castaños fue la cuna de aquel niño que llegaría a ser condecorado por un presidente de los Estados Unidos; Monclova y la región que la rodea comparten el orgullo histórico de pertenecer a la misma tierra que lo vio nacer.