08/03/2022
Bonita reflexión
Palabras dichas con buena intención, no son sinónimo de respeto.
Hay momentos en la vida que tienes que dar una opinión, quizás porque te la pidieron o también, por ejemplo, cuando ante un ambiente tenso crees tener las palabra correctas para calmar la situación. Palabras que debemos pensar muy bien antes de decirlas, sin que nos ganen el impulso de las emociones, bueno, hay veces en las que se pueden decir así.
Por ejemplo, si uno de tus seres queridos o amigos están en una situación de peligro, gritarle rápidamente -¡hey cuidado!- puede salvarle la vida, tu grito le avisó de un peligro pero en la vida diaria debemos elegir muy bien las palabras con las que nos expresamos.
Esto te lo cuento porque una vez presencié un momento donde la situación no terminó adecuadamente.
Hace dos años estaba sentada en las sillas del Seguro Social esperando mi turno para darme de alta. En la espera estaba una señora de avanzada edad y su hijo. La señora con un vestido muy colorido, su hijo que parecía ser maestro o burócrata de alguna institución de gobierno.
En un momento en el que todos estaban distraídos pasó un grupo de enfermeros corriendo, llevaban prisa por salvarle la vida a una persona.
La señora se levantó de su asiento para preguntar qué sucedía, casi al instante su hijo SIN MALA INTENCIÓN le dice:
-Mamá eres muy morbosa.
La señora enojada y con voz alta le contesta:
-José, podrás ser supervisor o el mejor maestro en tu trabajo, pero a todos mis hijos los crié, soy tu madre y a mí me respetas.
La enseñanza que recibió este hijo fue que las palabras malas con intención buena no son sinónimo de respeto.
Cuando se trata de decir palabras tenemos un montón de posibles decisiones por delante, así que cada vez que le digas palabras a una mujer y no solamente el 8 de marzo, para cualquier día, piensa que la buena intención no resulta en respeto.
¡Respétalas!

22/02/2022
08/01/2021
08/01/2021
26/01/2020
12/01/2020
28/11/2019
22/11/2019
22/11/2019
22/11/2019