08/10/2026
Operación Barbarroja, Objetivo Leningrado
Cuando comenzó la planificación de Barbarroja, Leningrado, segundo centro industrial más importante de la Unión Soviética y cuna de la Revolución, fue considerado un objetivo principal, pero no se trataba de tomar la ciudad. Dentro del marco del “plan del hambre” alemán, se esperaba que murieran más de veinte millones de ciudadanos soviéticos, principalmente los habitantes de las zonas urbanas, para permitir la exportación de grandes cantidades de productos agrícolas al resto de Europa. Así, Leningrado, con una población de más de tres millones de personas, sería destruida, y sus habitantes morirían de hambre o serían expulsados a Siberia mientras la ciudad era arrasada.
Las conversaciones en torno a una posible invasión de la Unión Soviética empezaron en serio en las últimas semanas de 1940, bajo el nombre en clave original de Otto. El 5 de diciembre, el general Franz Halder, jefe de Estado Mayor del OKH, apuntó en su diario un resumen de los objetivos generales debatidos en la última conferencia con Adolf. Había que ganar territorio suficiente como para prevenir ataques aéreos contra Alemania en el futuro, y las fuerzas soviéticas debían ser aplastadas cerca de la frontera.
El ruso es inferior —escribió Halder—. Su ejército carece de liderazgo. Resulta cuestionable que los jefes militares hayan aprendido lo más importante de sus experiencias recientes. La nueva orientación interna del Ejército ruso no será mejor en primavera [de 1941].
En primavera tendremos una posición perceptiblemente mejor en liderazgo, material, tropas, mientras que los rusos estarán en un inconfundible punto más bajo.
En cuanto el Ejército ruso haya sido golpeado una vez, el desastre final será inevitable.
En cualquier ofensiva contra el Ejército ruso uno debe evitar el peligro de empujarlos sin más hacia atrás. Debemos utilizar métodos de ataque que troceen sus fuerzas y permitan su destrucción por partes. Se debe crear una posición de partida que permita el uso de operaciones de cerco a gran escala. Cuando los rusos sean golpeados por estos atrevidos ataques, llegará un momento en que… las redes de desplazamiento y comunicaciones se derrumbarán, lo que provocará una desorganización total.
El 18 de diciembre Adolf emitió la directiva número 21, un documento que esbozaba el modo en que los alemanes iban a proceder contra la Unión Soviética, confirmando muchos puntos debatidos con Halder y otros durante las jornadas precedentes.
Hay que destruir el grueso del Ejército ruso en el oeste del país por medio de audaces operaciones, enviando profundas cuñas acorazadas, y es necesario evitar la retirada de unidades aún capaces de combatir hacia la vastedad del interior del territorio ruso.
Una rápida persecución nos llevará a alcanzar una línea desde la que la Fuerza Aérea rusa ya no será capaz de atacar el territorio del Reich alemán. El objetivo último de la operación es protegernos de la Rusia asiática sobre un frente que seguirá la línea general Volga-Arcángel. Entonces, si fuera necesario, las industrias que le queden al país en los Urales podrán ser eliminadas por la Fuerza Aérea Alemana.
El área de operaciones está dividida en una mitad sur y una norte por los pantanos del Prípiat. El punto de máximo esfuerzo será la mitad norte, donde se desplegarán dos grupos de ejército. El más meridional de los dos —en el centro de la totalidad del frente— tendrá la misión de penetrar las defensas desde la zona en torno y al norte de Varsovia con formaciones acorazadas y motorizadas excepcionalmente fuertes, y de destruir las fuerzas enemigas en Bielorrusia. Esto creará una situación que permitirá que potentes formaciones de tropas móviles giren hacia el norte. Entonces estas cooperarán con el Grupo de Ejércitos Norte —avanzando desde Prusia oriental en la dirección de Leningrado— para destruir las fuerzas enemigas en la zona de los países bálticos. Solo tras haber completado estas operaciones ofensivas, que irán seguidas por la captura de Leningrado y Kronstadt, se iniciarán nuevos ataques con el fin de ocupar Moscú, el n**o de comunicaciones y centro de producción de armamento más importante.
Solo un colapso sorprendentemente rápido de la capacidad de resistencia rusa podría justificar un intento de ocupar ambos objetivos a la vez.
Fuente: Desperta Ferro Ediciones. (2024). Barbarroja (III): El Grupo de Ejércitos Norte
En la imagen: Artilleros alemanes con una ametralladora MG 34 en una posición cerca de Leningrado.